Cojiendo a una embarazada por primera vez

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Hace unos meses conocí a una chica está embarazada muy avanzada.

Hece un mes por fin entré a su casa para prestarle ayuda en ponerle un cilindro de gas.

Todos los día la veía cuán sale a despedir a su esposo, me encanta verla, me atrae sus pernas bonitas, sus pies hermosos con esas sandalias de piso color blancas.

Sus tetas ya están grandes por el embarazo, redondas, su cabello largo negro, está hermosa, está divina.

Me pidió de favor si podía cambiar su cilindro de gas, pues tenía hambre y no podía hacer el desayuno.

Yo fui de inmediato, así podía admirar la, ver sus hermosos pies que tanto me gustan, poder ver más de cerca sus piernas con esa piel suave y tostadas por el sol.

Cambie el cilindro y me dijo que no tenía como pagarme, pero si quería y si me atrevía podíamos hacer el amor.

Ella estaba sentada me acerqué y empecé a besarle los pies, están hermosos, sabrosos, tienen un sabor delicioso, su piel tersa, suave.

Abrió las piernas para mamarle el coño, lo tierno bonito, bien rasuradito, el clitoris brinca de exitada qué está.

Se paró para apoyarse el la barra, abrió las piernas y despacito, fui metiendo la verga, que delicia, se movía con ritmo, terminamos y deje caer mi leche en sus pies.

Así han pasado los días, el embarazo sigue y cada día coje más sabroso me con más dificultad.

Cojemos cada tres o cuatro días, parados, abre las piernas, recargada en el sillón o en la barra o el pasa mano de las escaleras.

Que rico es cojer a una embarazada, el coño está más suave, más lubricando.
Entra más sabroso por el culito.

No sé que vaya a pasar después de que tenga a su bebé.

Por lo pronto, cada vez que cojemos, lo disfrutamos, cojemos con pasión, rico, queda bañada en sudor, se ve más hermosa.

Cuando se lo meto por el culo, le gusta que le jale el cabello, se exita, pide más pero despacio con cariño y yo también lo disfruto.

Hay días que no la cojo, solo besos sus pies, son tan bonitos que gago qué se venga, que se exites.

O ella me da masaje con sus pies en el pene y me saca la leche, qué rico se siente.

Tengo la ilusión que cuando nasca su bebé podamos cojer y ella me de leche de sus tetas.

Que deje caer leche de sus tetas en mi verga, para sentir lo caliente de su leche y poder sentir como rebotan sus nalgas sentada en mi verga.

Hoy toca cojer por última vez, en quince días más o menos nace el bebé.
Hay que disfrutar de ella, de su pies, de su piel, de su culito, de sus tetas grandes. Esta hermosa. Creo que ya me enamoré de ella, será difícil la separación momentánea.

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Romeo
Romeo

Historias vividas

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