Rico trío con mi ex y su nuevo novio

Duración estimada de lectura: 7 minutos

Visitas: 1,582

Desde enero he estado viéndome con Analí, una ex novia de la universidad. De piel pálida, caderona, con un hermoso cabello negro y ondulado, y de casi 1.75 m., nos encontramos en Instagram y empezamos a platicar.
Siempre fue muy abierta conmigo y me confesó que una vez le había propuesto un trío a su novio pero no hubo quorum. Después él le sacó el tema, se le había prendido el morbo de ver cómo otro se coge a su novia pero no terminaba de convencerle la idea.
A ella siempre le encantó el sexo conmigo y me propuso que yo fuese ese tercero pero sin que él se enterara de que habíamos sido novios.
Los mensajes fueron subiendo de tono pero como su novio no terminaba de convencerse nos resultaba difícil arreglar un encuentro.

Se me ocurrió planear una salida con Ariana y tratar de que ellos se cruzaran con nosotros. Se lo propuse a Lí y le gustó la idea.
Quedamos en encontrarnos en un restaurante y diríamos que éramos amigos de la universidad, según Analí él no sospecharía.
Fue un viernes, Ariana y yo llegamos al lugar, comenzamos a tomar algo y a los pocos minutos llegó Lí, sensual como siempre, de la mano de un tipo bastante fachero. Nos presentamos afectuosamente, los invité a quedarse en nuestra mesa y se fue dando la charla muy amena, estuvimos como tres horas juntos.
Lí me coqueteaba y él no dejaba de verle las nalgas a Ariana con deseo. Esa cita significaba un avance.

Al siguiente día le escribí a Lí para saber qué había pasado y me dijo que cuando regresaron a su casa le preguntó a Poncho, su novio, qué opinaba de mí. Todas las respuestas fueron favorables, le siguió planteando la idea del trío y en el camino sin mas Analí le dijo:
“Cojamos con Angel, ¿qué te parece? Lo conocemos, es sano y tiene novia por lo que no habrá problema y a mí me parece muy mono”.
Para convencerlo Lí le hizo una paja en el auto, follada por culo y la aceptación de él. Si alguien sabía convencerte de algo era Analí, una de las mejores peteras con las que he estado.
Seguimos escribiéndonos, no queríamos dejar enfriar la situación porque si su novio lo dudaba un poco todo el plan se bajaba en dos segundos, así que acordamos un encuentro para el siguiente fin de semana en la casa de ellos.

Ese sábado llegué a su casa, me abrió él, justo Lí salía de la cocina y se acercó a la puerta para saludarme, estaba con un coqueto vestido de flores y en sus pies unas alpargatas que le aumentaban unos 5 cm de altura, se veía hermosa, imponente. Poncho me invitó una cerveza y comenzamos a charlar los tres.
Me senté en un sofá de un cuerpo y ellos frente a mí en uno mas grande, pasaron los minutos y seguimos con las cervezas, ellos empezaron a ponerse muy cariñosos. Lí se levantó para buscar más alcohol y cuando volvió se sentó junto a mí, hablándome muy de cerca, noté que Poncho me miraba fijo mientras ella pasaba su mano por mi espalda.
Lí se acercaba más a mí rostro, me sorprendió con un beso en los labios, Poncho se sobresaltó, traté de apartarme un poco pero Lí dijo:
—Tranquilo, está todo arreglado—. Y me dio un beso más largo.
Él seguía expectante a toda la secuencia en el sofá, no perdía detalle de lo que hacíamos, respondí a sus besos de forma apasionada, mientras apretaba fuerte sus nalgas. Cuando acaricié sus tetas ella empezó a gemir y vi que él se agarró la verga que se marcaba a través del pantalón.

Metí la mano por debajo del vestido de Lí y comencé a dedearla, estaba muy calientita y mojada. Mientras tanto en el sofá, y ya con el pantalón bajo, Poncho empezó masturbarse viendo cada detalle de la escena. Ella lo miró y le preguntó:
—¿Esto es lo que querías cariño? Te calienta mucho esto, ¿no?—. Le dijo gimiendo.
Poncho asintió con la cabeza y siguió machacándose.
Me bajó el pantalón y se arrodilló frente a mí, se saboreó al ver mi tamaño y comenzó a chuparmela, entre lamida y lamida ella miraba a Poncho morbosamente, como mostrándole lo mucho que disfrutaba de probar otra verga.
Después de un rato la acosté en el sofá, fui directo a su conchita rosita y perfectamente depilada. Ella gritaba muy fuerte, gozaba y gemía. Se vino, sus jugos eran dulces, él ya había acabado una vez pero seguía con la verga parada, masajeándosela.

Analí se levantó y me llevó a la habitación, Poncho nos siguió. Se tiró en la cama y nos llamó para jugar juntos con ella. Nos tomó de la verga y se las llevó juntas a la boca. Yo disfruté pero él se veía nervioso.
Me puse el forro, la dedeé un poco y se la metí, entró fácil, seguía muy lubricada y continuó chupándosela a Poncho.
Le quité las alpargatas, sus uñas tenían un lindo esmalte blanco, me llevé sus pies largos, pálidos y lisos a la boca.
—¿Te gustan mis pies Angelito?
—Me encantan nena.
Su cabello estaba revuelto, su cara era de máximo placer y podía sentir cómo latía su conchita que estaba pronta a acabar, sentí en mi verga una fuerza que intentaba expulsarla.
—AHHHHHHH POR DIOSSSSS—. Gritó ella, que acabó por tercera vez.
Le froté el clítoris muy fuerte, sus piernas temblaban, le metí el dedo medio y anular en la conchita y la masturbé fuerte, preparándola para Poncho que la puso en cuatro, no aguantó mucho el vato y Lí fue hacia mí.

La subí en mí dándome la espalda, metí sus piernas debajo de las mías. Ella siguió chupándosela a Poncho que estaba perdido en medio de este trío. Yo estaba por correrme, Lí volvió a acabar y una catarata de flujo cayó sobre mi pelvis.
—Tómate tus jugos zorrita—. Le ordené tomándola del cabello, me lamió sorbiendo su leche, luego besó a Poncho pasándosela. Lo tiró boca arriba en la cama y comenzó a cabalgarlo, dándole un respiro a mi verga.
Lí acabó una vez más sobre él empapándolo con un nuevo squirt.
—Quiero por atrás papi—. Sacó una botella de lubricante y me echó un chorro en la verga sin forro, la tomé fuerte de la cadera y entré en ella poco a poco, estaba muy estrecha, cuando empujé para entrar hasta el fondo Lí soltó un fuerte grito.
—¡SÍIIIIII ESO QUERÍA, DOS VERGAS SOLO PARA MÍ!—. Gritaba mientras nuestras vergas la empalaban.
—SÍ ASÍ ASÍ DÉNLE MÁS DURO A ESTA PUTA AAAAHHHHHH—. Gritaba ella con el rimel corrido en sus ojos.
Lí no dejaba de apretar y yo ya quería venirme.
—ME CORRO ADENTRO NENA, YA NO AGUANTO.
—SÍ PAPI LLÉNAME EL CULITO DE LECHE.
Apreté sus nalgas con fuerza y me corrí dentro, Poncho se pajeó en su cara hasta acabar en la boca de Lí.
Me aparté, ella se puso de pie y se besaron, yo me metí al baño, ese momento era de ellos, yo ya no tenía más que hacer.
Cuando salí del baño me crucé con ella en el pasillo.
—Estuviste genial corazón, extrañaba coger contigo.
—Yo también te extrañé muñeca.
—La verdad yo quería hacerlo con otro y él quería jugarle al cornudo así que todo salió bien.
—Después podemos estar solos tú y yo.
—¡Sí qué rico me gusta la idea!
Hablamos un poco mientras el Poncho dormía.
—¿Te gustaron estas verdad?—. Dijo enseñándome sus alpargatas.
—Sí, te quedan perfectas.
—Llévatelas.

Repetimos el trío.
Lí y yo lo hemos hecho solo nosotros dos en mi casa y en moteles.
Ariana me descubrió y me mandó a la verga XD

👉 ¿Te gustó este relato? ¡Compártelo! ✨
AngelDangler
AngelDangler

Nobody fucks with the Angel.

Artículos: 20

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *