Conocí la verga curvada de mi vecino
Durante ese verano, año 2020, aquí ya había comenzado el confinamiento.
Al comienzo de una noche de mucho calor me dispuse a preparar una cena liviana y a estar cómodamente vestido con un short liviano, al que llamo, alita de mosca. Y una remera escotada de algodón. Pensaba en momentos bonitos y echaba de menos a Claudio, mi novio. Estábamos peleados
Entró un mensaje a mi celular, Ángel el vecino del piso de arriba me pedía si le permitía ducharse en mi baño. Había sufrido corte de agua.
―Claro que puedes bañarte aquí Angelito ―respondí.
A los diez minutos estaba Ángel en mi puerta, con pantalones cortos, remera y una bolsa con toalla y otros elementos de higiene. Cuando abrí la puerta me miró sin disimular que miraba mi vestir.
Hablamos sobre la ola de calor, sobre la incomodidad de no contar con agua en la ducha….y luego lo conduje a mi baño.
― Ponte cómodo como en tu casa ―le indiqué.
Ángel es mayor que yo y vive solo en el sexto piso. Es un chico fornido; de espaldas anchas, un poco velludo, pelo castaño claro ensortijado; y barba de tres días.
Apenas ingresó al baño, dándome la espalda se quitó el pantalón dejando sus nalgas expuestas a mis ojos. Sin cerrar la puerta
Cerré la puerta del baño he imaginé que estaría desnudo. El sonido de la ducha sugería que estaba tomando su baño. No pude contener más mi curiosidad. Golpee con mis nudillos la puerta. Él respondió : Abre !! . Verlo totalmente desnudo, mojado jabonándose con esmero era una visión reconfortante por prestarle la ducha.
Atiné a decir : Está todo bien Ángel ?
El agua se deslizaba desde su cabeza, por su pecho poblado, y su abdomen, cayendo al piso luego de tocar sus bolas. Su verga se veía mediana con una inclinación importante y engrosada en el glande semi cubierto por el prepucio. Luego de enjuagarse bien comenzó a secarse.
Mis deseos ya estaban altísimos y más al verlo tocarse el pene que comenzaba a crecer. Rápidamente se levantó curvándose hacia arriba cual un gancho carnal con una generosa cabeza rosada. Sentí deseos de ingresar al baño pero me contuve.
Únicamente, luego , ingresando mi cabeza en la puerta semiabierta, dije― No seques nada, yo también debo ducharme.
El abrió, estaba con el torso desnudo, la toalla que cubría su intimidad no disimulaba la erección. Sus ojos intentaban decirme algo y comencé a percibir que la falta de agua era una excusa. A que estímulo respondía su erección ? Buscaría tener sexo.?
Él permanecía dentro del baño. Le pedí que me ayudase a quitarme la remera, sosteniendo un cepillo para pelo en una mano y levanté los brazos, mirándolo a los ojos.
― ¿Te ayudo con el short? ―Agregó, sonriendo.
― Si quieres ―respondí dándole la espalda. Y dejé caer al piso e cepillo para inclinarme a recogerlo y rozar mi cola en su pubis. Ya desnudo ingresé a la ducha y desplegué la cortina para evitar mojarlo. Ángel continuaba hablando de cómo me sentiría fresco luego de ducharme.
El agua corría maravillosamente por mi cuerpo caliente mientras me enjabonaba y contestaba a sus comentarios. No nos veíamos a través del cortinado pero sabía que estaba allí y buscaba quedarse.
Deslice mis manos por mis glúteos redondos y firmes. Mis dedos masajearon mi ano a fin de relajarlo y tenerlo dispuesto por si acaso Ángel deseara lo que yo deseaba.
Luego de cerrar la ducha, corrí la cortina y saque un pie para tomar mi toalla. Ángel estaba sonriente sentado sobre su toalla que había puesto sobre la tapa del inodoro. Estaba completamente desnudo con una fuerte erección.
Ese gancho rondaría los diecinueve centímetros, grueso con una cabeza tan generosa como la había imaginado
― ¡Hermosa! ―Exclamé.
― Se puso así por vos, quieres besarla?―Dijo Ángel poniéndose de pie.
Tomé su pene con una mano e introduje la cabezota en mi boca. Era tan dura que parecía madera sino fuera por la gran temperatura que emanaba. La metí profundamente hasta el límite de hacer arcadas.
Ángel me ayudó a erguirme y me besó introduciendo su lengua llenando mi boca con sus jugos. Una mano me sostenía por la cintura y se deslizaba entre mis nalgas llegando a introducir el dedo mayor en mí.
Sus bolas redondas y cargadas eran placer para mi mano derecha. La izquierda acariciaba su nuca.
Ángel volvió a sentarse sobre el inodoro. Yo tomé un pomo de lubricante y aplique en su verga. También un poco en mi ano y lo deje caer al piso
Me senté sobre él mirándole. Mi pene rozaba su vientre, con mis manos apoyadas en sus hombros. El tomando mi cintura con una y con la otra dirigiendo el falo al punto de encuentro.
Y vaya si lo encontró. La cabeza se abrió paso arrancándome un suspiro. En dos minutos lo había metido todo y comenzaba a moverme subiendo y bajando, causándome una sensación nunca antes experimentada. La curvatura de su miembro tocaba puntos de mi cuerpo que no habían recibido nunca las caricias de un pene.
Yo me movía cabalgando sentado en su regazo, de espaldas a su pecho.
Él preguntó si me era molesto su pene. Deseo besarte, mientras me clavas. Respondí.
Ángel, quitó sus manos de mis caderas. Me puse de pie. Luego volví a montarme sobre sus piernas. Y el volvió a ensartarme en su gancho carnal. Comenzó a dirigir el subir y bajar de mi culo sobre su regazo. Ahora su glande frotaba mi próstata. Prontamente me llevó a estallar en un orgasmo. Mi semen mojo su vientre, nos besamos y me aferre a su cuello.
La verga de Ángel era un hierro caliente hurgando mis entrañas . Mi ano tenía contracciones espasmódicas, apretando la base de su miembro. Él no pudo contener más la carga de sus guevos y suspirando descargo chorros de semen en mis tripas.
Dos minutos después, Ángel con su verga casi flácida y yo con el ano estirado, volvimos a la ducha juntos.
Roberta
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Lindo relato de la buena enculada que Ángel te dio en el baño. Si te pongo en cuatro sobre la cama, conmigo te desmayas.
Que dices josss me la pones te doy mi conchita culo
Muy lindo relato. Mi pene es similar al de tu vecino. Lo veo feo. Eso me hace sentir mal. Luego de leer me levanta la autoestima para usarlo con naturalidad.
Me encantaría montar una verga curva. Me parecen muy sexies. Nunca pude encontrar una