Confesiones de mi ex – I, II, III
A pesar de que mi ex y yo terminamos hace algún tiempo mantenemos una relación de amistad muy buena.
Una tarde mientras platicábamos me confesó que me había sido infiel en un viaje a Cancún que hizo con su mejor amiga. Era fin de año y ella tenía planeado ir de viaje con su mejor amiga a Cancún pero estaba pensando en cancelar porque se quería quedar conmigo, yo la convencí de que fuera ya que ya había realizado el pago de dicho viaje así que termino yéndose.
Una vez estando allá el viernes en la noche decidieron ir al Cocobongo para bailar, beber y distraerse. Cabe mencionar que mi ex es una mujer muy atractiva y de buen cuerpo, principalmente su trasero al cual le saca provecho usando tangas. Mientras estaban en dicho lugar conocieron a tres chicos que se acercaron a su mesa y con quienes bailaron durante la noche. Al paso de unas horas su amiga se escapó con uno de estos chicos quedándose mi ex con los otros dos. Siguieron bailando y bebiendo, poco a poco el alcohol hizo de las suyas hasta que decidieron y a caminar a la orilla del mar.
Una vez ahí las cosas se salieron de control ya que los chicos comenzaron a acariciarla y besarla, lo que ocasionaba que su panochita se empezará a mojar. Ya en un lugar apartado ella se hinco en medio de los dos para chuparles la verga, primero una por una y después las dos al mismo tiempo.
Ya desnudos ella se colocó en 4 mientras que los chicos se turnaban para penetrarla.
Así estuvieron un rato hasta que la pusieron de misionero y uno de los chicos le introdujo un dedo en el culo a lo cual ella gimió de placer mientras le chupaba la polla al otro. Así estuvieron un rato hasta que se corrieron, uno en su cara y el otro en su abdomen. Rápido se pararon, se vistieron y mi ex volvió a su hotel dónde encontró a su amiga bien dormida.
Al parecer no fue la única vez que mi ex me fue infiel ya que me contó un par de cositas más.
PARTE II
Continuando con las confesiones de mi ex, me contó la ves que se la cogió un amigo en nuestro baño después de una fiesta.
Un viernes decidimos hacer una fiesta en nuestra casa con algunos de nuestros amigos entre ellos Iván, un tipo un poco gordo, de lentes más amigos de ella que siempre le había traído ganas a mi ex ya que ella tenía un excelente cuerpo y un culo enorme. Estuvimos varias horas bebiendo y platicando y poco a poco nuestros demás amigos se fueron retirando pasadas las horas decidimos irnos a dormir y dejamos que Iván se quedará en otra habitación. Esa noche mi ex y yo estábamos un poco calientes así que decidimos coger un rato.
A la mañana siguiente mi ex se levantó al baño mientras yo seguía profundamente dormido, Iván se percato de esto y no dudo en ir detrás de ella, dice mi ex que mientras se desmaquillaba, sintió como la acariciaban y poco a poco le introducían la verga en su panochita, ella pensó que era yo así que no dijo nada y dejo que se la empezará a coger.
Al terminarse de desmaquillar se dio cuenta que era Iván quien se la estaba cogiendo ella intento despegarse pero Iván la tomo fuerte de la cintura, ella intentaba no gemir pero no podría resistirse ya que Iván se la estaba cogiendo muy bien a pesar de no tener una verga tan grande.
Fue entonces que cambiaron de posición y se colocaron en el asiento del baño donde ella se colocó encima de él y empezó a moverse rápido, pasaron unos minutos e Iván no aguanto se vino dentro del coño de ella llenando la de semen haciéndola que ella también se corriera.
Ambos decidieron meterse a la regadera juntos y nuevamente comenzar a follar hasta que Iván se corrió nuevamente. Dese ese entonces ambos comenzaron una relación a escondidas, cumpliendo sus fantasías a espaldas mías.
PARTE III
Una tarde, mientras me encontraba en casa descansando, mi ex me mandó un mensaje: “Hola, ¿recuerdas al wey que me coqueteaba por Face y me invitaba a salir cuando estaba contigo? Pues no la tenía tan chiquita después de todo”.
Resulta que mientras mi ex y yo estábamos juntos, este tipo la agregó a Facebook y le hacía invitaciones a salir, las cuales ella siempre rechazó. Recuerdo que una vez, mientras cogíamos, yo le dije que ese wey ya se la había chaqueteado pensando en ella, a lo cual me respondió que no le gustaba porque era algo mayor que nosotros, estaba un poco gordo y de seguro la tenía chiquita. Dice mi ex que, cuando nos dejamos, él siguió insistiendo en invitarla, pero ella no aceptaba hasta hace poco, que decidió darle una oportunidad. Así que se citaron en un bar local de rock, y ella se fue despampanante, resaltando sus caderas grandes con una tanga.
Al llegar al lugar, ambos se sentaron uno frente al otro, y ella notó un gran bulto que resaltaba de su entrepierna, pero pensó que de seguro se había puesto relleno. Así pasaron las horas platicando y bebiendo hasta pasada la medianoche, cuando él la invitó a seguir la fiesta en su casa, a lo que ella aceptó. Una vez en la casa de este tipo, le dio un arrimón apenas entrando por la puerta, pero mi ex no le dio mucha importancia. Siguieron bebiendo un rato, y ella no dejaba de ver el enorme bulto. Intrigada, se sentó junto a él, le acarició la pierna subiendo poco a poco hasta agarrarle de sorpresa la entrepierna para descubrir si era relleno, pero la sorprendida fue ella al sentir unos huevotes gordos.
Decidió hincarse frente a él y bajarle el pantalón, encontrándose de frente con una verga gorda y sin circuncisión. No dudó en ponerse manos a la obra: primero chupándole el cuerito y después toda la verga, que le costó trabajo meterse a la boca. Él la tomó del cabello y poco a poco fue metiendo toda su verga en la boca de mi ex. Así estuvieron unos minutos hasta que él le dijo: “Ven, que ya quiero probar ese coño”. Ella se levantó del piso, se desnudó dejando ver su enorme culo, coño peludo y estrecho, lo que lo prendió más. Se montó encima de él e introdujo poco a poco su verga, sintiendo cómo abría su panochita mientras él le susurraba al oído: “Ahora sí vas a saber lo que es que te coja un hombre de a de veras”, moviéndose cada vez más rápido.
Ella solo gemía de placer y dolor, ya que nunca había tenido una verga tan gorda adentro y unos huevos tan grandes rebotando en su culo. Estuvieron así varios minutos hasta que ella llegó al orgasmo y pidió un momento para recuperarse, a lo que él respondió: “Esperé mucho tiempo por esto, así que no te dejaré descansar”. La puso boca abajo en la cama y la embistió tan rico que mi ex ponía los ojos en blanco. Luego la llevó contra la pared y siguió bombeando hasta que ella tuvo su segundo y tercer orgasmo, algo que nunca había logrado conmigo. En pocas palabras, él la traía como muñeca de trapo durante unas horas hasta que se corrió dentro del coño de mi ex, expulsando una gran carga de semen desde esos huevos y esa vergota.
Dice mi ex que él le sacó la verga de su panochita y todavía la tenía durísima. Le dijo: “¿Aún quieres más leche, verdad, putita?”. Ella, ansiosa, respondió que sí. Así que él se sentó en el sillón con las piernas al aire y le pidió que le lamiera el culo y los huevos mientras lo masturbaba. Después de 15 minutos, se corrió nuevamente, pero ahora en su cara, dejándole una mascarilla blanca y dándole las últimas gotas en la boca. Aun así, después de dos eyaculaciones, su verga seguía durísima. Dice mi ex que durante los tres días siguientes le dolía el coño, pero estaba satisfecha de haber encontrado un amante bien dotado.
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