Cogiendo con la tia violeta en su casa

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Les conté que me había comido a una de mis tías, eso fue a finales del 2012. Pues iniciando el 2013 fui a visitarla, originalmente iba a ver a mi tío, pero al llegar resulta que no estaba que se había ido con mis primos a ver a nuestra abuela.

Al abrir la puerta me miró con asombro ya que desde la vez que me la cogí en la unidad no la había visto, ella actuó como si hubiera visto a un muerto o a los granderos, jaja.

V:Hola como estas hijo?

O: Hola tía vine a ver a mi tío, está?

V: Híjole tu tío fue allá con tu abuelita que no sabías?

O: No no sabía y vaya que perdí 3 horas de viaje jeje, pues ni modo, me voy porque ya es tarde.

V: No, pues ya que viniste hasta acá deja te doy de cenar y descansas un poco del viaje

O: Está bien acepto, gracias tía

Debo decir que ese día se veía muy bien, traía un mayon negro y una blusa morada escotada, yo la miraba con morbo, mi verga poco a poco se iba endureciendo, ella saco unas cervezas y comenzamos a beber, tomamos y tomamos hasta que poco a poco ella comenzó a soltarse, me bailaba, se me sentaba en las piernas, se empinaba frente a mi, en eso ella toco el tema.

V: Te acuerdas de esa vez que nos pasamos y lo hicimos en la unidad jeje, eso estuvo muy mal.

O: Si lo sé, pero te gusto no?

V: Mmm jeje me encanto, coges riquísimo, además tienes una verga rica.

O: Jaja, me hagas tía, tu estas buenísima, y perdón pero creo tener la confianza para decírtelo.

V: no hay problema, es bien recibido.

Al mismo tiempo que decía eso ella me acariciaba la verga, y me besaba el cuello, yo le acariciaba las piernas, y las nalgas, en eso comenzamos a besarnos muy rico.

Estábamos en la sala, yo me levante de la silla y la lleve lentamente a su sofá, me quite mi playera mientras ella me mordía y besaba mi pecho, yo poco apoco le quitaba su blusa dejando al descubierto sus tetas, yo las besaba y jugaba con sus erectos pezones, lentamente besando su abdomen comencé a quitarle su licra y saboreando ese rico par de piernas me dirigí a su pepita.

Ella jadeaba suavemente y yo me deleitaba con esas piernas que siempre me habían vuelto loco, comencé a chuparle sus húmedos labios vaginales, introducía mi lengua dentro de su vagina y jugueteaba con su clítoris, al mismo tiempo mis manos acariciaban sus tetas y sus ricas nalgas y poco a poca llevaba mis dedos hasta su vagina.

Me apretaba la cabeza mientras jadeaba, yo ya con mis dedos dentro de ella, observaba como gozaba lo que le hacía, ella estaba ya prácticamente empapada de mi saliva y sus fluidos y yo con la verga bien parada, me puse de pie me baje el pantalón y mi bóxer, ella se sentó en el sofá e inmediatamente llevo mi verga a su boca.

La chupaba como aspiradora, con una mano me agarraba y sobaba mis testículos y con la otra se apoyaba a meter mi verga en su boca, sentía sus dientes recorrer todo mi falo, lengüeteaba la cabecita y poco a poco lo introducía hasta su garganta.

O: Ufff que rico me mamas la verga sigue así sigue!

Yo le decía mientras ella se ahogaba con mis 19 cm de carne, estuvo mamando por un rato hasta que se puso de pie y me pidió que se la metiera, yo como buen sobrino obedecí la orden de mi rica tía.

V: Métemela ya nene, quiero esa verga adentro.

O: Ok perrita, te daré lo que te encanta

V: Jeje claro que soy una perra, una perra come vergas

O: Pues comete la mía perra

Que excitante fue hablarle así a la esposa de mi tía, a mi tía que me conocía desde niño, a quien ebria respetar por ser quien es, ahora estaba a punto de ser una perra mas en mi vida.

La puse en cuatro sobre el sofá y la penetre con violencia, le agarre sus caderas y le dejaba ir mi verga bien dura, ella me agarraba de la pierna y me pedía que no me saliera, yo al mismo tiempo le arañaba la espalda, ella gemía y movía su nalgas como buena perra que es.

V: Así dámela, cogeme cogeme!

O: Que rico aprietas, tía me encanta tu vagina!

V: No soy tu tía, soy tu perra.

O: Entonces recibe tu verga perra.

Que rico era tener a mi tía, dandole rico, acariciando su ricas nalgas, esas nalgas que tenia dueño y no cualquiera, era el hermano de mi padre, otro padre para mi y mientras el cumplía su labor de hijo, yo me comía así culona esposa.

Cambiamos de posición, ella se acostó y yo le abrí las piernas como si fuesen unas tijeras, le metí mi verga suavemente, mientras que agarrándole los talones me apoya para penetrarla mejor, el sonido del choque de mis testículos con sus nalgas me excitaba más, en una rica maniobra la puse de ladito y seguí dándole más fuerte, en esa posición sentía como me apretaba más fuerte, al mismo tiempo le agarraba y le apretaba sus tetas.

V: -Ah sigue que rico mi amor, que rico me coges!

O: Aprietas delicioso, eres una experta come vergas!

V: Me encanta tu verga amor, cogeme cogeme!!

Ella ya no aguanto más y sentí como comenzó a chorrear mientras se convulsionaba de placer, mi verga se empapo de su delicioso jugo.

V: Ay, papi que rico ah!!

O: Pero aun falto yo perra!

La volví a colocar en cuatro, aprovechando sus fluidos estimule su anito, mientras ella seguía retorciéndose, al tenerlo ya listo comencé a meterlo lentamente, comencé con la cabecita, ella mordía un cojín de adorno que tenía el sofá, en eso sin decirle más se la deje ir con todo, ella grito y se retorció, pero a mi no me importo yo la tome del cabello y comencé a darle con todo.

O: Tómala perra, aquí está tu verga, tu culo es mío ahora.

V: Ah Me duele ahh, dios, que es eso!

O: Te duele pero gozas perra, grita como la perra que eres!!

V:¡¡¡¡ Si soy tu perra!!!!

Seguí dándole fuerte, al mismo tiempo que le apretaba el cabello con y otra mano le daba de nalgadas y le pellizcaba sus ricas nalgas, ella solo gemía y aunque el dolía, vaya que estaba gozando mi tía.

V: Uf dámela, lléname de leche mi culo!!

O: Tía que rico culo tienes, me vengo me vengo!!!

V: Sii dame tu leche damela!!!

Como si fuera manguera me vine dentro de su culo, ambos gritamos y nos retorcimos en un gran orgasmo, ella me volteaba a ver mientras que yo con gran fuerza jalaba su cabello.

Descansamos un poco, tomamos unas cervezas más y continuamos cogiendo, al día siguiente muy temprano me despedí de ella y me fui a mi casa, esa fue la última vez que la vi ya que se separó de mi tío y se fue a vivir a Canadá, pero nunca olvidare las cogidas que nos metimos.

Saludos, Oswaldo.

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