Trío con mi esposo y su amigo
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Muchos hombres tienen esa fantasía, compartir a su esposa con alguien, verla como toda una puta, pero muy pocos lo dicen o muy pocos lo llevan acabo.
Oswaldo, mi marido, siempre me dijo que el si tenia esa fantasía, un trio entre nosotros y otro hombre, pero yo siempre me negué a eso incluso me ofendía y me molestaba con el, me queda claro que el si hacia y desasía a mis espaldas, por eso un día esa idea no se me hizo tan descabellada.
Mi esposo tiene un amigo, Gustavo, Gustavo es guapo, alto, fortachón y ademas un perro, me escribe siempre invitandome a salir, parece que a Oswaldo eso no le importaba porque aunque el lo sabia, nunca dejaron de ser amigos y el siempre iba a la casa.
Una noche, de esas de borrachera, mis hijos no estaban y Oswaldo llego con Gustavo, ya venían medio tomados, yo me recontra enoje, pero en vez de reclamarle a mi marido, preferí hacerlo enojar o eso pensé que pasaría.
M: Hola mi amor, que bueno que llegaste y bien acompañado , hola Gus!
G: Como esta, pues aquí venimos a dar lata!
O: Perdón cariño, no te avise, pero este rey, empieza a beber y le vale todo jaja.
M: Ya no te apures, que bueno que trajiste a Gus, me gusta verlo acá!
G: En serio, a mi también me encanta verte!
O: Hey mas respeto aquí estoy eh!!
Pensé que Oswaldo se molestaría pero no, al contrario hasta me anime a tomar con ellos, y no estaba mal, nos reíamos, cantamos, bailamos, pero el cabron de Gustavo cada que podía me agarraba la pierna por debajo de la mesa, o bailando me rozaba las nalgas el muy cabron.
De pronto los tres nos quedamos sentados platicando y de ahí Gustavo entre el alcohol y el cinismo empezo a hablar de mas y también yo por el alcohol y por caliente le hice segunda, lo que no me esperaba era la respuesta de mi marido.
M: Bueno, Gustavo ahorita que estas aquí, te cuento que mi marido el muy canijo me esta pidiendo un trio como vez?
O: Oye, porque dices eso jaja, ya estas peda verdad!
G: Déjala, quiero saber lo enfermo que estas jaja.
No me esperaba esa reacción de los dos, esperaba que mi marido se alterara pero parecía muy normal, como si ya hubiera hablado con Gustavo de ese tema.
G: Mira Monica, déjame decirte que entiendo a tu marido, tu eres mucha pieza para el jaja, ósea no lo he visto pero tu, dios mio, con todo respeto aguantas mas de una.
M: Pero que carajos estas diciendo jaja, tan puta me veo?
O: No amor, no es porque seas puta, es por lo sabrosa que estas, siempre te lo he dicho, se que tu necesitas mas que uno o no?
Después de todos los problemas que teníamos, las infidelidades, las noches en vela, las discusiones, el llanto, a el no se le había quitado esa manera de pensar, el es un enfermo sexual y al parecer me lo estaba contagiando a mi, que lo siguiente que hice, cambio para siempre nuestra vida.
M: Oye en serio no te molestaría que estuviera con otro?
O: No, para nada, de hecho te lo dije muchas veces no?
M: Si, pero, que no te importa lo que pase en mi cabeza?
O: No pasa que te encules por sexo, no por amor, pero si eso te ayuda a no ser tan cerrada y mas liberal, hasta que el tavo se nos una.
G: Yo feliz eh, Monica sabes que te tengo un chingo de ganas jaja.
Yo me quede anonadada, varios sentimientos se mezclaron, las palabras de mi marido, la cara de Gustavo, mis sensaciones, tuve una explosión mental en menos de 5 minutos, pero cuando empece a respirar y regresar en mi, decidí tomar la iniciativa.
Fui a mi recamara y me cambie la ropa que traía, me puse mi piyama sensual, me quite el brasier y solo me deje la tanga y salí de la recamara, ellos al verme se quedaron mudos, mas Gustavo, Oswaldo solo sonrió y le dio un trago a su bebida.
M: Perdón chicos, me dio mucho calor!
O: No te preocupes amor, eso no nos molesta!
G: Pero para nada, que bien que te cambiaste, como que ya era hora de admirar ese cuerpo!
O: Orale!! No seas mandado cabron!
G: Es la verdad, moniquita esta re buena, mira esas piernotas, oye las puedo tocar Moni?
A mi se me acelero el corazón, Gustavo había hecho la pregunta del comienzo, el que me tocara desataria algo que no quería, pero al mismo tiempo si, Oswaldo serio me miro, pero con un gesto de consentimiento, de que le dijera que si, entonces respire, cruce mis piernas y le dije, que si!!
Gustavo se puso rojo pero sin titubear se levantó, camino sonriente y comenzó a acariciarme las piernas, los muslos los apretaba y acariciaba las rodillas, se puso de rodillas para que se deleitara con ellas, notaba su respiración, el estaba excitado, solo lo miraba y le sonreía con ojos de lujuria, el también y mi marido atento a la escena bebiendo su Cerveza.
G: Que ricas!!
M: Gracias! Te gustan?
G: Como no, sabes que si, es mas como quería ya tocarlas, años viéndolas, como no!
O: Eres un cabron, pero como eres mi compadre, no hay problema, date el taco.
Yo mire a Oswaldo pero no estaba enojada, al contrario verlo así de tranquilo me dio tranquilidad a mi y me hizo seguir con ese juego, entonces me levante y puse musica, sente a Gustavo y me puse a bailar par los dos!
O: Como ves a mi vieja amigo, esta buena?
G: Buenísima wey, se me esta parando!
O: Ya vez lo que ocasionas amor, ahora este wey ya esta cachondo, que vas a hacer?
M: Pues no se, tu dime o hago lo que yo quiera?
Oswaldo sonrió dándome la respuesta, sabia que me estaba dando puerta abierta a lo que quisiera y pues en ese momento la adrenalina se apodero de mi y fui directo con Gustavo.
Sin dudarlo me acerque a el, lo tome del cuello y lo empece a besar, pero no cualquier beso, lo besaba francés, metiendo mi lengua y el no dudo en empezar a acariciarme las nalgas por encima de mi pijama, medio su mano para tocar y sentí con mi pierna como su pene ya estaba muy duro.
M: Gustavito que es eso?
G: Asi me pones chiquita, estas bien buena!
M: Te parece?
G: Tienes un culote y unas patotas y tus tetas bien ricas!! Ademas de la boca de mamadora que te cargas, como quisiera unas chupadas!
M: Pues pregúntale a tu amigo si me da permiso!
Oswaldo no dijo nada, se levanto de la silla y se acerco a mi, me tomo de la cintura y me dio un tremendo beso uno como hace años no nos dábamos, después sin problema alguno me quito la pijama dejándome solo en tanga, me acaricio las nalgas y sonriendo me dijo “a lo tuyo”.
Sonriendo tome a Gustavo de la mano y lo lleve al sofá, ahí le baje su pantalón y su boxer y pues su pene era grueso de unos 17 cm pero blanco, hermoso, venudo, muy rico. Puse un cojín en el piso me arrodille y me dirijo a chupar su miembro viril.
Comencé a darle pequeñas lamidas en su cabeza, yo lo miraba y a mi marido, Gustavo sonreía y me apretaba la cabeza, Oswaldo solo miraba atento la escena. Seguía lamiendo como paleta el pene delante de mi esposo, luego comencé metiendo la cabeza en mi boca, no sabia mal, Gustavo gemía y se retorcía, con mi lengua le daba un tremendo placer, Oswaldo empezó a acariciarme, los hombres, la espalda, las nalgas y entre ellos se miraban con cara de aprobación a lo que estaba aconteciendo.
O: Así mi amor, chupasela, que vea que rico comes.
G: No mames, como soñaba con esto.
O: Si, jaja eres que nunca supe de los mensajes que le mandabas jeje
G: Perdón! Pero que rica esta tu mujer y como chupa, uf!
En lo que ellos hablaban yo me deleitaba comiendo esa deliciosa verga de Gustavo, la verdad el siempre me gusto y ahora que tenia el permiso de mi marido no lo iba a desaprovechar.
Oswaldo se empezó a bajar el pantalón y su boxer y acariciaba su verga, el al bien de 19 cm, pero no tan gruesa como la de Gustavo y me la puso en la cabeza luego en mi mejilla y después me jalo para que se la chupara a el.
O: Ahora voy yo amor, vamos, uf!
M: Mm, deja como mas de la de el!
G: Pinche cabron deja que me al chupe!
O: Oigan, yo soy el oficial así que quiero mi mamada.
Gustavo se rio pero entendió que ya era momento de pasar a lo mas fuerte, así que se empezó a quitar la ropa. Oswaldo se sentó en el sofá Gustavo me tomo de la cintura levantándomelas lentamente hasta quedar en 4 y mientras se la chupaba a mi marido, el me lamia las nalgas y me quito la tanga totalmente, yo me sentí extraña, Gustavo empezó a poner su verga en mis nalgas y mi marido me jalaba a su verga para que no se la dejara de chupar, no pensé que llegaríamos tan lejos ese día.
G:Que chulas nalgas, que duras y grandes.
O: Mi vieja es la mas buena de esta pinche colonia rey!
G: Seguro aprieta bien rico!
O: Pues pruébalo tu.
Gustavo coloco la puntita de esa gruesa verga en mi coño y yo me erizo, me toma de las nalgas y lentamente me empieza a penetrar, yo gemía sin sacarme la deliciosa verga de mi marido, Gustavo empezó a embestirme jadeando de como mi coño devoraba su rica y gorda verga.
M: Ah, ah, dios, que rico, ah, ah!
G: Hasta dejaste de comer, uhm, uf!
O: Cabrona, sigue chupando, cumple tu deber de esposa!
Que rico era esa verga, el amigo de mi esposo me tenia bien ensartada, apretando mis nalgas, acariciando mi espalda, aventándome a chuparsela a mi esposo y yo disfrutando de tener una verga en la boca y otra en mi coño.
Cambiamos de pose, me puse a darle de entones a mi esposo mientras le chupaba el pito a su amigo, Gustavo disfrutaba mis chupadas, me atascaba de su pene, mientras mi marido como siempre metiéndomela bien rico, apretando mis muslos y caderas, besando mi espalda y animándomelas a comer verga de otro.
O: Mi amor, te ves riquísima asi, montada en mi y chupando verga.
M: Te gusta verme así?
O: Me encanta, sabia que te gustaba eso!
G: Que rico, la verdad siempre quise cogerme a tu mujer compa, y ahorita es la mejor noche de mi vida.
Oswaldo decidió que era momento de llevar esto a la cama, a la cama donde compartíamos mucho, esa cama donde solo éramos el y yo, ahora tenia un tercero, dispuesto a romper lo sagrado del matrimonio.
Me acoste en la cama, Gustavo se acomodo encima mio y me penetro, me besaba con pasión, me lamia el cuello, besaba mis tetas mientras se movía suave y duro, yo gemía y miraba a mi marido, quien solo se la jalaba y miraba la acción.
G: Mamasita, hum, ah, que rico, ah
M: Dios, uhm , ah!!
G: Pinche cabron no te quedes ahí, dale su comida a tu vieja.
M: Si mi amor, quiero comer ya!
Oswaldo llevo su verga hasta mi boca y me empezó a coger duro, me penetraba rico, me ahogaba mientras su amigo me cogia de patitas al hombro, besando mis pies, apretando mis nalgas y mi marido jugando mis pezones, que rico! Hace unos ayeres ya había hecho tríos, pero este se sentía diferente, estar en mi casa y mi esposo en acción era mas morboso todo por ende mas rico.
M: Ya mátemela tu también mi amor quiero doble penetración!
G: Uf, que rica, vamos a hacerla llorar carnal!
O: Ok, pero mi amigo te romperá el culo mi amor!
G: Que detalle, gracias!
M: Me vale madres quien en que lugar, solo denme verga cabrones!!
Oswaldo se acosto y yo lo monte con mi coño, Gustavo me empino abriéndome las nalgas y empezó a estimular mi culo, se venia lo sabroso.
G: Que rico ano, me voy a divertir con el!
O: Será lo mejor de tu vida, mi mujer es lo máximo!
M: Háganme suya, ya quiero sentirlo a los dos a la vez!
Gustavo obedeció mi mandato y empezó meterme su gorda polla, cm a cm entraba en mi apretado culo, Oswaldo abril mis nalgas para ayudar a su amigo a que entrara, ya cuando estaba por la mitad empezó a moverse, suave acariciando mis nalgas y mi marido también se empezó a mover, que rico se sentía.
M: Dios!! Que rico!! Ah, ah, uf!!
G: No mames!! Que rico culo, ah, ah!
O: Mhm, que rico, amor eres tremenda traga vergas!!
Ahí estaba yo, penetrada por dos ricas vergas, tenia años que no pasaba eso y me Tebas babeando, admito que me dolía tener a Gustavo atrás, por su grosor, pero la satisfacción era mas grande.
M: Así, que rico, ah, ah, mas, mas!
G: Tomala, uhm ah!
O: Amor, toma estas vergas, ah, ah!
Era muy rico, Gustavo me tenia casi vomitando y mi marido también simulaba bien rico mi clitoris, no aguante mas y cai encima de Oswaldo y aun así ellos seguían penetrandome, Gustavo se acomodo de tal manera que parecimos lagartijas, la sensación era riquísima, jamas había sentido eso!!
M: Ah, dios, me matan, ah, me matan!!
O: ooh, no mames, que rico, ah, ah!
G: Que culo!! Me va a sacar toda la leche!
No aguante mas y empece a tener un rico orgasmo, viniéndome delicioso, salpicando todo, ellos como toros en brama decidieron que era momento de terminar, entonces sus penetraciones eran rápidas, fuertes, mi marido me mordía el lado derecho del cuello y Gustavo la espalda, marcaban a su puta, ahora ya era una puta cualquiera y no me molestaba, sentía como sus huevos se inflaban, ah, que rico, estaban a punto d darme toda su rica leche!!
M:Dios, ya, lléneme, ya!!
O: Amor, ahí viene, ah, ah!
G: Dios, ah, ya no puedo mas, te daré semen!!
Entre los dos me apretaron con fuera y expulsaron su semen caliente, que rico, parecían mangueras, expulsaban leche y leche, yo sentía como si me estuvieran inflado, mi vientre estaba caliente y sentí como me escurría por mis dos orificios!
G: No mames, ha, que rico, ah!
O: Monica, eres una puta, ah, ah!!
M Que rico, ah, si lo soy y te gusta!!
Quedamos los tres tirados en nuestra cama, las risas y la respiración agitada acompañaban el momento, Gustavo agarraba mi cuerpo y yo le agarraba la verga, entonces Oswaldo nos pidió coger y el nos veía, no le dijimos que no, nuevamente me lance a
chapársela a su amigo, en unos minutos ya estaba dura como metal, sin dudarlo y lleva de semen subir para cabalgarlo, ah estaba yo, cabalgando a Gustavo, el me acariciaba las tetas, dls piernas, las nalgas y mi marido solo observaba jalandosela con fuerza.
G: Te gusta ver a tu vieja emputecida?
O: Si!! Que rica se ve, toda una puta!
M: Cállense los dos o no sigo jaja!
G: No!! Mejor ponte de perro, quiero cogerte así.
Me puse en 4 patas y Gustavo empezó a cogerme bien rico, me daba nalgadas, me jalaba el cabello el s emotiva delicioso y mientras yo el chupaba su verga a mi esposo que la tenia durísima, no sabia que le encantaba ser cornudo, la tenia tan dura como jamas antes se la sentí.
M: Que dura amor, es por como me estas viendo?
O: Si mi amor, que rico, te cogen bien rico!
M: Quieres que sea así siempre?
O: Si mi amor, cogete a quien quieras, solo cuéntame o déjame ver!
G: No mames que excitante, son unos pinches locos!
Mientras Gustavo decía esas palabras sentí como estas por venirse y también sentí a Oswaldo así que me acoste y ellos de rodillas se disponían a tirarme su leche encima!
M: En mi cara, en mis tetas, en la boca!!
O: Mi amor, ah, ya ahí viene!
G: Carajo, te lo hecho en la cara!!
Ambos empezaron a tirarme toda su rica leche, me llenaban todo el cuerpo, Gustavo me apunta directo a la boca ay yo complaciente la tarde airándolo desafiante y mi marido feliz aplaudían cada acción que tenia.
Esa noche aunque tristemente se rompía la pureza y hermosura del matrimonio, pero empezaba una nueva vida que incluso mejoraría la relación con mi marido.
Saludos, su culona amiga Moni!
