Mi novia se calentó en la Lavandería
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Era un viernes de abril, y mi novia estaba en casa de su amiga Ana, ellas dos se habían hecho muy cercanas porque Ana trabajaba en la empresa de la familia de mi novia Marisela.
Marisela por su parte venía de una familia muy conservadora, eran muy estrictos con ella en cuanto a salidas nocturnas en general, ya fuera a salir conmigo au novio, sola o con amigas.
Ese día Marisela me avisó que pasara a casa de Ana para estar juntos mientras ayudaba a Ana a organizar su maleta para un viaje que estaba próximo.
Llegue a las 5:00 p.m. y ellas estaban en la recámara de Ana metiendo ropa en la maleta y eligiendo los zapatos que llevaría.
Yo por mi parte me senté en una silla en la habitación y Marisela me dijo oye quieres que te haga un cambio de peinado, te vendría bien un cambio de look, Yo por mi parte le dije que adelante pues era solo un peinado diferente algo de agua y gel pensé.
Marisela empezó a darme masaje en la cabeza lo cual Yo estaba disfrutando mucho, de repente pegaba su abdomen a mi cara y Yo simplemente gozaba del chiqueo.
Aclaro que Marisela era una mujer de 25 años, muy linda, con una altura de 1.75, busto pequeño, talle largo, y un culo grande, muy caderona, llevabamos muchos años de conocernos, pero como novios solo un par de meses, ya que nos conocíamos de tiempo atrás cuando asistimos a la escuela juntos. Era muy asediada por los hombres y ella lo sabía, a mi me costó lograr conquistarla, pero ya cada vez estábamos más compenetrados.
En cuanto al contacto físico ponía límites, era muy conservadora y sus padres muy estrictos. Si bien nos besábamos intensamente cuando la visitaba en la sala de casa de sus padres o en mi auto cuando llegaba a dejarla después de una salida, no se dejaba fajar o tocar y no me había permitido ni siquiera tocar sus pechos por encima de su blusa al estar besándonos, sin embargo sabía que era cuestión de tiempo y perseverancia para que las cosas fluyeran de manera natural.
Esa tarde Marisela estaba muy cariñosa conmigo, peinándome y dando masaje a mi cuero cabelludo, entonces Ana entra a la habitación porque había ido a la cocina por agua, y al vernos quizo darnos un poco de privacidad pues ella sabía que era muy difícil para Marisela tener permiso de estar a solas conmigo, y poder tener contacto físico más intenso como novios, por lo que nos dijo que iría a la lavandería que estaba a un par de cuadras de su casa para lavar ropa que necesitaba para su viaje.
Marisela lejos de aceptarle la propuesta y quedarnos en casa solos para besarnos y probablemente aumentar el nivel del encuentro, dijo tajantemente nosotros te acompañamos y me jalo del brazo para salir se inmediato en compañía de Ana.
Yo hacía años que no iba a una Lavandería de autoservicio, y lo mismo Marisela, entonces llegamos y Ana colocó su ropa en una lavadora, y mientras esperábamos Marisela seguía muy cariñosa conmigo me abrazaba y me besaba en el cachete no en la boca, ya que era muy recatada frente a terceros. Entonces a pesar de que había unas sillas para descansar y esperar el ciclo de lavado, Marisela se sentó sobre la lavadora que estaba activa donde Ana lavaba su ropa, y Yo me recargué de espaldas sobre la lavadora y Marisela me abrazaba y pegaba a su pecho intensamente a mi espalda.
Después de unos minutos y mientras platicábamos los 3, Ana estando de frente a nosotros, sentí como Marisela empezaba a excitarse ya que sus pezones se sentían duros y ella pegaba sus pequeños senos erectos y firmes a mi espalda, luego abrió sus piernas y Yo empecé a tocarlas por la parte interna de sus muslos, traía unos vaqueros y una remera de algodón blanca que dejaba ver sus pezones erectos.
Cada vez me pegaba más a su cuerpo y con las piernas abiertas podía sentir su panocha en mi espalda baja, por lo que empezaba a excitarme ya que nunca había logrado pasar de los besos y en esa ocasión incluso frente a Ana Marisela estaba muy deshinibida.
El ciclo de lavado eataba por llegar a su fin por lo que volteé 180 grados, quedando de frente a Marisela ella sentada en la lavadora ahora de frente a mí, y empecé a tocar la cara interna de sus muslos hasta llegar a sus ingles, y ella me besó en la boca y la bajé de la lavadora, tomándola por las nalgas levemente ya que aunque había poca gente no quería que Marisela se fuera a cohibir ya que íbamos avanzando en las caricias mutuas esa tarde.
Mientras Ana sacaba su ropa de la lavadora, me percaté que Marisela estaba muy caliente, Yo había escuchado que algunas mujeres, se masturbaban sentándose es sus lavadoras en ciclo de lavado ya que con la vibración intensa se estimula el clítoris y su zona de la vulva, por lo que esa tarde sin planearlo Marisela se excitó en la lavandería y no dejaba de abrazarme y ahora era Yo era quien la abrazaba pegando sus nalgas a mi pene, que ya estaba duro pero no se notaba aún la erección pues el cuerpo de Marisela me cubría, también hubo un momento que Ana fue a pagar y al estar solos la puse de frente a mí, la empece a besar intensamente, y metí mis manos en sus bolsas traseras de sus pantalones para sentir sus nalgas.
Al regresar Ana, paré de inmediato porque Yo sabía que Marisela no soportaba que la gente la viera en actitud cariñosa o dándonos besos, sin embargo ella seguía muy caliente y no le importó que tocará sus nalgas frente a Ana, caminamos de vuelta a casa de Ana y nos despedimos, tanto Marisela como Yo íbamos en nuestros respectivos autos.
Marisela me dice ven súbete a mi carro, y empieza a besarme pero estaba un poco nerviosa porque Ana no se metía a su casa, entonces prende el auto y nos vamos de ahí, era las 7:00 p.m. y ella tenía que estar en casa a las 8:00 p.m. a más tardar.
Empezó a manejar y Yo seguía tocando su entrepierna sin llegar al centro de su sexo, pero si tocaba de manera lateral su zona de la vulva y ella no decía nada al contrario estaba que explotaba de éxtasis, me dice que haremos la noche de hoy, normalmente íbamos a cenar y la hora de llegada a su casa no podía exceder de las 12:00 a.m., por lo que pensé en llevarla a mi casa y hacerle el amor, pero antes tenía que ir a reportarse a casa cos sus padres, ya que ellos no sabían que estábamos juntos, pues ella les dijo que únicamente estaba con Ana su amiga.
Yo le dije que me llevara por mi auto que se quedó estacionado afuera de casa de Ana, y que a las 8:30 pasaba por ella para continuar con nuestro encuentro, pero ella estaba sumamente caliente. Y me dijo que aún tenóía tiempo disponible para estar conmigo antes de que fuera las 8:00 p.m. hora de llegada a su casa previo a su hora de salida conmigo.
Pensé en decirle que fuéramos a un motel para continuar solos y sin mirones, pero temía que rechazara mi propuesta ya que ella me juraba que era virgen, lo cual siempre tuve mis dudas, no que importaba en lo más mínimo pero para ella era vital conservar, su supuesta virginidad, para su futuro esposo.
Esto lo digo y hago un paréntesis porque ella me contó ya siendo novios, que estuvo en su época de universitaria de novia de quien era su mejor amigo en la universidad, y sus padres montaron en cólera porque ellos ocultaron ese noviazgo haciéndoles creer que eran amigos haciendo tarea y trabajos por las tardes y en realidad el motivo era estar juntos, además me dijo que su familia no lo quería como su pareja porque él no era de una familia de dinero y además era de originario de otra ciudad.
Una tarde los descubrieron “haciendo tarea” y es donde Yo supongo que no es virgen, y aunque no lo quiera platicar conmigo, muy probablemente sus padrealos descubrieron haciendo el amor. Por eso lo odian y son tan estrictos con ella. Ya que Yo lo veo cuando estamos juntos en su casa cada cierto tiempo pasa alguien a la sala para ver que o estemos haciendo travesuras sexuales.
En fin regresando a mi encuentro, decidí decirle que fuéramos a un estacionamiento de una plaza comercial que estaba cerca para planear que hacer, nos estacionamos y como ya era de noche escogimos la parte más alejada y obscura para pasar desapercibidos.
En cuanto paró el auto la empecé a besar intensamente y nos pasamos al asiento trasero, la empecé a tocar encima de su remera y tenía sus tetitas erectas, ya no aguantaba y se la quité a lo que ella accedió y tambien le quite su brassier, ufff era una experiencia única después de 3 meses por fin poder ver y tocar sus teticas, mi pene erecto se marcaba en mis jeans y ella pegaba su panocha a mi pene, empezaba a inicoar el rose se nuestros sexos, cuando veo destellos de una sirena, era una patrulla de la policía que nos había descubierto haciendo actos inmorales en la vía pública, pues el estacionamiento de la plaza era gratuito y muy socorrido por parejas para evitar gastar en moteles. Yo no lo sabía.
Ya me acomodé la ropa pues Yo no me había quitado nada aún y bajé del auto, ella se tapaba sus senos con las manos, y un oficial mañosamente se acerco con su lámpara para observarla sin blusa, le preguntó que si todo estaba bien y le pidió que se viatiera de nuevo y bajara del vehículo, aprovechando que podría observar sus pechos desnudos.
Yo simplemente hablé con el otro oficial y le dije que le ofrecía una disculpa y que por favor nos dejara retirarnos, no sin antes solicitarme pagara una multa, lo cual hice para evitar ser detenidos.
Marisela estaba llorando de manera inconsolable y se sentía una puta, pues los oficiales le habían visto sus tetas y para ella era lo peor haber sido descubiertos por la policía mientras fajábamos.
Yo le dije que era muy normal y que no había mayor problema, es parte de su trabajo y ya todo estaba resuelto, pero ella ya no quizo seguir adelante con el faje en otro lugar ya fuera mi casa o un motel e incluso se negó a ir a cenar conmigo.
Solo me dejó recoger mi auto y la acompañé hasta su casa porque estaba muy nerviosa.
Ya luego contaré otros encuentros que tuve con ella, pues casi siempre terminaban con gran remordimiento de su parte. Yo siempre le insistí que tomara una terapia de apoyo con un especialista, cosa que sucedió años después y no terminó nada bien ya que el Psicologo resultó ser un abusador de muejeres, claro eso lo supe por medios de comunicación años después y estando Yo con otra pareja alejado de sus inseguridades.
Sin embargo Yo tengo un buen recuerdo ya que siempre disfruté de nuestros encuentros, ya que era una mujer muy fogosa a solas y ante la gente un témpano de hielo.
