Mi compañera de clase de baile

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Dicen que las casualidades no existen, pero la mía es de película .

Soy Pedro y tengo 41 años y actualmente estoy separado, desde que soy joven me han gustado las mujeres mayores aunque hasta ahora no he podido cumplir la fantasía de tener sexo con una.

Al separame y teniendo todas las tardes libres como pasa siempre me apunto al gimnasio pero queriendo hacer algo diferente voy a unas clases dos veces en semanas de baile clásico .
Al llegar todos me acogen de maravilla, es un grupo bastante amplio ya formado y la mayoría son mayores.
Pero hay una que me acoge más que todos,es Ana una mujer de 61 años que nunca falla a una clase y la pusieron de mi compañera, nunca se quejo al contrario se reía de mi torpeza .

Ella tiene un cuerpo maravilloso pues es alta delgada y sus pechos los cuales noto al bailar son grandes y parecen duros,cada día vamos tomando más confianza y estando más tiempo a solas,le habla de mi vida y ella de la suya.
Pasados meses ya incluso vamos a cenar y al cine o el teatro pero se que le pone excusas a su esposo sobre donde está .

En la oscuridad nos besamos y mientras bailamos nuestros cuerpos se pagan apasionadamente .
Nuestro primer beso con mucho miedo fue en el cine donde nos tocamos un poco parando porque estábamos como locos.
Me cuenta que su esposo ya ni la busca y que cree no la desea por su cuerpo mayor, le hago ver que su cuerpo es increíble y que a mi me encanta .
Después de llevar unos ocho meses amándonos y deseandonos pero sin exigir nada a cambio llegó la celebración que hacemos en la escuela de baile por navidades, nuestro regalo fue una habitación de hotel.

Después de cenar con todos nos despedimos por separado, nos vimos al rato en el punto acordado y caminando entramos en la habitación del hotel donde tenía yo la llave .
Ana esta muy hermosa con su traje negro y algo de escote,no podemos más y nos besamos locamente, la llevo a la cama y mientras beso ahora su cuello le quito el vestido, tiene una lencería blanca preciosa y ella solo me mira con algo de vergüenza, me encanta le digo y ya con esas palabras se relaja.

La sigo besando y mientras retiro el sujetador y miro su pecho me asombra lo exitante de sus pezones porque son grandes y casi sin aureola, muy despacio llegó hasta ellos y los chupo y muerdo un buen rato, ella gime algo y me quiere parar cuando bajo por su estómago.
Se que esto que voy a hacer es algo nuevo para ella pero lo deseo y así se lo hago saber .

Retiro sus bonitas bragas y ante mi con algo de pelo pero rasurado una vagina de fábula,la veo rosada y con unos labios y clitoris gigantes,yo nunca había visto nada igual.
Primero beso y después lamo por toda la zona, al rato ya noto a Ana más relajada,se humedece bastante a pesar de sus años y cuando me centro en su clitoris ella comienza a gemir no muy alto pero si delicioso.
Yo no paro y voy lamiendo cada vez mas rápido, deseo mucho que tenga su primer orgasmo oral conmigo y después de un rato ya desinhibida pega algún grito y se mueve mucho para llegar a una potente corrida.

Me dice que es una maravilla, me llama mi amor y quiere que la penetre,de manera clásica me pongo entre sus piernas y durante mucho tiempo la penetro hasta poder correrme dentro como me acababa de pedir.
Noche mágica.

Nos estuvimos viendo algunos meses más, y el sexo hicimos hasta el anal que tampoco lo había realizado nunca hasta que al sentirse presionada por la situación, su esposo y su hija que venía del extranjero de estudiar entre lágrimas nos despedimos.

Pasé meses muy jodido y encima me di cuenta que no tenía su teléfono ni sabía donde vivía después de tanto tiempo juntos, ambos dejamos las clases de baile y así fue pasando el tiempo hasta que conocí la que sería mi segunda esposa.

Fue rápido, es dos años más joven que yo,vivíamos en un piso de la ciudad donde compartíamos de todo.
Nuestro sexo era casi a diario pues era una fuera en la cama y cuando íbamos a casarnos me dijo que teníamos que ir al pueblo a que mis padres me conocieran,aunque hablaba con ellos por redes y tenía mucha confianza es verdad que teníamos que ir al pueblo por respeto .

Su madre Maria y padre José no tenían más hijos y su ilusión es verla casarse donde ellos hace ya muchos años.
Salimos un viernes para estar una semana, íbamos en nuestro vehículo por lo que llegaríamos de madrugada, pero Sofía mi novia ya sabía donde tomar las llaves.
Y después de un largo trayecto por fin llegamos, la casa se veía antigua típica de campo,y abriendo la puerta muy tarde ya entramos sin hacer mucho ruido .
Después de la ducha donde Sofía me la chupo un rato y me puso cachondo pasamos a la que era su habitación, estaba igual me dijo y la cama era pequeña

Sofía escucho que su madre la llamaba en voz baja y después de charla un rato en su habitación entro en la nuestra diciendo que su madre hace tiempo que tiene una depresión y va a tomarse una pastilla para dormir.
Ya en la cama sin esperar mucho pongo a Sofía de cuatro patas y rezando que su madre esté dormida la comienzo a empotrar,ella como siempre grita mucho y esta vez igual, encima el ruido de la cama no ayudaba y así durante una hora hasta que ambos nos corrimos como locos.
Ya Sofía durmiendo escucho a su madre tirando de la cisterna del baño y me quedé pensando en cómo será esta madura.

En la mañana ya vestidos vamos a salir de la habitación para conocer en persona a mis nuevos suegros aunque ya sabía todo de sus vidas,salimos y en ese momento era mi suegra la que estaba sola de espaldas en la cocina, Sofía dijo mami te presento a….y se giro y cuando fui a darle un beso vi la cara más hermosa del mundo, era Ana….bueno tal vez Maria, ella también se quedo sin palabras pero solo pudo por la emoción llorar y llorar al igual que yo,riéndose todos pensando en otra cosa.

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