Del GYM para la cama con el hijo de mi amiga
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Liliana y yo llevamos una amistad de más de 25 años; nos conocimos en la escuela y tenemos la misma edad. Esto quiere decir que cuando la conocí todavía no había nacido su único hijo Nicolás… a quien conozco desde que nació. Lo que les voy a contar es cómo me lo cogí.
Nico es un chavo que desde chico me pareció muy lindo y extrovertido. Tiene 19 años, pelo negro con tinte castaño, piel blanca y buen cuerpo, no mamado pero bien marcado, ya que hace más de 2 años que va al gimnasio, el cual compartimos (yo voy hace 7 y también imparto clases de zumba, por eso mi buen físico).
Justamente el gimnasio fue lo que me hizo conocerlo más. Sus primeros meses yo le ayudaba mucho con sus ejercicios, ya que nunca antes habíamos tenido largas charlas. Al principio hablábamos formalmente de su escuela y mi trabajo; luego más informales, preguntándome consejos y contándonos secretillos. No solo eso: teníamos roces muy calientes. Cuando yo hacía sentadillas con barra, por confianza le pedía que me ayudara poniéndose atrás para cuidar que no se me cayera, lo cual rozaba mis nalgas con su paquete (se le paraba y me excitaba). Siempre me miraba el culo, más cuando sudaba, o cuando él hacía abdominales y yo me quedaba viendo su abdomen (lo notaba y se sonrojaba). O por accidente en la moto me tocaba una nalga, etc.
Así empezó lo que terminó en un encuentro espectacular. Eran las 6:30 de la tarde, pleno verano muy caliente, un miércoles. Lo vi un poco triste; le pregunté pero no quiso al inicio, aunque seguía mirándome el trasero como costumbre. Terminamos la rutina y, como siempre, le ofrecí llevarlo en mi moto. Durante el viaje le volví a preguntar y por fin me contó: se había peleado con su novia, que le fue infiel. Yo respondí que estábamos casi igual, pues me había peleado con mi esposo. Seguimos hablando y noté por el retrovisor que me miraba el trasero (ya normal y excitante). Esta vez sentí cómo arrimaba su paquete a mis nalgas. Yo llevo mayón y él pants pescador; nuestras miradas se cruzaron, nos sonrojamos. Me puse bien cachonda. Le comenté que hacía tiempo no tenía sexo (mentira, pero noté su asombro). Le dije que necesitaba un hombre que me sacara las ganas, ya que estaba peleada con mi marido. Se quedó en silencio 5 segundos… hasta que me tocó la cintura y dijo que con gusto se ofrecía. Ya caliente, le propuse ir a mi casa (marido e hijos visitando familia en Tequila).
Bajamos, lo hice pasar y le dije que fuera a mi cuarto; yo dejaba algo e iba. Apenas entré, lo besé como loca, metiendo mi lengua hasta el fondo. Nos besamos un buen rato, lo acosté en la cama, me senté encima y toqué su pija ya durísima. Seguimos con besos, caricias y manoseo mientras nos quitábamos la ropa. Me sacó la camisa y mayón morado; quedé en brasier y cachetero café sudado del gym. Él se quitó la camisa: tenía todos los abdominales marcados. Lo acosté bien y fui bajando besándolo. Saqué su pantalón y le pasé la lengua por la pija sobre el bóxer de lycra. No aguanté: la saqué (no tan larga pero gruesa) y empecé a chupársela. “¡Mmm, qué rica pija, Nico!”, le decía; se volvía loco.
Me levanté, me senté sobre su cara y le hice lamerme la concha aún con el cachetero puesto. Una vez que me lo sacó, me hizo un sexo oral riquísimo. Me di vuelta y volvimos al 69 espectacular. No aguanté más: “Nico, ahora vas a ver lo que es coger”. Me senté sobre su pija, metiéndola en mi concha, y salté como puta. Se volvía loco, me decía cosas calientes. Después de 13 minutos se levantó, me puso en cuatro y me la metía rápido y desenfrenado. Yo le decía picardías para calentarlo; me nalgueaba. Estábamos tan calientes que no aguantamos más de 30 minutos: me acabó todo en el culo. Grité y gemí tan alto que seguro los vecinos oyeron. Me levanté rápido y le chupé la pija hasta dejarla sin gota de lechita.
Me dijo que había quedado fundido, muy cansado. Nos fuimos a bañar y ahí me puso contra la pared, dándome metidas despacito y diciéndome al oído lo nalgona que estoy (me hacía gemir). Después se fue como si nada, pero le di un recuerdo: mi cachetero usado del gym y un cigarro.
Ya arreglamos para volver a hacerlo este julio, pero aun así hemos tenido sexo rápido. Esta vez con más tiempo, sin marido e hijos. Espero volver a disfrutar con Nico y que Lili, mi marido e hijos no se enteren, ¡porque nos matan!
Autor: AngelicaAceves
