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Por aquel entonces yo tenia 26 años y mi hermana 35. Estaba de visita en su casa, como otras veces. Deseaba tener una oportunidad de verla desnuda, sea dormida o despierta, y follar con ella.
La oportunidad llegó por la tarde. Mi cuñado llamó a las 18;30 horas diciendo que vendría a recogernos para ir a tomar unas copas al bar de un amigo suyo que lo inauguraba esa noche. Llegaría sobre las 21:00 horas.
Sobre las 19;00 hors entré a ducharme, y cuando terminé acto seguido entró mi hermana. Por la rendija de la puerta, que no cerró, le veía enjabonarse y como el agua corría por su cuerpo y rebotaba en sus erectos pezones. Despues de unos minutos, mi hermana salió de la ducha con la toalla liada cubriendo su cuerpo. Yo estaba en boxes. Esperé que entrara en su habitación para ir tras de ella.
.- ¿Qué haces aquí?… Gritó mientras se tapaba las tetas y el coño.
.- Verte desnuda… Contesté… No me vas a decir que te da vergüenza. No hay nada que no haya visto ya.
.- Eres un obseso… Contestó mientras intentaba echarme.
En ese momento alargué el brazo y pasé mi mano por su coño, llegando a meterle un dedo. La empujé sobre la cama y abriéndole de piernas le hice una comida de coño. Su reacción fue subirse mejor en la cama para que hiciéramos un 69. Despues de unos minutos, la coloqué de perrito y le taladré el coño con mi polla, jugando con sus tetas. Ella mientras se tocaba el clítoris. Cuando llegó al orgasmo, saqué mi polla de su coño y colocándola boca arriba la introduje en su culo, colocando sus piernas en mis hombros. Chupaba de sus pezones mientras bombeaba en su culo con mi polla, hasta que solté toda mi descarga dentro. Se limpió, nos vestimos y bajamos a esperar a mi cuñado.
Fuimos al bar del amigo y pasadas las 3:00 de la madrugada, regresamos a casa. Terminaron pasados de copas, por lo que terminé conduciendo de regreso a casa. Mi cuñado se tumbó en el asiento trasero y se quedó dormido. Mi hermana se sentó en el del copiloto. Por el camino no paraba de tocarle los muslos, a veces llegando a rozarle el coño, sin que se resistiera. O era por la bebida o porque le gustaba, pero terminé metiendo la mano bajo la falda y jugando con su coño hasta hacerla llegar al orgasmo.
Cuando llegamos a casa, mi cuñado fue derecho a la cama quedándose dormido al momento. Yo aproveché para colocar a mi hermana de bruces contra la mesa, subirle la falda hasta la cintura y bajándole las bragas hasta los tobillos, se la metí en el coño, de un solo empujón, mientras acariciaba y jugaba con sus cachas, palmeándolas. Poco antes de correrme, la saqué y volví a metérsela por el culo, donde solté toda mi lechada.
Se fue a su habitación y yo me quedé en el sofá cama del salón.
A la mañana siguiente, mi cuñado se fue a trabajar y aproveché para volver a la habitación de mi hermana. Allí estaba ella, boca abajo, en ropa interior. Me acerqué a su cama, me subí, despues de quitarme el boxes, le separé las piernas y echando a un lado las braguitas, colocándome encima se la metí en el coño. Despues de un rato de bombeo, la saqué y la coloque, con un poco de esfuerzo, boca arriba. Le quité el sujetador y comencé a mamar de sus deliciosos y duros pezones y volví a penetrarle el coño. Cuando sentí mi corrida, saque mi polla y solté todo en sus tetas. Fui al baño por una toallita húmeda y le limpié mi lechada. Le di un beso en el coño y volví al salón. Me quedé dormido desnudo.
Bien entrada la mañana, me desperté y mi hermana estaba sentada en el sillón de al lado. Sin mediar palabra, me abalancé sobre ella y comencé a sobarle las tetas por debajo de la camiseta. Ella se agachó y comenzó a chuparme la polla mientras le seguía sobando las tetas. Se colocó de perrito y apartando las bragas a un lado volví a follarle el coño. Terminé por quitárselas y follarla mejor. Solté todo en sus cachas, dejándole la rajita blanca de mi lechada. Nos vestimos, desayunamos y bajamos a hacer la compra del día, parando a tomar unas cervezas.
.- Han sido una noche intensa, ¿verdad?… Comentó mi hermana… Unas copas en un bar, una foll…
.- Ssssh… La interrumpí…. ¿Quieres que todo el mundo se entere?
.- Es verdad… Susurró… Pero ha sido intenso.
.- La verdad es que sí… Comenté… Sobre todo con tu marido en el cuarto durmiendo.
.- ¿A que te refieres?… Comentó sorprendida.
.- Luego hablamos en casa… Le reprendí… este no es lugar.
Subimos a casa y nos sentamos a ver la tele.
.- ¿Que quisiste decir antes?… Preguntó mi hermana… Eso de que mi marido estaba en la habitación.
.- ¿No te acuerdas?… Pregunté… Follamos nada más subir y que él se acostara.
.- Estaba borracha y no me acuerdo… Comentó algo mosqueada… Te aprobechaste de mí.
.- No te enojes… Intenté calmarla… Creí que me seguias el juego. Incluso te follé el culo.
.- Pues no me acuerdo… Insistió.
.- Te propongo algo… Comentépicarón… Como no te acuerdas, podemos repetirlo ahora que estás serena.
.- ¿Como me lo hiciste?… Preguntó sorprendida.
.- Así… Contesté.
La levanté del sofá. la coloqué de bruces contra la mesa y subiendole la falda y quitandole las bragas, se le inserté en el coño, como la no che pasada. En el momento que sentí que me corria, paré, la saqué y se la inserté en el culo inundandoselo con mi corrida.
.- Te lo pasaste en grande, por lo que veo… Comentó mientras se recomponía la ropa… Me ha gustado, lastima no acordarme de nada de anoche.
.- Estabas muy borracha… Comenté… Incluso por el camino hice que te corrieras, jugando con tu coño, mientras tu marido dormia en el asiento trasero.
.- De eso tengo un vago recuerdo… Comentó… Pero bueno, lo importante es que hemos disfrutado como otras veces. o mejor.
Preparamos el almuerzo y echamos un último polvo despues de comer.
