Aquí esta tu papi. Conociendo a Tania

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Aquí esta tu papi.

Mucho tiempo ha pasado desde mi último encuentro con una mujer mas chica que yo. De hecho 25 años mas chica que yo. Aun puedo sentir todavía la tersura de su piel y el olor de su sexo incipiente. De esa flor que apenas comienza a abrir sus pétalos, pero ya huele a selva. Como un hombre de 45 años poder tener una experiencia con una chica de 20 años es mas que un sueño. Se conjugan tantas cosas que no se podrían describir en su totalidad. Esa vivacidad juvenil, esa curiosidad morbosa por experimentar con un hombre más grande que ella, con alguien que bien podría ser su papá. Ese olor aun tan peculiar de una mujer que apenas inicia su vida sexual. Una mujer con la piel tan suave y el cuerpo tan inexperto. Una mujer que no tiene la malicia de una de 30 ni el colmillo de una de 40 pero lo que si tiene es la disposición que las otras 2 no tienen.
En fin, cavilaba todo esto buscando algún masajista para lograr saciar mis instintos cuando me llegó un mensaje de un número que no conocía.
– Hola, ¿Cómo estás?
Por mera curiosidad abrí el mensaje y no tenia foto de contacto ni nombre alguno. Y como en toda adicción, siempre hay un detonador… al ser adicto al sexo, un mensaje de numero desconocido de inmediato detona mi imaginación.
– Hola, bien ¿y tú? – pregunté para iniciar conversación y determinar con quien hablaba.
– Pues muy bien aquí saludándote.
– Disculpa, no quiero ser grosero ni nada, pero no te tengo en mi lista de contactos. Hace tiempo se borró mi cel y perdí contactos (mentira, solo era para justificar el no saber con quién estaba platicando). ¿Quién eres?
– Perdón, no nos conocemos personalmente. Estaba leyendo unos cuentos en internet y salió uno que pusiste y en tu perfil aparecía un numero de contacto y me atreví a escribirte. Soy Tania, mucho gusto.
– Hola Tania, que tal, mucho gusto también. No recordaba que estaba m contacto en esa página, pero mucho gusto.
– Oye, te escribía porque quería preguntarte respecto a ese relato. ¿es verdad lo que cuentas ahí?
– ¿a cuál te refieres?
– Al que cuentas de tu sobrina. La que llevabas en el auto sentada en tus piernas en la parte de atrás y que fueron a un balneario.
– A ok, te refieres a ese relato. Si, fue cierto, para ser honesto digamos que al 90% es verídico. Ya sabes que al relatar historias se hacen algunas adaptaciones, pero de que sucedió, paso todo en general.
– Es que sabes una cosa, yo siempre he tenida la fantasía de tener sexo con un hombre mucho mayor que yo. Yo tengo 21 años, pero no tengo casi nada de experiencia y las que he tenido han sido algo frustrantes.
En ese momento mi mente comenzó a viajar de una manera onírica. Ni siquiera hice por detener a mi imaginación. Estaba sucediendo de nuevo y gracias a los relatos. Una jovencita curiosa y caliente estaba indagando respecto a la historia de mi sobrina política.
– Si te entiendo, muchas veces da curiosidad y morbo el querer cumplir algunas fantasías. Si te soy franco, yo tengo la fantasía de tener una amante que sea de tu edad.
Le solté la idea de inmediato. Sin reparos y sin mesura. Quería saber hacia donde iba esto ya que en otras ocasiones le daba muchas vueltas y siento que perdí buenas oportunidades por no ser concreto. Continué escribiéndole.
– Y cuéntame, ¿qué es lo que te gustaría vivir con un hombre maduro?
– Híjole, pues no sé, es que me da pena hablar de todo esto. No pensé que me fuera a contestar tan rápido. Es que las experiencias que he tenido han sido feas porque han sido con chavos de mi edad o casi de mi edad y pues la verdad es que son muy torpes. Creen que solo es meterlo y ya. Se vienen y se olvidad si una la paso bien, no les importa el placer de con quien están.
– Si te entiendo, son demasiado instintivos y básicos. Se les olvida de lo rico que es ver la expresión de placer en el rostro femenino. De sentir como se moja de lo excitada que está. De escucharle gemir a cada caricia, con cada beso sentir su piel estremecer.
– Ándale, justo así, eso quiero, todo eso quiero sentirlo. Fantaseo con sentirme la hembra de ese hombre, que soy capaz de despertar toda su pasión, toda su lujuria.
– Pues créeme, Tania, que, para mí, de verdad sería un placer conocerte. ¿me dejarías conocerte, aunque sea por foto?
– Te mando, pero tú también mándame una, quiero ver si realmente eres como te imagino.
– Vale, te la mando.

Para este momento ya estaba completamente con la imaginación a tope y la oxitocina recorriendo todo mi sistema circulatorio haciéndome pensar tantas cosas.
Me metí a mi galería y busqué una foto donde me viera bien y sereno. Me gusta dar la imagen de alguien tranquilo de inicio. No esperé y la mandé de inmediato. Me quedé viendo la pantalla por unos minutos que se me antojaron eternos y no había respuesta. Decidí apagar la pantalla, respirar hondo y dejar que la noradrenalina hiciera su trabajo y bajare a mis niveles de excitación.
Comencé a tranquilizarme respirando hondo. Quería regresar a lo que estaba haciendo cuando llegó una notificación. Abri la pantalla de nuevo y ahí estaba. “Tania te ha enviado una imagen”
Por más que quise esperar no pude. La curiosidad me mataba así que abrí la foto y quedé perplejo, estupefacto. En la foto se podía apreciar que era real. Una chica de aproximadamente 20 años, de piel blanca, muy blanca. Delgada y aparentemente de una estatura media, aprox como de 1,60 cm. Unos ojos de color miel que reflejaban inocencia, pero unos labios que denotaban deseo puro. Tersos y rojos. No era muy sugerente la foto, pero podía jurar que era 36 C de busto.
De solo ver su foto no pude evitar tener ese ataque de ansiedad por querer conocerla en persona.
– Oye, pero que bonita estas. De verdad que suerte tendrá aquel hombre que pueda estar contigo y lograr hacerte vibrar por cada poro de tu piel.
– Pues déjame decirte que tu eres mas guapo de lo que imaginaba. Pensé que serias un viejo pelón y gordo y nada que ver. ¿Cuántos años dices que tienes?
– 45, ya estoy cerca de los 50.
– Pues no se te nota para nada.
– Oye Tania, una pregunta, ¿tu de donde eres? Yo estoy en la CDMX
– Enserio…. Wow, que coincidencia, yo también soy de la ciudad. Estoy por el norte. ¿conoces por Lindavista?
– Claro que conozco. Yo estoy mas al sur. Hacia taxqueña, pero pues de algún modo podemos coincidir en algún momento.
– ¿puedes mañana?
Su pregunta me desconcertó. Sin pensarlo empecé a sudar nervioso y ni siquiera sabía porque me sentía así. Estaba muy emocionado de que esta jovencita quisiera conocerme, pero francamente no esperaba que fuera tan directa. No podía creer la suerte que estaba teniendo.
– Yo creo que si, nos podemos ver cerca del metro revolución. Hay varios hoteles por ahí.
Solté el comentario para dejar claro que tendríamos un encuentro sexual. No seria una salida casual sino mas bien un derroche de lujuria y pasión.
– Me parece genial, ¿Dónde te veo y a qué hora?
– Debajo del reloj en la estación de revolución al medio día y ya de ahí nos vamos.
– Estoy muy emocionada.
No dijimos más. A partir de ese momento mi mente ya no pensó en nada más, solo tenía en mi cabeza que mañana tendría la oportunidad de disfrutar plenamente de esta mujer.

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elsabroseadorM
elsabroseadorM

Soy un amante de la adrenalina y las letras. De la piel femenina y de relatar mis experiencias. Soy un admirador compulsivo de la imagen femenina, de la dulzura y la lujuria que al mismo tiempo pueden emanar. Me pueden encontdar en X como @elsabroseadorM y en telegram como @ELRINCONDELECTURA

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