Abriendo puertas: ¿Te imaginas… otro con nosotros?

Hacía tiempo que yo lo pensaba.

No era una obsesión, pero de vez en cuando, en esos momentos en los que la piel aún arde después de hacer el amor, le dejaba caer alguna insinuación. Un comentario, una fantasía dicha en voz baja, como si fuera un sueño absurdo.

—¿Te imaginas… otro con nosotros? — le había dicho una noche, sin mirarla directamente.

Carol siempre reía, un poco nerviosa, y cambiaba de tema. Me conoce lo suficiente como para saber que no era solo una broma, pero durante mucho tiempo se mantuvo en una especie de dulce resistencia. Hasta que, sin mucho aviso, empezó a dejarse llevar. Quizá porque me veía sincero, o quizá porque, en el fondo, a ella también le picaba la curiosidad.

Aquella noche, con una copa de vino y música de fondo, volví a sacar el tema, con más calma.

—No quiero que hagamos nada que no quieras… Solo hablar con alguien. Sin compromiso.

Tardó unos segundos. Me miró con unos ojos que ya no tenían miedo, solo dudas. Y luego asintió con la cabeza.

Nos creamos un perfil compartido. Solo palabras, nada de fotos. Entramos en un chat para parejas que querían explorar, y pronto descubrimos que no todos estaban allí por las mismas razones. Mensajes sucios, llenos de tópicos, gente con prisas. Pero también había excepciones.

Una de esas excepciones era Ángel.

Escribía con calma, sin vulgaridad. Tenía una manera de hablar que enganchaba, como si supiera exactamente el tono que buscábamos. Carol sonrió cuando leyó su mensaje. Y esa vez, no me miró buscando aprobación. Fue ella quien empezó a escribir.

Las conversaciones con Ángel se volvieron habituales. No eran diarias, pero cuando hablábamos, el tiempo volaba. Hablábamos de gustos, de fantasías, de cómo imaginábamos todo. Y no siempre era explícito: también había largas conversaciones sobre música, películas, viajes… Había una conexión extraña, inesperada.

Carol, que al principio solo leía los mensajes, empezó a implicarse cada vez más. Primero respondiendo con frases cortas, luego preguntando. Y yo la observaba mientras escribía, cómo se mordía el labio cuando leía algo que le gustaba. Sabía que se estaba dejando llevar.

Una noche, después de una conversación especialmente intensa con Ángel, terminamos en la cama sin decir nada. Su excitación era evidente, pero también su resistencia a seguir. Luego, con la cabeza sobre mi pecho, habló casi en un susurro:

—No sé si me da más miedo hacerlo… o las ganas que tengo de hacerlo.

La abracé. No había prisa. El camino ya había empezado.

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Un comentario

  1. yo con mi esposa a quien amo mucho y siempre he deseado que sea feliz a mi lado le propuse un trio HMH. de primero ella me dijo que nó, que si acaso ya no la queria, y me dijo que ella jamás pero jamas se acostaria con otro hombre estando conmigo. si tu supieras cuanto te amo le dije yo. lo unico que quiero es que seas feliz y que en lo sexual mas todavia, eso no se trata de enamorarse de nadie, solo de pasarlo bien con otro cuerpo que no es el mio, y una verga diferente a la mia. empezó a decirme. no sé. pero algun dia me anime, pero no sé no te prometo nada de nada, le mostré los relatos eroticos de mujeres que tienen amantes por permiso de los maridos. y empezó a leerlos. ella sorprendida me dice. mira y estos relatos son de verdad, claro que si le dije yo. lo unico que ellos cambian son los nombres por si acaso lee algun conocido de ellos, a me dijo ella me gustaria probar un dia con otro hombre porque tu has sido el unico hombre que he tenido yo. busquemos uno que sea de tu agrado y que sea nuestro secreto de los dos nosotros. una cosa que no me gustaria a mi me dijo ella. es que tu me vieras a mi culiando y otra cosa mas, que el que yo elija que no sea alguien que nos conozca de nada. ningún problema le dije yo. hoy mismo empezamos a buscarte uno. y ya te digo me le dije yo. de contarle a tus amigas y compañeras del trabajo NADA DE NADA, estas loco me dijo ella esas cosas no se cuentan a nadie. nosotros vivimos a casi una hora de Santiago tirando para el norte, ella eso fue hace mas de 2 años que nos decidimos y metimos los datos con un par de fotos de ella donde mostraba el cuerpo, pero no la cara, ella a sus 47 años de edad se ve bien de cuerpo, la cara es bien bonita tambien, pero en el internet eso no salia. a los tres dias ya tenia 6 hombres que querian tirarsela, y ella se empezó a entusiasmar y la anime a que les contestara a todos, el mayor tenia 64 años y el mas joven tan solo 24 años. ella rapido se entusiasmo del mayor y me dijo que a ella siempre le han atraido los hombres mayores. y se contactó con el y y ella le dio el numero de celular y empezaron a hablar a diario, el le contó a ella que se le habia muerto la esposa hacia mas de 5 años, y que desde esa fecha no habia tenido ninguna mujer. el la invitó a ir a visitarlo a Santiago para conocerse y ella le dijo que en el proximo fin de semana podia ir. bueno y asi fue, desde la primera vez se quedo donde el. y a las dos horas de estar donde el, me mando un mensaje diciendome que todo estaba bien, pero nada mas, y yo le contesté diciendole si se lo queria comer en la noche, y me contestó que ya se lo habia comido, y que se tenia buena pichula, y despues me iba a contar todo. pues para no alargarme mas. les cuento que ya tiene mas de un año de tenerlo de amante. a veces alguien me pregunta por ella los fines de semana, yo les digo que esta donde una tia que vive en Santiago y ahi termina toda la explicacion. ella esta pero bien feliz y siempre que viene a la casa de donde el me da las gracias. me despido. su amigo Raúl

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