Cosas de amigos en una noche de tragos – I, II

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Primera parte

Esta historia sucedió realmente hace unos años, por motivos de narrativa contaré la primera parte desde mi perspectiva y el segundo relato corresponderá a la voz de mi novia, para darles un panorama completo de nuestra experiencia durante aquella noche de tragos en casa de un amigo cercano.

Mi novia y yo teníamos 18 y 20 años, respectivamente. Habíamos comenzado una vida sexual muy activa desde hace algunos años y con esa edad la verdad es que éramos un mar de hormonas y deseo incontenibles. Alguna vez platicamos sobre hacer un trío y sobre qué cosas nos gustaría experimentar.

El día en cuestión no teníamos pensado nada en especial, yo estaba en una cita con ella cuando recibí una llamada:

  • Qué onda wey, ¿Dónde andas?
  • Con mi chica, venimos a tomar una cerveza al centro.
  • Perfecto! Yo te llamaba justo para eso, estoy en casa de Pablo, vengan un rato acá tomamos y después vamos a una fiesta.

Le conté el nuevo plan a mi novia y accedimos. Un fin de semana cualquiera pensamos.

Al llegar con nuestros amigos nos dimos cuenta que estaban solos en casa y comenzamos una pequeña fiesta entre los 4. Después de varios tragos mi chica suele ponerse cachonda, así que se sentaba en mis piernas, me rosaba la verga con las manos por “accidente” y me insinuaba que fuéramos al baño. La seguí y una vez dentro comenzamos a comernos a besos, metí la mano a su pantalón para comprobar lo que ya sospechaba, estaba totalmente mojada. Saqué mis dedos de su sexo y los metí en su boca, ella los chupó con la lujuria escapando por su mirada. Entonces cruzó por mi cabeza nuevamente esa conversación, y dije:

  • Quieres que te coja aquí mismo?
  • Siiii…
  • ¿Quieres que los invite, o que solo nos vean coger?

Se mostró un poco sorprendida por la pregunta, pues claramente ni siquiera estaba pensando en que estábamos en una casa ajena, con amigos cercanos si, pero ajenos al espacio finalmente.

  • Estaría rico que nos vieran – dijo. -¿A ti te excita que me empiecen a tocar o que se toquen mientras me desnudas?

Yo, que ya estaba muy caliente y un poco ebrio dije:

  • Por qué no los provocas? Eres super sexy y esa mirada de perversa levanta cualquier vela.
  • Quieres que los provoque? ¿Quieres verme de zorra?

Respondí con una mordida suave en su oreja. Obviamente habíamos pasado por lo menos 15 minutos dentro del baño así que mis amigos comenzaron a reclamar.

  • Ya salgan! ¡Necesitamos orinar wey!

Una ligera peinada y salimos un poco ruborizados y la llevé a un sillón diciendo:

  • Lo siento amigos, se sintió un poquito mal y estaba ayudando a que se estabilice. siéntate aquí amor, voy por un cigarro.

Salí con Raúl a fumar al patio mientras Pablo pasaba al baño.

  • No te hagas pendejo, ya te la estabas cogiendo ahí adentro ¿verdad?

Me reí un poco y dije:

  • Ya sabes cómo se pone con unos tragos jaja
  • Cómo nos ponemos todos wey!! Ya me quiero ir a esa fiesta a ver a quién me cojo esta noche. Hasta acá me llegó ese olor a sexo cuando saliste y me puse bien caliente.

Regresamos a la sala y me sorprendió no ver a mi novia ni a Pablo por ningún lugar, les hablamos lo vimos salir del baño un poco apenado diciendo:

  • Lau se sintió mal y me pidió que le sujetara el cabello porque iba a vomitar.

Entonces fui hacia el baño para verla ponerse de pie y limpiarse con la mano las comisuras de sus labios. Me vió de frente y me guiño el ojo sonriendo. En ese momento sentí un frió en el estómago que solo pudiera comparar con el miedo. Pero inmediatamente el bulto en mi pantalón me demostró que no había sido miedo, sino una explosión de lujuria.

Volvimos a las copas, pusimos algo de música y aunque Lau fingía haberse sentido mal por el alcohol, la verdad es que siguió bebiendo tranquilamente y mostrándose más coqueta con todos en el lugar. Al cabo de las 7 pm se saca el sweater que llevaba puesto dejándonos ver sus enormes tetas a través de un crop top con encaje que transparentaba lo suficiente para hacernos babear entre bromas y calentura. Era muy evidente para mi que la mirada de mis amigos había cambiado después de esa acción, ambos habían perdido de vista los ojos de Lau cuando hablaban con ella hasta que sin mayor pena ella se acercó a Raúl invadiendo su espacio personal y casi en tono de secreto le dijo:

  • Hey! mis ojos están aquí arriba eh!- mientras Raúl levantó la mirada en busca de sus ojos ella lo miró fijamente y se mordió el labio inferior tan cachondamente que yo mismo no daba crédito a lo que estaba viendo. ¡Mi novia estaba calentando a mis amigos justo frente a mi! Aunque ella se aseguraba de hacerles pensar que yo estaba distraído en el momento de su acción.

Yo no podía seguir tolerando eso, la llamé a mi lado y la senté en mis piernas nuevamente. Mis amigos fumaban en el patio y tras un beso super caliente mientras masajeaba su monte de venus le dije:

  • Estas lista? ¿Quieres seguir adelante?

Lau se me quedó viendo con esa mirada super cachonda, directo a los ojos, como en un duelo de miradas. Notó que mis amigos entraron a la sala, se encogió de hombros y dijo:

  • No sé de qué estás hablando, creo que te estás haciendo ideas. Pablito, estoy un poco cansada, será que me puedo acostar un ratito en tu cama en lo que nos vamos a la fiesta?
  • Claro guapa! ¿Sabes cuál es mi habitación?
  • Jajaja obvio no! ¿Me llevas?
  • Si, vamos. Ahorita bajo amigos. – dijo Pablo tras señalar la mesa donde había puesto lo necesario.

Raúl y yo seguimos riendo mientras preparamos el cigarro y fumamos un poco. No sé cuánto tiempo habrá pasado debido al efecto del mismo, pero me di cuenta que Pablo ya se había tardado demasiado como para solo mostrar una habitación y regresar. Sentí nuevamente ese frío recorriendo mi estómago y con mirada de complicidad miré a Raúl y le hice una seña: Vamos arriba, silencio.

Subimos la escalera, supuestamente en sigilo, pero fue inevitable cagarnos de risa por un tropezón y seguir subiendo. Llegamos al cuarto de Pablo, vimos la puerta entre abierta y asomamos la mirada. Pablo estaba viendo la televisión, un comercial cualquiera. Se veía un poco agitado. Laura acostada en la cama, bocabajo, parando ligeramente la colita. Parecía dormida pero ese cuento no me lo tragaba.

Segunda parte

Subí delante de Pablo contoneando todo cuanto pude mi cadera, la intención era seguir calentando al tipo quien apenas estuvo fuera de la vista de sus amigos comenzó a tocarse la verga por fuera del pantalón mientras me veía el culo.

El piso de arriba de la casa era más bien un pasillo largo con 5 puertas una frente a otra y una más al final del corredor.

  • Me dejas pasar a tu baño primero?
  • Claro, es la puerta del fondo.

Seguimos caminando, tropecé un poco y mis nalgas chocaron por accidente con su pantalón. Pude notar un gran paquete y el trató de atraparme para que no cayera. Aunque curiosamente logró evitar mi caída poniendo su mano en mi pecho. Volteé a verlo y riendo le dije:

  • ¡Ya vi que me quieres tirar, pero no me empujes eh! Jajaja

Se rio con pena y continuó para abrirme la puerta del baño. – Ponte cómoda, aquí te espero.

Me metí al baño sin cerrar la puerta, quería que viera por el espejo como me quitaba el tanga y me volvía a poner mi short. Acomodé mis senos dentro del bra para que se vieran más apretados, más sobresalientes y le di un retoque de gloss a mis labios.

Pablo y yo teníamos una especie de pasado oculto que mi novio no conocía, pero que yo estaba dispuesta a aprovechar pues sé lo que le excita y cómo provocarlo. Hace tan solo unas horas cuando le dije que me ayudara a vomitar pude pegar mi culo a su pantalón mientras me sujetaba el cabello, estoy segura que eso le trajo un recuerdo tan rico como a mí, comencé a sentir como crecía su tronco cuando escuchamos los gritos de mi novio. Mientras el salió casi espantado yo procuré hacerle creer a Manu que acababa de chupar el pene de su amigo. Me encanta la forma en que me mira cuando expreso mi lado más salvaje.

Salí del baño y sonriendo le pregunté a mi amigo:

  • Vamos Pablito?

Me metí directamente y sin preguntarle a su cuarto, salté a la cama quedando bocabajo con las rodillas a la altura de mis pechos, comencé a avanzar con la cara pegada a la cama provocando paisaje accidental sumamente delicioso (recomiendo intentes hacerlo para entender mi punto)

  • Que rica está tu cama Pablito! Un poco fría pero tiene solución…

Pablo entró detrás de mi y cerró la puerta, no dijo nada, de pronto sentí su calor muy cerca de mi, puso sus manos en mis caderas y hundió su rostro entre mis nalgas. Sentí como respiraba con fuerza tratando de absorber cada aroma de mi coño. Estaba lamiendo mi short de mezclilla y con las manos trabaja de desabotonarlo. Comenzó a bajarlo poco a poco.

  • Van a subir Pablo! ¡Se va a dar cuenta Manu! (suspiré)
  • Si tu lo pides me detengo. – Dijo mientras terminó de liberar mis nalgas de los apretados shorts. De pronto me dio un golpe que me derritió y dijo: – Dónde está tu tanguita? Vi que traías una mientras subimos por la escalera.
  • Aquí la tengo!, no quería que nos estorbara -Dije mientras levantaba la mano con el tanga aún mojado.

No dijo nada, volvió a meter la cara entre mis nalgas y comenzó a comerme la conchita. Mi cara estaba caliente, mi vientre estaba ardiendo, de mi vagina salía un río que empezaba a bajar hacia mi ombligo. Entonces escuchamos un golpe y risas, estaban mucho más cerca de lo que habían estado sonando minutos antes.

Espantada estiré mis piernas y subí mi short sin darme tiempo de poner de nuevo los botones. Me hice la dormida mientras escuché entrar al cuarto a Raúl y Manu.

R- Qué pedo wey, ¿qué estás viendo?

P – Ya ni sé ca!! Jajaja creo que ya estoy bien puesto.

M- No mames si ni bajaste a fumar!!

P- Jajaja no wey, me di un bongazo y le di uno a Lau pero creo que se quedó bien dormida.

R- Jajaja estas bien tonto wey!! ¿Vamos a seguir tomando o qué?

P- ¿Si vamos a ir a la fiesta esa?

M- Yo digo que ya nos quedemos a seguir la fiesta aquí, me la estoy pasando chido.

R- Si wey!! Tu porque aquí está tu novia!! Yo ando bien caliente y no se la pienso meter a Pablito eh! Jajaja

P y M- Jajajajaja

P- Pues ahorita le marco a unas amigas y ya armamos fiesta loca.

M- O no le hablamos a nadie y hacemos fiesta loca…

Mi corazón seguía latiendo super fuerte, por un momento pensé que nos iban a descubrir y terminaría mal. Después pensé que si llegaban más personas no iba a ocurrir nada más y tendría que guardarme este secreto nuevamente para Manu. Pero ¿Qué estaba pasando? ¿A caso mi novio me estaba ofreciendo a sus amigos como juguete masturbatorio? Creo que me empecé a excitar nuevamente…

R- No digas mamadas Manu! Si está bien rica tu novia, pero es tu novia wey. Aparte obviamente nos va a mandar a la verga jajaja

M- Pues ahorita anda medio pedita y dormida. No la conozco en una situación donde se ponga más cachonda que ahora. Es más mira.

Manu se acercó a mi, me besó la espalda baja, las piernas, me quitó los tenis y su mano comenzó a subir por mis piernas suaves. Mi corazón latía super fuerte! Se iba a dar cuenta que tenía el short abierto!! Metió su mano por una de las mangas del short e introdujo un dedo en mi conchita.

M- A la verga! Te dije que anda bien caliente mira! Huele mi dedo jajaja

R- Jajaja ¡te pasas de verga cabrón! A ver si muy huevudo, me toca jajaja

P- Secunds! Jajaja

Alguien se acuesta a mi lado, jala mi cadera poniéndome de cucharita contra su verga. Puedo sentir que aún no está dura, pero comienza a meter sus manos bajo mi blusa y masaje mis tetas. Toma con sus dedos mis pezones que ya estaban duritos y comienza a apretarlos un poco fuerte.

  • Aaaaahhhh (gemi)

Vuelven a reírse y se levanta de la cama.

M- Voy por otras cubas, pongan música o algo no?

P- Va va va, quieres que te ayude?

M- No bro, es más si me da hueva ahorita mejor subo todo.

P-Ok.

Escucho que se cierra la puerta nuevamente y estos dos están cuchicheando

R- No mames le encanta la verga wey, yo digo que ese wey ya nos dio permiso jajaja

P- Si está buena verdad? Quiero que me la mame jajaja

R- Pinche Manu está bien loco jajaja le gusta remover el atole.

De pronto no es una ni 2, sino 4 manos que comienzan a recorrer todo mi cuerpo, me toman de las piernas, me sujetan las nalgas entre los dos, como si se las pelearan, alguien besa mis pies, lame mis dedos. Mi corazón está a mil, no sé si sigo respirando o todo son gemidos y suspiros. Uno de ellos esta bajando mi short nuevamente, puedo reconocer que es Pablo, lo hace de la misma forma que minutos antes. Además, solo el sabía que no tenía que desabrochar ni un botón. Estoy fingiendo que despierto sin saber qué pasa a mi alrededor. Abro los ojos y veo una verga grande, super venosa, morena. Debe medir unos 20cm. Se ve gorda sobre todo, muy gorda y jugosa.

  • Ya Laura, estás despierta desde hace rato, podemos ver como lo estas gozando. Abre la boquita preciosa. Hoy vas a ser nuestra zorrita.

Con mi novio siempre hemos usado ese tipo de lenguaje pues nos pone muy cachondos, pero con Raúl jamás tuve un acercamiento de ese tipo y mi cara de rechazo debió ser demasiado evidente pues provocó una respuesta muy peculiar.

R- ¡Que te la comas puta!

Dijo con su voz grave y autoritaria, justo después de eso sentí una cachetada y me sujetó de la mandíbula apretando para que mis labios de abrieran. Nunca en la vida me sentí tan humillada y tan caliente al mismo tiempo. Asentí con la cabeza y sin decir una palabra tomé su super verga con la mano y la metí en mi boca. Su sabor era fuerte, sabía salado como sudor pero también había rastros de semen en ella. La verdad no me dio nada de asco, tengo que admitir que esa era la verga de un macho bien hecho. Seguro que se venía a litros… Ojalá se venga a litros pensaba.

Su verga era bastante gruesa y tenía que abrir mucho la boca para tragar lo máximo posible, escuchaba sus gemidos y eso me impulsaba a seguir chupando a pesar del adormecimiento de mi mandíbula. Decidí usar mi lengua para dejársela lo más limpia posible, comencé a lamer todo su tronco, lamía sus bolas peludas, las succioné y el gemía más fuerte. Qué rica verga! Pensé.

R- ¡Qué bueno que te guste Lau porque te la voy a dar toda!

¿Qué, entonces si lo dije? ¡Rayos!. Estaba super caliente no solo por esa verga, sino porque Pablo estaba masturbándose con mis nalgas, aún no me penetraba, solo pasaba su verga delgada y muy larga entre mis nalgas o entre mis piernas que ya estaban de por sí muy mojadas.

Entonces escucho que se abre la puerta, Manu entra con tragos para todos, parece no sorprenderse de lo que está sucediendo.

M- ¿Una pausita? Quién quiere un trago? Hace mucho calor aquí

P- Creo que tengo un ventilador por aquí, deja prendo la luz.

Yo estoy muda, no se me ocurre que decir frente a mi novio. La luz se enciende y puedo verlos a todos, el único medio vestido es Manu, quien muestra su erección super dura dentro del bóxer. Y bueno yo aún tengo mi top, que para este momento ya me quema jaja, me urge quitármelo. Entonces tomamos un trago todos, a nadie se le baja la erección, el ventilador no parece hacer más que ruido pero ese trago me devuelve el aliento y la confianza.

  • Quién va a ser el primero entonces?

M- Obviamente voy a ser el primero amor, si no, ¿cuál es el privilegio de ser el novio? jajaja

Todos reímos y Manu se quitó el resto de ropa que aún conservaba. Se sentó en la cama e hizo una señal con la mano. (Me encanta como no necesita decir nada y habla solo con el cuerpo o sus manos) Me senté en sus piernas como me indicó, se acercó a mi oído y susurro:

  • No te voy a mentir, esto no va a ser suave pero tu tienes el control, si algo no te gusta paramos ¿ok?
  • Ok

Comenzó a besar mi cuello, arrebatándome gemidos cada vez más intensos. Por fin liberó mis tetas de su prisión dejando que sus amigos las saborearan con la mirada. Me tomo por las piernas y me cargó dejándome caer suavemente en su verga que se abría paso dentro de mi vagina caliente y palpitante. Su verga es perfecta, me encanta su firmeza, su forma de moverla, su grosor, no es muy grande pero es una delicia tenerla dentro.

Me tiene de espaldas, dándome sentones en el y sus amigos observan atónitos. Nuevamente hace una señal con las manos, Raúl y Pablo se acercan a mi con sus vergas apuntando al techo. No hubo necesidad de otro intercambio de palabras, comenzaron a tocarme los senos, Pablo las tomó con ambas manos y puso su verga en medio para hacerse una paja con ellas como antes. Yo sigo mamando la verga de Raúl, comienzo a sentir su precum en mi boca y me dice:

R- Siempre como piña eh, no te preocupes jajaja

Pese a ser un comentario vulgar sigo chupando su tronco pues no me interesa hacer juicios morales mientras Manu me está penetrando riquísimo. Tengo el primero de mis orgasmos con la verga de Raúl en la boca, por alguna razón comienzo a tragarla con desesperación, quiero que me quepa toda en la boca, que llegue a mi garganta si es necesario. Estoy salivando mucho y es cada vez más espesa mi saliva. Comienzo a sospechar que mi macho se vino en mi boca y por eso es tan espesa y blanca. Pero eso no me detiene y sigo intentando tragármela toda pese a mis múltiples arcadas.

Manu se levanta de la nada y me mira a los ojos con fuego en su mirada, pareciera estar enojado incluso. Me toma de la nuca y me da un beso en los labios. Siento su amor en un momento en que creí estar siendo la peor de todas las putas.

Pablo está tumbado en la cama y me pide que suba en el, volteo a ver a Manu y el sonríe encogiéndose de hombros. Es mi decisión entonces. Subo a la verga de mi amigo, entra muy fácil pues es más delgada y mi coño está super lubricado. Él estaba encantado con mis tetas, las lame, las besa, las muerde mientras me penetra en un frenesí salvaje, concluyo que a ese ritmo será el primero en terminar y tras un largo beso que me da en la boca veo que mi novio se acerca a mi cara con la verga dura y lista para que le de una de mis mejores mamadas.

Está parado a un lado de la cama mientras se la mamó y su amigo me coge. Siento un golpecito de 3 dedos en mi ano, al parecer me puso lubricante, espero que no sea solo saliva. Una verga super gorda comienza a hacer presión contra mi culito.

  • aaaaaaaaaahhhhh!!!

Siento como me abre todo! Nunca había sido penetrada por dos vergas al mismo tiempo, ni siquiera esperaba que esta en particular entrara por esa zona. El dolor es soportable, al parecer solo metió la cabeza y paró por mi grito.

Pablito sigue moviéndose dentro de mi y siento los golpes de su larga verga a la entrada de mi útero, estoy disfrutando nuevamente esa penetración tan rica y Raúl hace otro intento para sodomizarme. Me relajo y lo dejo entrar, ya no puedo tensar más mi cuerpo, estoy agotada y mis músculos, tiemblan.

Ambos están dentro de mi y sus vergas enormes están divididas solo por una ligera membrana, sus huevos chocan al ras de mi pelvis. Estamos sudando como bestias, es difícil sostenerse a una piel pues todo está mojado.  No puedo evitar tener varios orgasmos mientras estos dos se frotan las vergas dentro de mi, Manu me nalguea, Rau me nalguea y tira de mi cabello, Pablo me muerde un pezón.

Es sexo salvaje, sucio y fuerte, no puedo estar más complacida. Sigo gritando:

  • Más más maaaaaaaaaaaasss!! Sigue sigue! Lléname!!

De pronto un líquido caliente comienza a llenar mi vientre, siento su calor y sus pulsaciones dentro de mi.

P- Manu!, ¿me puedo venir adentro?

  1. Como diga Laura bro.
  • ¡Dámela toda!!- Estoy como poseída, además ya lo estaba haciendo de todas formas.

P- Aaaaaahhh!! ¡Toma puta! ¡Toma toda mi leche puta! ¡Puta!

  • Siiiiiiiiiiiiii, dámela, dámela. Lléname papi, soy tu puta. ¡¡Soy tu puta!! Aaaaaaaahhh

Y como si hubiera dado la orden Raúl empezó a penetrarme con mucha más violencia que antes, mi culito me dolía pero era delicioso sentir sus embestidas justo después de haber tenido un orgasmo tan fuerte como el que acababa de tener.

Me golpeaba con las palmas de las manos, después con los puños en las nalgas, me jalaba muy fuerte del cabello y comenzó a hundir su codo en mi espalda mientras tiraba de mi cabello. Todo era delicioso, era como estar en trance, no recordaba donde estaba ni con quién, no importaba, lo único en lo que podía centrar mi atención era en las descargas eléctricas que me recorrían por todo el cuerpo.

Sentí como mis piernas comenzaron a temblar, después las dejé de sentir, solo me desplomé encima de Pablo quien no había sacado su verga lechosa de mi vagina y quien, al sentir los chorros de agua caliente que comenzaron a salir de mi sexo, se puso nuevamente super duro y comenzó a bombearme con fuerza como si estuviera a punto de venirse otra vez.

Raúl gruñía como animal mientras fornicaba el culo. – ¿Dónde los quieres zorra?

  • ¡Ahí donde estás, lléname de tu leche imbécil!

R- ¡Así me gusta!, toma tu leche putita, ahora eres mía. ¡Te voy a arruinar el culo! Aaaaahhhhh!!

  • Si papi! ¡Soy tu perra, dame todo! mmmmmm

Al mismo tiempo pude sentir que Pablo se venía por segunda vez dentro de mi concha, estaba escurriendo de sudor, leche y saliva. Creo que me desmayé porque mientras me llenaban tuve una especie de black out, cerré los ojos y solo sentía un calor muy cómodo, como si estuviera dormida. Después un silencio muy breve. Comencé a escuchar a un animal, era una especie de cabra o borrego, pero más agudo, hacía algo como: mmmmaaaaaahhh mmmmaaaaahh…

¿Qué era eso?, ¿Dónde estoy? ¿Estaba soñando?

Poco a poco recupero la conciencia y me doy cuenta que ese sonido extraño no viene de otro lugar, es mi garganta que lo produce. Estoy mugiendo como animal herido… Miro a mi rededor y veo a dos hombres desnudos viéndome, tengo frente a mi rostro la verga de Manu super dura como esperando a que la chupe mientras el yace debajo de mi con la cabeza entre mis piernas.

Estoy desorientada, pero empiezo a entender lo que está pasando, mi novio me está comiendo el coño de una forma deliciosa, tal vez eso es lo que me tenía gimiendo así. Comienzo a comerme ese trozo de carne pues la calentura regresa a mi de forma inmediata en cuanto me doy cuenta de lo que está pasando.

No tuve que hacer mucho realmente, apenas comencé a chuparla y descargó toda su leche dentro de mi boca, fue muchísima, salía a chorros de mi boca. Tragué cuanto pude, pero al sacarla de mi boca para tragar soltó otro chorro que me dejó la carita salpicada también.

Quise besarlo en ese momento y cuando vi su rostro me sorprendió ver la similitud de nuestros rostros, ambos estábamos llenos de leche en la frente y las mejillas. Lo besé apasionadamente compartiendo en ese beso los fluidos de todos los presentes quienes también se acercaron a nosotros y quisieron compartir ese inolvidable beso de 4.

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