La primera vez con mi madre

Duración estimada de lectura: 10 minutos

Visitas: 2,143

La primera vez con mi madre I

Hola, esto que os voy a contar paso cuando yo era muy jovencito y vivía con mi padre el cual se había separado de mi madre por irse a vivir con su secretaría de 23 años que estaba bien pero mi madre con sus 42 años le daba veinte mil vueltas.

Un día me llamo mi madre pidiéndome que pasara por su casa para repararle el armario de su habitación que no cerraba bien la puerta. Así que un viernes cuando acabe en el instituto serian sobre las 12 me dirigí a su casa sin haberla avisado que iba a ir.

Cuando llegue abrí con mis llaves y me dirigí a su habitación para arreglarle la puerta. Cuando entre escuche la ducha del baño que estaba incorporado en la habitación, comprendí que mi madre estaba duchándose y desde la puerta del baño le dije que estaba allí y que iba a reparar la puerta a lo que ella me contesto “muy bien cielo”
Me puse manos a la obra cuando a los 4 o 5 minutos escuche a mi madre detrás de mi diciéndome “vas a necesitar ayuda?” en ese momento me gire para contestarle y me quede sin palabras cuando la vi totalmente desnuda y con el cuerpo mojado. Me quede sin palabras y alucinando al comprobar todo lo que antes me había imaginado, tenia unos pechos grandes con unos pezones oscuros y firmes y a pesar de ser grandes se mantenían erguidos tenia un cuerpo en forma de guitarra con una cintura estrecha y un buen culo respingón tenia el coño rasurado y no haría mucho que lo rasuraría porque se veía suave como la piel de un niño.

Al verme como me quede me dijo :

– Joder hijo acaso no habías visto todavía a una mujer desnuda? acaso te molesta verme así.

A lo que le conteste que no, pero que no me lo esperaba y mucho menos que ella estuviera tan buena, en esos breves momento mi polla se puso dura como nunca se me había puesto y claro mi madre se dio cuenta y me dijo:

– Hijo que vamos a hacer con eso que se te ha hinchado?
– Pues no se mama, tu que me propones?
– Primero quitate la ropa y así estaremos en igualdad.

Cuando lo hice observe como mi madre se relamía al ver mi polla y me dijo:

– Ven que me voy a comer esa polla que no se parece para nada al pingajillo de tu padre.

Me acerque y mi madre se arrodillo y cogiendo mela con una mano se la metió en la boca empezando a chupármela con lo que cada vez que su lengua rozaba mi glande mi polla se hinchaba más y palpitaba, yo creía que iba a explotar cosa que sucedió a los pocos minutos de que se la metiera en su boca y sin poder avisar la me corrí dentro de su boca con una corrida como nunca había tenido, pensé que se iba a enfadar pero me sorprendió ver como se trago todo mi semen y diciéndome que le había encantado.

A continuación me pregunto:

– Ahora me vas a dejar así como hacia tu padre o que?

Eso me puso a mil y sin dejar que se me bajara la tumbe en la cama y empece a comerle el coño, empece por chuparle los labios vaginales que los tenia grandes y carnosos, se los abrí y empece con su clítoris chupándolo y succionando lo. Ella empezó a estremecerse y me agarro la cabeza apretándola sobre su coño diciéndome:

– No pares hijo, sigue, sigue, dios como me gusta, comeme también el ojete que me encanta, sigue mi vida.

Cosa que hice además de comerle el coño le comía también el ojete, cada vez se retorcía más hasta el momento que chillando “SI; SI; SI” se corrió dentro de mi boca de tal manera que su corrida no cabía en mi boca llenado me toda la cara con su corrida y temblando le las piernas.

Nos quedamos descansando en la cama durante 5 minutos y entonces ella empezó a pajearme para ponérmela dura otra vez y lo que paso a continuación os lo contare en otro relato si me pedís que os lo cuente.

La primera vez con mi madre II

Lo prometido es deuda y como si que ha habido gente que le ha gustado y le apetece que siga contando, sigo con el relato.

Como os conté anteriormente, después de que mi madre se corriera en mi boca y descansáramos durante cinco minutos ella comenzó a pajearme volviendo a ponérmela dura, cuando creía que ya no podía tenerla más dura ella empezó a comérmela tragandosela hasta la garganta cosa que me excito tanto que mi polla se puso aun más dura, el glande me palpitaba de tal manera que pensaba que me iba a estallar, nunca había sentido esa sensación. Al rato de estar comiéndome la polla se aparto y cogió del cajón de su mesita de noche una botellita que en ese momento yo no sabia lo que era y mi madre me dijo que era lubricante que facilitaba las penetraciones. Se puso un poco en los dedos y empezó a frotárselo por el ojete y a continuación me embadurno la polla con el lubricante preguntándome:
– Has practicado alguna vez sexo anal?
Yo me quede estupefacto, sin saber que contestarle pero a la vez muchísimo más excitado ya que no lo había hecho nunca pero me había hecho muchas pajas imaginándomelo, ella repitió:
– Hijo, no te quedes así, contestame, es por saber si te tengo que ir indicándote, por que si no lo has hecho nunca y vas a lo bestia me haras daño y lo que puede ser algo muy placentero y agradable pase a ser una putada, así que dime lo has hecho alguna vez?
– No mama, pero seguro que quieres?
– Si me haces caso y lo haces como yo te indique, si y veras como disfrutamos los dos
Así que le hice caso y seguí todas sus instrucciones. Ella se puso a cuatro patas y volvió a ponerse lubricante en el ojete y empezamos.
– A ver cariño ponte más lubricante en el capullo y empieza a frotarlo por mi ojete, ( cosa que hice de inmediato)
– Así mi vida, pon la puntita en el centro del ojete, despacio mi vida
así cielo, empuja un poquito y muy suave, despacito, ahh, bien cariño ya has metido la puntita, espera un poquito sin moverte para que se dilate y relaje el ojete y frota me el clítoris, umm, si, así mi vida.
Yo solo de escucharla estaba a punto de reventar y correrme pero aguantaba porque no quería terminar tan pronto.
– Ahora cariño empuja un poquito más y metémela hasta la mitad aproximadamente pero antes echate un poquito más de lubricante.
Yo le hice caso y empuje hasta meterse la casi hasta la mitad, notaba la presión de su esfinter sobre mi polla y me puse súper caliente.
– Ahora espetare un poquito como antes y vuelve a repetir lo mismo, ponte un poco más de lubricante y vuelve a empujar hasta meter mela toda y como antes suave y despacito.
Lo hice viendo como entraba en su culo despacito y viendo como brillaba mi polla y sus nalgas debido al lubricante, una vez se la había metido toda me dijo:
– Ahora, muy suave y despacito ves sacándola hasta el principio de tu capullo sin sacarlo de mi culo y cuando llegues ahí vuelve a meter mela hasta el fondo. Así mi amor, muy bien, despacito, suave, si mi vida lo estas haciendo muy bien, sigue, umm, si, muy bien. Y ahora ves aumentando el ritmo y ya no te voy a decir nada porque ya veras tu lo que tienes que hacer conforme veas lo perra que me valla poniendo y lo caliente que te pongas.
Y así fue, poco a poco iba aumentando las embestidas y la velocidad, ella empezó a arquear la espalda y a gemir cada vez más fuerte. Yo estaba extremadamente excitado porque no podía apartar la mirada de su culo viendo como le estaba metiendo mi polla en su estrecho culo y ella estaba gozando, volví a frotarle el clítoris mientras seguía metiendo y sacando mi durisimaa polla de su ojete. Ella empezó a arquear mas rápidamente su espalda y acelerando sus gemidos.
– Hay mi vida, sigue, si, así, así, ahhh, umm, metémela más rápido, más fuerte, que bueno mi amor, sigue, no pares de pajearme el coño, siiii, siii, quiero que me inundes el culo con tu leche, sigue mi vida, ahh, siiii, ohhh, me vengo, si me vengo, dame más fuerte, más duro, no pares ohhh, siii, siii, siii.
En ese momento mi madre volvió a correrse mojándome toda la mano con la que estaba pajeandola y mojando toda la cama, eso me excito tanto que acelere más mis embestidas de tal manera que empece a correrme dentro del culo de mi madre de una manera como nunca me había corrido y sin parar de embestirla, poco a poco empece a bajar el ritmo y dejar de eyacular dentro de su culo.
– Que gusto mi amor, que calentito y mojado me has dejado el culo sacala y mira como me has puesto y como mes has llenado con tu leche.
Ella empezó a empujar con su culo y todo mi semen empezó a brotar por su ojete y ella se lo empezó a restregar por su culo y por su coño esa visión me puso tan caliente que mi polla volvió a ponerse dura en ese momento mi madre e giro y a verme otra vez empalmado me dijo:
– Vale cariño, vamos a darnos una ducha juntos para lavarnos y que se te quite esa calentura que por el momento esta bien. Si quieres te quedas a cenar y llamas a tu padre y le dices que vas a salir con unos amigos y luego te quedas a dormir aquí. Te quedas a cenar conmigo y esta noche con tranquilidad retomamos donde lo hemos dejado. Te parece bien mi amor?
– Por supuesto que si mama, ( le conteste )
Y como podéis imaginar, nada más termine de ducharme llame a mi padre y lo que paso esa noche os lo cuento en otro relato.
Ya me diréis diciendo si os gusta y queréis que siga. Gracias y muchos besos.

👉 ¿Te gustó este relato? ¡Compártelo! ✨
VICENTE
VICENTE

Hombre de 59 años español, moreno, delgado, de 177 cm de altura.

Artículos: 1

Un comentario

  1. Yo encontré a mi tía en calzón acostada en su cama abierta y mi primo el hijo mayor de ella estaba encima de ella y la estaba besando y cogiendo y no le quito el calzón solo se lo hizo a un lado y ella estaba acabando y le decía que lo amaba y que si le gustaba y el le dijo que si y que ella era su primera mujer y que siempre que la miraba en calzón le daba ganas y se iba a masturbar y una hora estuvo con ella

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *