Me follo a la puta de mi madre

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Mi madre siempre ha sido una mujer muy caliente, a la que le gusta mucho el sexo y lo disfruta a tope cada vez que puede y con quien puede.

Yo de siempre la escuchaba cuando follaba con mi padre, porque es muy escandalosa y en mi adolescencia me másturbaba oyendolos follar casi todas las noches, pensando que era yo el que me la follaba.

También me másturbaba con sus bragas empapada de semen, cuando se las quitaba y se limpiaba con ellas las corridas de mi padre.

Me encantaba sentir la humedad del semen de mi padre, su olor y hasta su sabor, porque algunas veces, cuando estaba muy excitado lamia las bragas y me corría con el sabor y el olor a coño y a semen.

Estando así las cosas un día que llegué a mi casa a una hora no habitual, porque había huelga en la universidad, al llegar oí los inconfundibles gemidos de mi madre cuando la están follando, así que entré con mucho cuidado, me acerque a su dormitorio que tenia la puerta entreabierta y allí estaba mi madre a cuatro y un vecino, amigo de mi padre, al que conocía muy bien, porque iba muchas veces por casa, con mi padre, se la estaba follando sin contemplaciones.

¡Joderrr!!… Mi primera intención fue entrar en la habitación y cortarles el rollo, pero luego lo pensé mejor, me quedé allí mirando, me saque la verga y me empecé a másturbar viendo como aquel hombre se follaba a mi madre.

Ella es una de esas mujeres fuertes con un cuerpazo muy bien formado, yo la había visto muchas veces desnuda, porque aprovechaba siempre que podía para espiarla cuando se duchaba y cuando se cambiaba de ropa y como ya he comentado, también la había oído gemir cuando mi padre se la follaba, pero nunca la había visto así, desnuda y siendo follada en directo, tal y como se la estaba follando ahora el vecino, que, además es también un tío grandote y tenía a mi madre ensartada con su, presumíblemente, enorme verga.

Me corri abundantemente sobre el marco de la puerta, cuando el interfecto lanzó una especie de rugido, como señal de que se estaba corriendo y mi madre tuvo también un orgasmo escandaloso, como era habitual en ella, vamos, que nos corrimos los tres a la vez…

Ellos en cuanto acabaron de correrse se desplomaron sobre la cama y yo salí disparado de allí, dejando en el marco de la puerta todo el chorrete de mi corrida.

Me fui al salón y pensé en salir de casa, para no estar cuando ellos salieran del dormitorio, pero algo en mi mente me retuvo y decidí quedarme y ver que pasaba.

Pensé que en una situación así yo jugaba con ventaja, porque los que tenían un problema eran ellos, no yo y decidí aprovecharme de esa ventaja, sin tener muy claro lo que iba a pasar cuando salieran y me vieran.

Os podéis imaginar la sorpresa de los dos cuando me vieron allí sentado en el sofá del salón… Jajaja

El no dijo nada y como venia vestido, salió disparado y se marchó de la casa.

Mi madre estaba con tan solo una bata de esas finas qué tiene para andar por casa, supongo que con la idea de ir al baño a darse una ducha y se quedó allí de pie, sin saber que decir.

Yo me levanté del sofá, me acerque a ella, la abracé y le dije:
– Tranquila mamá, que no pasa nada.

Ella me abrazó muy fuerte y entre sollozos me dijo:
– Que vergüenza, lo siento cariño, por favor, no le digas nada a tu padre.

Yo besuqueandola por el cuello le dije:
– No te preocupes por eso, porque no le voy a decir nada a papá.

Ella, comenzó a besarme por la cara mientras me decía, con voz entrecortada:
– Gracias cariño, muchas gracias de verdad, eres lo mejor y te quiero mucho.

Yo también empecé a besarla a ella por la cara y por los labios, así como de pasada y la dije:
– Yo también te quiero mucho a ti, mama, no sabes bien lo mucho que te quiero, te quiero tanto que me hubiera gustado estar yo en el lugar del vecino y correrme dentro de ti, en vez de hacerlo sobre el marco de la puerta.

Ahí ella separó su cara de la mía y se me quedó mirando fijamente a los ojos, con cara de pelplejidad, fueron solo unos segundos, porque yo, ya totalmente decidido a todo, acerqué mis labios a los suyos, ella me recibió entreabriendolos y nos fundimos en un apasionado beso.

Mi madre me entró al trapo a la primera, supuse que dada la situación y después de lo que le había dicho, ella había asumido que no podia negarse a tener sexo también conmigo y su aceptación de mi beso, me lo estaba confirmando.

Nos estuvimos besando, comiéndonos nuestras lenguas e intercambiando saliva durante unos minutos, que sirvieron para que los dos fuéramos conscientes de lo que venía a continuación.

Yo lo tenia clarisimo, iba a aprovechar la ocasión para cumplir lo que llevaba tanto tiempo deseando hacer ¡¡Follarme a mi madre!!

Y mi madre también lo tenía muy claro, porque en cuanto separamos nuestras bocas me dijo:
– Déjame que vaya un momento al baño a limpiarme, porque me estoy escurriendo.

A lo que yo le dije:
– No, mamá, quiero follarte con tu coño lleno de semen y que se mezcle el mio con el del vecino.

Y ahí surgió el morbo de mi madre, que me dijo:
– Así me gusta, cariño, que no tengas ningún tipo de escrúpulos, creo que tu y yo nos vamos a entender muy bien.

Yo me quite toda la ropa rápidamente, me senté en el sofá con mi verga totalmente tiesa y dura, apuntando al techo y le dije a mi madre:
– Quítate la bata, ven aquí y siéntate en mi verga.

Ella cumplió mi petición al pie de la letra, se quitó la bata y dejo a la vista su deseable cuerpo, con los pezones de sus tetas bien visibles, señal de lo excitada que estaba.

Se acercó y dándome la espalda buscó mi verga, moviendo su culo y en cuanto la encontró se dejó caer cobre ella, suavemente, hasta que quedó sentadaa sobre mi pubis, con toda mi verga dentro de su vagina…

Cuando tuvo toda mi verga dentro de su coño, lanzó un fuerte suspiro y me dijo con voz ronca:
– Ahahah… Por fin tengo tu verga dentro de mi… Uffff

Yo, había agarrado sus tetas con mis dos manos y estaba pellizcando sus duros pezones con mis dedos, al escucharla decir eso, le dije:
– Siiii… Por fin he conseguido lo que llevaba tanto tiempo deseando conseguir ¿Tu también deseabas qué te la metiera?

– Siiii, cariño, siiii.., yo sabía que te másturbabas con mis bragas y ya me había hecho a la idea de que, en algún momento, en cuanto se nos presentará la oportunidad, íbamos a terminar follando… Y lo estaba deseando tanto o más que tu, así que hoy, en cuanto me abrazaste y comenzaste a besarme supe que el momento había llegado…

Me estaba diciendo todo esto entre jadeos, mientras daba continuos sentones sobre mi pubis, follandose ella misma con mi verga metida dentro de su coño.

Yo, como hacía poco que me había corrido, ahora no tenía urgencia en volverme a correr, así que estaba disfrutando de sus sentones mientras seguía sobando sus tetas.

Mi verga se deslizaba sin nigun problema dentro de su vagina, pero no notaba yo el chapoteo de que la tuviera llena del semen del vecino, así que le dije:
– Se ve que se te tiene que haber escurrido todo el semen del vecino, porque noto tu vagina muy suave, pero sin el chapoteo qué esperaba encontrar…

A lo que ella, entre jadeos y riéndose me dijo:
– Jajaja… Es que el no se corrió en mi vagina, se corrió en mi ano… Métemela por el ano y veras como ahí si que hay semen.

Ella subió su culo, saco mi verga de su coño, la agarró con una mano, la situó a la entrada de su ano y empezó a bajar despacito metiéndosela poco a poco en su recto.

Yo asistía atónito a esta maniobra y en cuanto termino de metersela entera y comenzó a moverse con ella dentro, efectivamente empecé a sentir el chapoteo del semen del vecino, que al moverlo con mi verga, empezó a escurrir empapando todo mi vello púbico…

¡Joder!! Mi madre me había follado con su coño y ahora me estaba follando con su ano… Ufff…

Yo estaba en la gloria, su recto era más apretado que su vagina y aunque estaba superlubricado por el semen qué tenia dentro, mi verga entraba más ajustada y eso me producía un placer increíble.

Y si yo estaba en la gloria, mi madre debía estar en el quinto cielo, se ve que el sexo anal la volvía loca, porque gemía muy fuerte y cada vez me daba los sentones más fuertes.

De pronto empezó a decirme muy excitada:
– Meteme los dedos en el coño, follarme con tus manos… Follarme cariño.. Follameee..

Yo solté sus tetas y me centre en su coño, acerque una de mis manos y metí mis dedos… me entraban todos menos el pulgar, tenía el coño muy lubricando y muy dilatado.

Ella ahí ya si que se volvió completamente loca, agarró mi mano con una de las suyas y me la apretaba para que se la metiera más adentro, mientras me decía, muy excitada:
– Así cariño, asiiii… Méteme toda la mano dentro.. Métemela todaaa… Follameee con tu manoooo…

¡Joderrr!! No me imaginaba que mi madre fuera tan puta.

Yo la hice caso y la empecé a follar el coño con mi mano, metiéndosela todo lo que podia… Uffff

El coño de mi madre se lubricaba con sus fluidos y se dilataba cada vez mas, con lo que ya podía meterle casi toda mi mano dentro.

Ella comenzó a tener un orgasmo escandaloso de los suyos y de su coño empezó a salir líquido en abundancia.

Yo ahí ya no pude aguantar más y comencé a correrme también, llenando sus tripas con mi semen, a la vez que apretando muy fuerte, por la excitacion conseguí meter mi mano entera dentro de su coño, que en esos momentos debía de estar con una dilatación parecida a un parto.

Ella al sentir toda mi mano dentro de su coño gritaba:
– ahahah… Siiii… Siiii… Vuelves a estar dentro de mi como cuando te pariiiii… Ahah… Métete entero dentro de miiii… Mueve tu mano… Follameee con ellaaaa..

Yo mientras me corria hacia lo que ella me estaba pidiendo, movía mi mano dentro de su coño del que no dejaba de salir un fluido cada vez más espeso y con un olor penetrante qué me embriagaba por completo… Ufff

Finalmente mi madre se quedó callada y se tumbó hacia atrás completamente desmadejada, como desmayada.

Yo saqué mi mano de su coño, pero ella seguía con mi verga clavada en su ano, así que tuve que cogerla con mis manos por su cintura y tirar de ella hacia arriba para desclavarla de mi verga, que seguía estando dura.

Cuando lo conseguí la tumbe en el sofá y ahí ella se recuperó y me dijo:
– Gracias por todo cariño, has estado increíble, eres el tipo de hombre que yo necesitaba y resulta que lo tenía en casa… Ya no necesitaré a nadie más, teniéndote a ti.

Mi madre estaba dando por sentado qué yo sería su nuevo amante y que ya no necesitaría seguir follando con el vecino, pero yo no lo tenia tan claro.

Lo de ser su amante, por supuesto que si, porque era lo que yo siempre había soñado y visto lo visto, mi madre superaba con crece todo lo que yo me había imaginado.

Pero que dejara de follar con el vecino ya no lo tenia yo tan claro, porque después de lo que acababa de pasar, me imaginaba al vecino follandosela por el coño mientra yo se la tengo clavada por el culo, que en vez de mi mano fuera la verga del vecino la que estuviera metida en su coño y nos la follaramos los dos a la vez.

Y después de ducharnos, ya sentados en el salón como madre e hijo, así se lo dije.

Ella estalló en una carcajada y me dijo:
– Ya veo a quien has salido, eres tan caliente y pervertido como yo, te va el sexo duro y las relaciones al límite, como a mi.

– Pues sí mama, llevaba años imaginándome follarte de todas las maneras posibles, pero después de lo vivido hoy, creo que me había quedado corto, tu das para más, para mucho más y vamos a darle a ese cuerpo toda la caña que aguante.

– Jajaja… Me parece muy bien, cariño, seré tu puta y haré todo lo que tu me pidas que haga, puedes hacer con mi cuerpo lo que quieras, porque es todo tuyo.

– Entonces estas de acuerdo con que nos montemos un trio con tu otro amante?

– Por supuesto y estoy segura que el aceptará también, hablaré con el y nos pondremos de acuerdo, me muero de ganas de tener dos vergas para mi sólita… Jajaja

Habló con el vecino y el aceptó encantado.

Nuestro primer trío nos lo montamos en casa del vecino un día que su mujer se había ido a ver a sus padres al pueblo, para estar más tranquilos y más seguros que en nuestra casa.

Los tres completamente desnudos en una cama de 2×2…

La hicimos de todo, nos la follamos por el coño, por el culo y por la boca, los dos a la vez, alternandonos y cambiando de posturas.

Pero lo más de lo más fue cuando nos la follamos metiendole nuestras dos vergas dentro del coño.

Yo pensé que si le había cabido mi mano también le cabrían las dos vergas.

Cuando se lo dije ella aceptó encantada y nos pusimos a ello.

Yo me tumbe de espada, sobre la cama, ella se sentó de espaldas sobre mi, con mi verga clavada en el coño y se echó hacia atras sobre mi con lo que sus tetas quedaron a disposición de mis manos, yo no perdí el tiempo y comencé a sobarselas y a pellizcarle sus pezones.

Ahora le tocaba al vecino intentar metersela en el coño también, junto con la mía.

El levantó sus piernas dobladas por las rodillas, metió su cabeza entre sus muslos y empezó a dar lengüetazos a su coño y, lógicamente, también a mi verga que estaba dentro de el… Uffff

En esa posición, mi verga se salió del coño casi por completo, quedando dentro mi glande y poco más, con lo que, cuando el metía la lengua, para ir lubricando y dilatando el coño, yo la sentía en mi glande y me producía como una descarga eléctrica por todo mi cuerpo… Ufff.

Lógicamente lamia y chupaba el clitoris de mi madre y esta se volvía loca de placer, con mi verga dentro de su coño, mis manos masajeando sus tetas y el vecino chupado su clitoris.

De pronto siento como el vecino saca mi verga del coño de mi madre y siento el calor de su boca, porque se la había metido en ella y me la estaba chupado, mientras que, con una de sus manos dilataba el coño de mi madre para que pudiéramos meterle las dos vergas a la vez… Uffff.

Total que tenia mi verga dentro de un coño y ahora la tenía dentro de la boca de un tío que me la estaba chupado y a mi me estaba gustando, tanto que si no hubiera parado me hubiera corridos en su boca… Ufff

Sentí como sacaba mi verga de su boca y la volvía a meter dentro del coño de mi madre y inmediatamente sentí como intentaba meter también la suya, ayudandose de sus manos.

Con una mano tenía agarrada su verga y la apretaba contra la mía, mientras con la otra abría la entrada del coño de mi madre y no tardó mucho en conseguir metersela.

Cuando consiguió meter su glande apretó muy fuerte y metió la suya y la mía a la vez dentro del dilatado coño de mi madre, que gritaba como loca:
– Siiii… Siiii… Ya os siento a los dos dentroooo.
Ahahah… Joder… Joder… Que locuraaaa…

Ahí el vecino empezó a moverse y yo a sentir como mi verga entraba y salía a la vez, que la suya, como si estuvieran unidas en una sola… Uffffff… Que sensacionnnnn

Yo sentía por una parte el roce de la pared de la vagina de mi madre y por la otra la fina piel de la verga del vecino… Increíble..

Mi madre había empezado a tener uno de sus orgasmos escandalosos, esta vez con más motivo que nunca y yo comencé a sentir como sus fluidos caían sobre mi pubis y empecé a correrme tambien y el vecino también se unió y los tres nos estábamos corriendo a la vez.

Mi madre estaba recibiendo el semen de dos hombres a la vez dentro de su vagina y gritaba y gemías como loca.

Los tres gemiamos y decíamos cosas:

Yo: – Me corroooo, mamaaaa… Me corrooo

El vecino: Yo también me corroooo

Mi madre: Siiii.. Os sientoooo.. Uffff… Uffff.. Ahahah… Siento vuestro semennnn.. Ahah..
Oh dios miooooo dos hombres corriendose dentro de miiiiii.. Siiiii… Siiiii.

Finalmente el vecino se la sacó y mi madre se sacó la mía, yo me senté y tenía en mi mente fijo que el vecino me la había chupado y yo también quería chuparsela a él, así que me lancé a por el, se la cogi con una mano y se la empecé a chupar como loco.

El agarró mi cabeza con sus dos manos y durante unos segundos me folló por la boca, metiendomela hasta dentro sin contemplaciones.

A mi me daban arcadas pero me gustaba su sabor y su olor.

Luego el se tumbó y yo seguí chupandole la verga y lamiendo sus testiculos qué los tenia empapados de una mezcla del flujo de la corrida de mi madre y de nuestro semen, me volvía loco su sabor y sobretodo el olor, que era un fuerte olor a macho y a sexo.

Mi madre al vernos así, se acercó y puso su coño a la altura de la boca del vecino y de él escurría una mezcla del flujo de su corrida y de nuestro semen qué el empezó a chpar y tragar todo lo que le caía en la boca.

Luego nos pusimos los dos a besar, lamer y mordisquear a mi madre por todo su cuerpo, mientras ella se retorcía riéndose por las cosquillas que le hacíamos con nuestras caricias.

Ver el cuerpo de aquella mujer, que era mi madre y saber que era mio y que podía hacer con ella todo lo que quisiera, me hacía sentirme como el hombre más feliz del mundo.

Cada vez que las circunstancias nos lo permitía hacíamos nuestros trios y yo por mi parte, al tener a mi madre siempre en casa a mi entera disposición, me la follaba a todas horas y de todas las formas posibles, incluso con mi padre en casa y hasta por la noche con el roncando al lado, iba y mi madre me la chupaba, se tragaba mi semen y se dormía tan feliz.

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