Aprovechando el viaje de su marido en un airbnb

Era una tarde de verano y había quedado con mi hotwife para pasar una rica tarde en un Airbnb que habíamos alquilado. Ella tenía todo el día libre debido a que su esposo salió de viaje y queríamos aprovechar. Yo, en cambio, sí tenía que trabajar, le dije que se adelantara ella y yo llegaría más tarde. Ella llegó, dejó sus cosas en la habitación. Al no estar su esposo, pudo aprovechar para llevar todos sus juguetes sexuales y preparar la escena para una rica tarde de sexo.

Me avisó que ya se encontraba en el apartamento, se tomó una foto enfrente del espejo. Iba con un vestido negro corto, elegante y atractivo al mismo tiempo, que resaltaba sus increíbles pechos, su pelo siempre bien liso, su carita divina, labios rojos. Es de tez blanca, ojos grandes, es en realidad una mujer muy hermosa, no necesita vestirse extravagante para resaltar. Como ya he mencionado anteriormente, es una mujer muy exitosa en los negocios y muy elegante, siempre está muy bien vestida, es inevitable que llame la atención.

Me dijo que tenía hambre y que iría a comer a un restaurante que está abajo del apartamento e iba a aprovechar a trabajar en la computadora en lo que yo me desocupaba. Ella llegó al restaurante, era un restaurante ya muy conocido por ella y de sus restaurantes favoritos. Se pidió una copa de vino y ordenó su comida mientras chateaba conmigo. Me dijo que me apurara, que tenía ganas de verme, pero yo aún no podía salir. Me confesó que le gustaba ese restaurante porque el dueño siempre ha sido muy amable con ella y se nota que el dueño se siente atraído por ella. Me lo contaba provocándome celos y estaba funcionando. Ya que cuando se terminó su copa de vino, el dueño le mandó con el mesero otra copa y le dijo que esta era cortesía de la casa. Tenemos una confianza de decirnos cualquier cosa y me dijo que el dueño no era atractivo, pero tiene algo que le llama mucho la atención.

Al rato me comenta que se sentaron tres tipos en la mesa de al lado que no paraban de devorarla con sus miradas, cosa que es lógico ya que sí es una mujer muy atractiva. Le pregunté si los tipos eran atractivos físicamente y me dijo que dos eran normales y uno sí era bastante atractivo. Ella mientras tanto trabajaba en su computadora y solo a veces volteaba a ver de reojo. Le dije: bueno, vamos a hacer esto interesante ya que aún no puedo llegar. Quiero que se siente de piernas cruzadas para que la falda le quede lo más arriba posible y quiero que me diga si los tipos la están viendo por debajo de la mesa. A lo cual me respondió que no podía porque abajo de su apretado vestido se había puesto una lencería para mí y le llega hasta abajo de sus muslos. Madre mía, me mata de la excitación esta mujer.

Le dije que quería verla, así que le pedí que se levantara lentamente y que caminara para el baño. Cuando pase cerca de la mesa de los tres tipos, se pare como revisando algo en el celular para que pudieran disfrutar de su delicioso culo y siguiera su camino al baño mientras ellos observaban cómo le rebotan sus deliciosas y grandes nalgas en su apretado vestido. Y así lo hizo. Cuando llegó al baño, me dijo que ya se encontraba por ahí. Entonces le dije que se levantara el vestido, quiero ver qué lleva puesto. Y así lo hizo, se lo subió hasta su abdomen y me mandó una foto desde atrás. Espectacular culo, tenía unos ligueros que le llegaban a los muslos y la parte del calzón estaba completamente destapada del centro, dejando a la vista esas nalgotas increíbles. Se miraba deliciosa, se me puso dura al verla. Adjunto con la foto me mandó un mensaje diciendo de lo que se está perdiendo.

Le dije que terminara de comer rápido, que se regresara al apartamento, que yo ya iba a salir. Ella regresó a su mesa, se sentó de piernas cruzadas dejando a la vista un poco de los ligueros que llevaba puestos y pidió la cuenta. Pago, antes de levantarse abrió las piernas debajo de la mesa y se levantó rápidamente, procedió a caminar hacia el apartamento. Ya me imagino la saborada que le dieron mientras se alejaba rebotando ese delicioso trasero. Llegó al apartamento, me dijo que ya estaba ahí, yo ya iba manejando en camino.

Ella mientras tanto se quitó el vestido para esperarme únicamente en lencería. Me dijo que la puerta estaba sin llave. Parquié mi carro y subí en el elevador hasta llegar al Airbnb que habíamos alquilado. Giré la perilla y en efecto estaba sin llave. Abrí y ella estaba acostada de lado viendo su teléfono en la cama, solo con lencería negra, ligueros hasta los muslos, el trasero destapado del centro, espalda descubierta. Volteó a verme y me sonrió, se miraba espectacular. Sus labios grandes pintados de rojo, sus pestañas resaltadas como siempre, me hizo cara de pícara y me hizo señas con el dedo para que me acercara.

En la orilla de la cama tenía todos los juguetes sexuales que había traído desde su casa, lubricantes, llegó muy bien preparada. Yo iba en traje de vestir azul, zapatos cafés, camisa blanca y corbata azul. Me acerqué y procedí a besar su cuello y sentir su delicioso aroma mientras ella pasaba una mano por mi cuello y espalda. Llegué a sus labios y me dio un beso suave, me atrajo hacia ella y me dijo que me acostara a la par de ella. Me quité los zapatos y me metí a la cama. Ella se inclinó a mi lado y seguimos besándonos mientras ella me acariciaba el pelo con una mano, hasta sus manos me encantan, siempre tiene sus uñas bien arregladas.

Se subió encima mío, yo aún con toda mi ropa, y empezó a desnudarme. Primero me quitó la corbata, luego comenzó a desabotonarme la camisa. Me senté, me quité el saco y la camisa. Ella seguía encima mío y me volvió a hacer para atrás. Ella estaba sentada encima mío con su traje negro transparente, podía verle sus hermosos senos y sus pezones paraditos, una imagen increíble para mí. Ella ponía sus manos sobre mi pecho y se acercó al oído, me lo lamió y me metió la lengua por la oreja. Me dijo que no se pudo aguantar y que ya estaba muy mojada ya que me tardé mucho y en lo que me esperaba ya había tenido dos orgasmos con su satisfyer.

Le dije que rico, quiero ver. Me agarró la mano y me dijo no, aún no. Ella tomó mis manos hacia arriba, agarró mi corbata y me ató a la cabezera de la cama con mi propia corbata. Se acercó nuevamente a mi oído y me dijo que ella me iba a coger como ella quisiera y que yo tenía que obedecer. Yo estaba acostado con las manos atadas hacia arriba y esa mujerona sentada encima mío, no podía pedir más. De pronto bajó y me desabotonó el pantalón, quedando únicamente en bóxer. Podía notar mi erección por encima. Me agarró la verga con su cara de pícara por encima y me dijo qué rica mientras me acariciaba lentamente. Me bajó el bóxer y saltó mi verga a relucir. Me encontraba completamente rasurado, ya sabía lo que me esperaba, me rasuré hasta donde no pega el sol para no darle una mala imagen y en su cara se notó que le gustaba lo que veía.

Me agarró la verga con una mano como inspeccionando cada centímetro, chorreaba líquido preseminal desde la punta y estaba demasiado excitado. Pero ella quería hacer el juego más interesante. Se quitó la tanga quedando únicamente en los ligueros que llegaban a sus muslos y su vagina destapada, y me la puso en la cara. Madre mía, su aroma me estaba volviendo loco, qué rico quería lamerle todo. La dejó unos segundos a mi vista con una mano en mi frente y me dijo que si quería disfrutar de sus placeres tenía que saber que ella estaba al mando, que yo no podía opinar nada y que tenía que estar abierto a todo lo que ella quisiera hacer conmigo y me prohibió eyacular hasta que ella me ordenara. No sé cómo voy a aguantar, pensé, pero tenía que lograrlo. Le dije que sí a todo, qué por favor quería mamarle la pussy que tenía escurriendo enfrente mío.

Y así lo hizo, se bajó un poco más y me restregaba su vagina por todo mi rostro. No mintió al decir que ella ya había tenido dos orgasmos con su satisfyer, estaba mojadísima y yo estaba disfrutando de todos sus jugos. Estuvo unos minutos cogiéndome la boca con su pussy, se abría los labios y me decía que le succionara. Mi vista para arriba era extraordinaria, ella se agarraba las tetas, me agarraba del pelo y me cogía toda la boca, se notaba super excitada al igual que yo. Luego se dio la vuelta y se puso en cuatro enfrente mío y me preguntó si le quería comer el culo. Yo le dije que sí, por favor. Se hizo lentamente para atrás y ese culo que me vuelve loco acercándose a mi cara, qué delicia. Se lo abrió con las manos y me puso el ano en la boca. Saqué mi lengua y me comencé a comer ese culo con hambre, estaba en el paraíso. Me costaba respirar y no me importaba. Ella se movía lentamente de atrás a adelante restregándome todo el culo, qué rico.

Estuvo así unos minutos y me dijo que iba a coger, que se iba a subir en mi verga y que me iba a coger duro y rápido como a ella le gusta, pero que yo no podía acabar. Me dio una cogida tan rica y los dos estábamos a punto de acabar y ella lo notó, entonces paró y me dijo no, no, le voy a dar el gusto, usted acaba hasta que yo lo ordene, me dijo al oído. Luego bajó a mi cuello y llegó a mi pecho, agarró mis pezones entre sus labios y me los empezó a comer, se los metía en la boca y me succionaba y me daba pequeños mordiscos. Se sorprendió al ver lo mucho que me estaba gustando lo que me hacía. Volvió a poner su pussy escurriendo en mi cara por un momento para que viera lo mojada que estaba y se bajó.

Me dijo que tenía la verga mojada, que sospechaba que yo ya me había corrido. En efecto, acabé un poco pero seguía durísimo. Ella se molestó, agarró sus juguetes, entre esos el dildo que yo le regalé, y me dijo mejor me lo voy a coger a él, él es más obediente, y lo empezó a mamar. También agarró un plug que llevó, se puso enfrente mío y me dijo va a hacer caso o me sigo cogiendo con mi dildo. Voy a hacer caso, le dije. Me preguntó quiere ver como me cojo el culo con el dildo o me lo quiere coger usted, porque si no hace caso solo va a poder ver como me voy a coger el culo solita. Me estaba matando y yo le dije voy a hacer caso, lo prometo, a lo que usted quiera.

Agarro el plug y me lo metió a la boca y me dijo quiere ver como entra este plug por el culito. Sí, le dije. Me hizo ensalivarlo todo y pensé que a metérselo iba, pero bajó hasta mi verga y me dijo que conste que no puede acabar. Me pasaba la lengua por la verga y los huevos. De repente abrió mis piernas hacia arriba y me empezó a pasar la lengua por el culo. Por Dios, me estaba dando un beso negro y qué rico. Ella notó que me estaba gustando y me comió el culo por unos segundos y me dijo le gusta verdad, se le nota en la cara. Mientras estaba de rodillas enfrente mío acariciándome las bolas y sobando con un dedo mi lubricado culo por la mamada que me dio. Cuando de repente agarró el plug y vio mi cara de asustado y me dijo recuérdese que me dijo que quería el plug metido en el culito. Y yo le dije en el suyo, no en el mío. Me agarró fuerte la verga y me dijo se calla, yo no le di permiso para hablar. Agarró el plug y sin decir nada más me lo metió hasta adentro del culo. Fue una sensación rara, nueva pero placentera, estaba sintiendo muy rico el ser dominado de esa manera y el plug quedó metido.

Me bajó las piernas y ahí lo dejó. Luego subió a mi cara nuevamente y usó su satisfyer encima mío mientras yo lamía todos los jugos que escurrieron por debajo de su vagina. Ella se tocaba el clítoris con su juguete y se tocó así por unos minutos hasta que me acabó en la boca teniendo un gran orgasmo, gimiendo de lo más rico. Yo lamía y disfrutaba de todos sus jugos. Luego ella me pasó la pussy por toda la cara, tenía todo empapado de sus jugos, todo olía a sexo y yo estaba ahí tendido con un plug en el culo, con la cara llena de sus jugos, con la verga super parada y esa increíble mujer dominándome por completo. Estaba alucinando de lo rico de la situación.

Se bajó, me besó con sabor a sus jugos, no le importó, y me dijo que había sido buen sumiso y que me iba a dejar eyacular. Bajó, se puso enfrente mío y vio que aún seguía el plug metido, por su cara se nota que le gustaba lo que veía. Con su mano procedió a retirar el plug y me volvió a mamar el culo, para ese entonces su lengua ya entraba más fácil. Se hizo para atrás, se metió dos dedos en la boca llenándolos de saliva y me los metió en el culo mientras medio acariciaba mi pene casi sin tocarlo. Comenzó a estimular mi punto G y casi sin estimulación de mi pene alguna no aguanté más y solté grandes chorros de semen que caían sobre mi pecho. Eyaculé como nunca, esta mujer me cogió el culo y me hizo que me acabara encima. No sabía qué estaba pasando pero definitivamente la estaba pasando muy bien.

Me pasó una toalla para que me limpiara ya que me había manchado hasta el cuello y se acostó a la par mía. Nos quedamos en silencio unos minutos y luego me dijo le gustó. Le dije que obviamente sí, creo que se nota sin preguntar. Aunque me imaginaba otro escenario completamente distinto, pero que la pasé increíblemente rico. Y me dijo qué esperaba y le dije que para empezar pensé que yo me la iba a coger por el culo a ella y no ella a mí. Y se rio, me dijo pero si usted lo disfruta más, yo nunca he tenido un orgasmo anal, cosa que no puedo decir de usted, y se volvió a reír. Lo peor es que era cierto, no lo había asimilado de esa manera. Me hizo eyacular estimulándome por ahí.

Entonces le respondí que no ha tenido un orgasmo anal porque no ha probado conmigo, que no era por presumir pero que era demasiado bueno para el sexo anal. Me dijo no creo que lo logre. Entonces aproveché la oportunidad sabiendo que sí lo voy a lograr y le propuse ok, hagamos algo, si le logro provocar un orgasmo anal usted acepta hacer un trío después conmigo y otro hombre, o sea HMH. Puso cara de asustada pero a la vez le gustó la idea y me dijo ok, trato acepto. Yo ya le había dicho que tanto verla mamar mi verga mientras me enseñaba cuando chateábamos o de las veces que me contaba cuando se cogía a su marido que me prendía la idea de verla en un trío con dos hombres para ella haciéndole de todo. Y aunque ella siempre negaba, yo sé que en el fondo le causaba curiosidad, era mi momento de aprovechar.

A todo esto, la plática ya nos tenía calientes. Así que me acerqué a besarla, mi boca recorre la suya, mis manos acariciando su piel, bajo el escote que trae puesto liberando uno de sus senos, se lo aprieto entre mi mano, pellizco su pezón y siento su gemido contra mi boca y hago lo mismo con su otro pecho. Mi boca baja de sus labios y chupo sus pezones, el placer se concentra ahí mientras recorro su cuerpo con mi mano deslizando mis dedos en su entrepierna acariciando su clítoris. Bajo y le abro las piernas, subo a besarla mientras mis brazos la tienen abriendo las piernas lo más que puede y usted siente mi verga palpitando encima de su sexo, quiere que se la meta. Le chupo los senos en esa posición mientras froto su sexo con mi verga por encima de sus labios, la escucho gemir y la tengo enfrente mío con las piernas abiertas chorreando y excitada para mí.

Me dijo métamela un poco por favor, quiero sentirla adentro. Posiciono la cabeza de la verga ya muy dura y caliente ante su abertura de su mojada entrada y se la meto hasta adentro. Dios qué rico, me dice, me encanta como me llena toda. Le doy un par de metidas duras y hasta adentro, sus ojos me decían cuánto lo disfrutaba y yo también. Pero quería desquitarme un poco, entonces así como estaba me puse de rodillas enfrente de ella colocando mi verga entre sus gloriosas tetas y comencé a hacerle una rusa. Ella me chupaba la cabeza cada vez que subía, sus tetas lubricadas por sus jugos vaginales y su saliva se miraban deliciosas con mi verga entre ellas y ella no paraba de abrir la boca. Sus manos las tenía en mi trasero y me acercaba a ella queriendo que la coja más y me decía quiero su lechita en mi boca, me encanta tragarme su lechita, démela toda.

La situación era demasiado, si seguía así no tardaría en llenarle la boca de mis chorros de semen. Me bajé, ella me dijo a dónde va. Y me puse enfrente de sus piernas y comienzo a pasarle la lengua por sus húmedos labios. Ella agarró mi dildo y empezó a metérselo en la boca mientras yo le hacía sexo oral. Esta mujer me está volviendo loco, pensé, y me decía entonces así me quiere ver mamando una verga mientras usted me la chupa. Y se la metía hasta adentro. Había logrado sacarle su lado más ninfómana. Yo le decía que sí, eso quería. A lo cual me dijo ya sabe lo que tiene que hacer entonces para lograrlo.

Sin dejar que se la siguiera chupando, se levantó y caminó hacia un sofá largo rojo como de cuerina que estaba en la habitación. Se puso en cuatro, ella esa mujer se mira tan rica en cuatro mientras agarró el dildo y lo empezó a mamar. Me dijo me quiere tener así. Sí, le dije. Me levanté rápidamente a ponerme atrás de ella, la vista era espectacular. Ya sabe lo que tiene que hacer para lograrlo, me dijo. No me resistí, agarré entre mis manos su gran culo y comencé a comerle el culo. En esa posición lograba meter toda mi lengua hasta adentro mientras ella gemía y seguía mamando el dildo. Me dijo métamela ya por favor.

Y así lo hice, me puse atrás de ella y se la metí hasta adentro, entró muy fácil, estaba demasiado mojada. Ella gimió pero sus gemidos eran ahogados por la verga que tenía en la boca mientras empecé a penetrarla. Ella no dejaba de gemir y gozar sin dejar ni un momento de mamar el dildo. Me decía así cógeme Diego, cógeme duro hasta adentro qué rico, me encanta, deme, deme, ahhh ahhh voy a acabar no pare cógeme. Yo me esforzaba por no acabar mientras su vagina me apretaba la verga de lo más rico y cada contracción me hacía que no pudiera aguantar más hasta que ambos nos vinimos en un increíble orgasmo viniendo y gritando de lo más rico.

Sin duda alguna qué orgasmo, qué experiencia, qué delicia, qué mujer. Ese día no logré cogerle el culo pero si llega a leer esto quiero que sepa que ese culo tarde o temprano será mío y usted lo sabe.

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Dieguinixx
Dieguinixx
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