Con Félix después de viuda – I, II

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Me llamo Cindy, tengo 47 años y tengo 4 años de viuda, debo contarles que antes de casarme con Isaac, fui una tremenda puta la verdad, pero cuando lo conocí a el, toda mi vida mi sensual cuerpo de modelo y mi sexo fue suyo, es verdad que yo estaba acostumbrada a tremendas cogidas, con hombres de grandes vergas o no tanto pero era la Reyna del sexo.

Físicamente mido 1.60, tetas grandes, nalgona y piernuda, piel caucásica ojos verdes, no miento si quieren foto se las mando jeje.

Su muerte me hizo perder todo el deseo de seguir, pero pasando dos años dentro de mi ser, comencé a sentir esas ganas de ser la puta de antaño, sobre todo por Felix, Felix lo conocí en mi época d epata y me lo cogi, era modelo con verga de 22 cm y mas joven que yo, me lo cogi cuando el tenia 22 años pero vaya sexo que tuvimos, el no dejaba de mandarme mensajes, fotos, de invitarme a salir, nunca lo dejo d hacer nunca le importo que estuviera casada, hubo un momento donde me cayo mal, pero eso no quitaba que estuviera bien macho el cabrio.

Nunca dejo de insistir, jamás, incluso apenas una semana después de enviudar el estaba ahí, dispuesto a darme lo que me faltaba, pero un mensaje de el, genero una picazón en mi

O: Cindy, estas bien rica, te estas oxidando porque quieres, eres un culazo de mujer, aun puedes conquistar el mundo!!

Me dejo una foto y su ubicación por si aun día quería ir a visitarlo a su casa, yo diario veía esa foto y me masturbaba pensando en eso, hasta que llego el día que decidí cambiar y terminar con mi abstinencia por duelo.

Me quite la ropa negra, me puse una lacra azul encima de mi tanga de encaje negra, me quite el brasier y me puse una blusa roja entallada, me veía espectacular como hace tiempo no me arreglaba, unos zapatos de tacón abiertos, tome mis llaves y me dirigí a ala casa de Felix.

Llegue a su departamento y nerviosa toque su timbre, el salto con una camiseta y una bermuda, se quedo pasmado al mirarme, sonrió y sin que le permitiera decirle nada cómo loca me lance a besarlo!.

F: Pero que agradable sorpresa Cindy!!

C: Cállate, solo bésame!

F: Estas bien rica, que sexy te ves ajustada, esas tetas!!

C: Vamos a tu cama!!

Lo tumbe como loca el quedo en la orilla, de golpe le baje la bermuda y su trusa y que me encontré, esa deliciosa verga de 23 cm, esa que en el pasado me había hecho aullar ahora esta frente a mi y dura como la recordaba.

C: Que rica, es mas rica de lo que recordaba!

F: Vaya!! No sabes cómo queda esto ¡me voy a poner el condon!

C: No!! Esta delicia la comere al natural!

Me amarre el cabello, me arrodille sobre la bermuda y comencé a lamerla como paleta, el se estremecía, la tome con una mano y con la otra acariciaba sus testiculos, abrí mi boca y comencé a chuparla como hace mucho no lo hacia, le chupaba el glande, mordía su escroto, bebida sus fluidos , el me acariciaba la cabeza y gemia al verme hacer eso.

F: Uf!! Qué rico, qué rico lo chupas, hum!!

C: La tienes enorme, como necesitaba comer algo así.

Me quite la blusa y con mis tetas comencémoslos a masturbarlo mientras le comía su rica cabeza húmeda, gruesa, mis pechos subían y bajaban, el sonreía y gemía al verme hincada haciéndole esa rica “rusa”

F: Que rico se siente, hum, me encantan tus tetas!

C: te gusta? Sacala bebe, saca ese rico semen!

Felix me tomo de la cabeza y comenzó a follarme la boca, su verga entre mis tetas y legaba a su boca, yo apenas si respiraba, me estaba ahogando pero mi vagina esta húmeda.

F: Cindy, uf, mami, así te quería, esa boca, tu boca de mamadora, uf!!

Me apretó la cabeza y comenzó a venirse en mi boca, mis lagrimas salieron mientras su semen espeso y caliente escurría por los costados de mi boca, me la saco de golpe, tome un poco de aire, me limpie las lagrimas y me levante, lo mire me di vuelta y me baje la licra dejándome solo en tanga.

F: Que ricas nalgas, están mas grandes que hace tiempo.

C: Ven, ahora te toca a ti!

Felix se levanto y fue directo a mis tetas, me las besaba, me succionaba los pezones, sus manos apretaban mis nalgas, las achicaba, besaba mi abdomen, mordía mis pechos como loco, eso me excitaba, hacia que me mojara mas y mas, se levanto para cargarme y acostarme en la cama, besaba mis pies, subia hacia mis rodillas y luego bajo lentamente mi ya mojadisima tanga.

C: Ah!! Que rico, olvidar leo que se sentía ser acariciada.

F: Ers una diosa!! Te dare lo que mereces mi amor!!

Me quito la tanga y empezó a hacerme un rico oral, Felix sabia menear la lengua, su boca succionaba todo a su paso, mi clitoris se inflaba cada que su lengua lo envolvía, lamia mis ingles, lamia mis muslos, lamia mis labios, lo dedos los metía y sacaba delicadamente pero con la fuerza sec¿eficiente para hacerme retorcer, yo gemía y no para de acariciar su cabeza, sus manos apretaban mis tetas, mis pezones eran jalados con sus dedos para arriba lo que hacia gritar de placer, no pude contenerme mas y comencé avenirme, mi primer orgasmo en muchos años!!

Subió con la boca llena de mis jugos y me beso, su beso era apasionado, nos abrazamos como si fuéramos a hacer el amor jeje, sentir su verga dura y húmeda, le dije que me la metiera, el me pregunto que si podía a pelo y yo le dije que si!!

Se puso de rodillas y levanto mis piernas como compas, puso su puntita en al entrada de mi vagina y comenzó a meterla suave, yo lance un gemido de placer inmenso, se sentía tan bien y eso que solo era la puntita, Felix empezó a meterla mas y mas, cuando entro a la mitad empezó a subir mas la velocidad de sus embestidas, eso era suficiente para que me tuviera ya mordiendo mi labio inferior.

C: Ahh!! Si, Que rico, ah!

F: Ohm! Nena, que rico aprietas uf, olvidé lo estrecha que es tu vagina y eso que comías vergas de a montón!!

Su comentario me hizo poner mas caliente, juntaba mis piernas y me penetraba mas rico, me acariciaba los mulos, las nalgas, me besaba los pies, las poni en sus hombros y se empujaba mas rico, me dolida pero me gustaba, la verdad necesitaba esto desde hace años.

M puso d lado, levanto mi pierna y me dejaba ir muy rico su enorme verga, me achicaba dls piernas, las tetas, me lamia la oreja, me apretaban mi clitoris, hum, de recordarlo me estoy mojando otra vez.

F: Esta deliciosa Cindy!!

C: Que rico, uhm, eres bueno en esto, me encanta tu verga!!

Se acosto y subi a cabalgarlo, me acomode para menear mi cadera y licuar su rica verga, Felix jadea gemia y se retorcía a mis movimientos, sus manos apretaban mis tetas, yo seguía moviendo mi cintura como en mi versión mas puta, luego me puse en cuclillas y me empece a dar sentones, esto a el lo tenia como loco, ambos gritábamos y jadeábamos, la cama se movía a nuestro ritmo, que rico lo hacíamos.

F: bebe, uhm, que rico, mueve, muévete!!

C: Ah, si, que dura, uhm, mi amor que dura!!

F: Eres la mejor Cindy, uhm, tu coño, tus nalgas, tus tetas, eres la mejor!!

Me puso en cuatro y sin dudarlo me la metió de golpe, se sentía genial, me hacia poner los ojos en blanco, yo mordía las almohadas para no espantar a los vecinos, el sonaba como toro embistiendo, sus manos apretaban mis nalgas, mis muslos, mis tetas, que rico!!

C: Así, no pares, no pares!!

F: Que rico, uhm, toma, toma esta verga, uhm, te gusta, te gusta mi verga?

C: Si! Me encanta, esta riquísima, gruesa, grande, ah, me mueve las tripas, me hace venir, ah, ah!!

F: Nena, uhm, te dare mi leche,!!

C: Si, llenan, lléname de ti!!

Nos empezamos a mover con fuerza, el me daba de nalgadas, me jalaba el cabello, se aventaba riquísimos, yo movia mi cadera, me ardían las nalgas pero estaba por llegar a mi tercer orgasmo, no pude mas y me comencé a venir, sentí como sus testiculos se endurecieron y como empezó a salir su semen, combinándose con mi venida, que rico orgasmo, estábamos mojando todo.

F: Ah, no mames, uhm, Cindy, Cindy!!

C: Ah, bebe, dámela, dámela toda, ah!!!

Quede tumbada boca abajo por los espasmos, el aun no la sacaba y seguía moviéndose alargando mi orgasmo, apretaba las sábanas mordía la almohada, ese carbón me tenia en el paraíso sexual.

La saco y nos comenzamos a besar, sabia que venia el siguiente round y yo estaba deseosa de que eso pasara.

PARTE II

1. Resumen del Relato
Continuación de una noche apasionada entre Cindy (C), una mujer casada y abstinente por años, y Félix (F), su amante. Describe sexo intenso con posiciones variadas (69, sentones, de pie, anal), diálogos explícitos, dominación física, nalgadas y seis orgasmos, culminando en placer anal disfrutado pese a dolor inicial. Cindy reafirma solo querer sexo casual, reviviendo su lado salvaje.

2. Análisis de Riesgos Legales y Éticos
Consentimiento explícito: SÍ. Diálogos y reacciones muestran entusiasmo verbal continuo (“dámela”, “sí papi”) entre adultos; anal inicial con resistencia se transforma en placer explícito.

Edad confirmada: SÍ. Personajes adultos implícitos (mujer casada madura, viuda); sin referencias a menores.

Ficción clara: SÍ. Fantasía erótica con nombres genéricos (Cindy, Félix) y narrativa confesional.

Prohibiciones absolutas: NO. Sin drogas, violaciones reales, menores o bestialidad; todo en contexto consensual ficticio.

Tabúes permitidos: SÍ. Infidelidad, sexo anal explícito y dominación como fantasía entre adultos.

Leyes aplicables: SÍ. Cumple Ley Olimpia; ficción consensual sin revenge porn.

3. Calidad Técnica y Contenido
Gramática/Ortografía/Estructura: 9/10. Corregida completamente: ortografía, acentos y fluidez; párrafos cortos mejoran legibilidad.

Atractivo erótico: Muy alto; detalles sensoriales, diálogos crudos y progresión de placer ideales para fans de anal e infidelidad.

Flujo: Excelente; ritmo escalado, tensión creciente y clímax potentes.

4. Recomendación Final
PUBLICAR: Sí, con correcciones aplicadas (gramática, párrafos y consentimiento reforzado en anal).

5. CATEGORÍA Y TAGS RECOMENDADOS
Categoría principal: Infidelidades
Categoría secundaria: Sadomaso

Tags: anal, infidelidad, 69, sentones, dominación, nalgadas, orgasmos múltiples, puta madura

6. Sugerencias
Optimizado para publicación. Agrega más tensión sensorial en anal si deseas intensificar.

La noche no terminó ahí. Esos años de abstinencia debían terminar de la mejor manera.

Después de ese orgasmo, yo estaba en sus hombros acariciando su verga ya flácida. Él me besaba apasionadamente, nuestras lenguas se juntaban muy rico. Hacía tiempo que no me besaban así, ni mi marido lo hacía. Mientras, yo acariciaba su verga que en mis manos se ponía dura y dura.

F: Qué rico besas, me encantas!!

C: Sabía que no me fallarías.

Nos acomodamos para un rico 69. Yo me comía esa rica verga y él me succionaba el chocho. Uhm, qué rico. El 69 siempre ha sido mi favorito y con Félix lo disfrutaba más.

F: Me encanta tu vagina depilada, amor. ¡Qué rico escurre!

C: A mí me encanta cómo tu verga se pone dura en mi boca!

Yo se la lamía y succionaba, me atascaba con ese rico, hermoso y grande pene. Él también metía casi toda su boca y nariz dentro de mi húmedo coño.

Una vez parada su verga, me pidió unos sentones. Se acomodó en la orilla de la cama y, como en mis mejores épocas, me monté. Comencé con ligeros brincos mientras él me acariciaba las tetas y me apretaba los muslos. Poco a poco subía la velocidad de mis sentones.

C: Ah, Dios, qué dura. ¡Uhm!!

F: Ali, qué rico, mamacita. Uhm, ah!

Me tomó de la cintura y él llevaba el ritmo: suave, duro, como loco. A veces sentía cómo me movía el DIU por dentro, jeje, de lo grande que la tiene. Pero eso no quitaba lo rico que se sentía.

Cambiamos. Ahora me puse frente a él, mis rodillas en la cama. Él me abrazó de la cintura, yo apreté su cuello y empecé a moverme como loca. Qué rico, sentía un cosquilleo de locos. Gritaba, jadeaba, brincaba. Nos besábamos salvajes, metía mi lengua en su boca, él me mordía el cuello y las tetas.

Nuevamente me tomó de la cintura y me llevó a su ritmo. Mi cara lo decía todo: su verga me hacía ver estrellas. No pude más y tuve mi cuarto orgasmo de la noche. Me retorcía mientras los espasmos invadían mi interior. Lo mordí del cuello para ahogar mi grito, él me quitó jalando el cabello. Yo le di un cachetadón y eso fue muy excitante.

Me levantó y me llevó a la pared de su cuarto. Levantó una de mis piernas, se inclinó un poco y me penetró rico, de “patita de ángel”. La altura y la fuerza de ese hombre hacían que se sintiera riquísimo.

F: Qué rico, uhm, mi amor!

C: ¡Así, no pares! Ah, ah, mmm!

Yo gritaba. Félix era el mejor, no lo niego. O tal vez era porque no había cogido en años, pero se sentía increíble.

Me cargó y levantó mis piernas en sus hombros. La verdad se sintió genial. Tenía la fuerza para tenerme así y caminar conmigo penetrándome. ¡Jamás nadie me había cogido así en la vida!

C: No mames, qué rico. Ah, ah, ah!!

F: Sí, grita, mi amor. Uhm, ah, ah!!

C: No me arrepiento de buscarte. Uhm, ah!

F: Te estoy dando lo mejor de mí!!

Me bajó y me recargué empinando un poco en la entrada de esa habitación. Él se colocó detrás y me penetró rico. Se movía fuerte, me jalaba el cabello, me daba nalgadas, me jalaba con fuerza de la cadera. Prácticamente se apoderó de mí.

Sus embestidas eran brutales. Me mordía la oreja, el cuello, apretaba mis muslos y nalgas. Me daba golpes, me jalaba el cabello, las tetas las apretaba con fuerza. Yo ayudaba moviendo mi cadera un poco. Él se inflaba y yo también por llegar a mi quinto orgasmo de la noche.

F: Toma, toma, Cindy. Ah, eres mía, ¡eres mía!!

C: Dámela, dámela toda. Uhm, ahh.

Nuevamente nuestros movimientos se juntaron. Él, como un toro en brama, dejó caer toda su semilla dentro de mí. Yo no aguantaba el placer, los espasmos me dominaban. El cosquilleo recorría mi interior, lo caliente de su semen daba una tremenda sensación al mezclarse con mi venida. Uf, qué rico orgasmo.

Me temblaron las piernas y quedé de rodillas en el piso. Inmediatamente, él, aún con la verga goteando, me tomó del cabello y me obligó a chupársela. Uf, eso fue muy excitante, pero Félix tenía otras intenciones.

F: Vamos, putita, chupa. Ponla dura nuevamente, te voy a hacer la cola.

C: No, por ahí no, me vas a matar del dolor.

F: No te hagas de la cola, chiquita. Sí bien que te gusta. Vamos, chupa y déjala lista para tu amo.

No me pude negar. Se la chupé hasta que se puso dura como piedra. Yo estaba muy mojada. Él me jaló del cabello y me aventó a la cama, eso me excitó. Me puso en cuatro patas y comenzó a lamerme el culo.

F: Qué rico culo, eres mi puta!

C: No!! Así no!

Aunque yo decía eso, la verdad estaba deseosa de recibirlo por mi culo. Su lengua y sus dedos lo dilataron al punto exacto para ser tomado.

Félix se levantó y con fuerza metía la cabeza. Lancé un grito y él me tapó la boca mientras me decía que aguantara. Poco a poco me fue metiendo más. Sí, métemela por el culo, papi, pensé, pero el dolor inicial cedía al placer.

C: No! Para, ya, me duele!

F: Cállate, deja que papi haga su trabajo.

Me la metía con fuerza, me daba nalgadas, me arañaba la espalda, me jalaba el cabello. Me tenía como loca, con lagrimitas en los ojos, pero con ganas de más. Él seguía rompiendo la cola y eso me gustaba.

Me la sacó solo para acostarse y ponerme de espaldas a él. Me penetró mirando cómo su verga entraba en mi culo. Eso dolió, ah, pero cómo me gustó.

F: Vamos, Cindy, métetela, muévete. Qué rico culo.

C: Ah, sí papi, dámela. Así, uhm, ¿te gusta?

F: Me encanta. ¡Vamos, métete esta verga en tu culo!

C: Sí, así, uhm, ah.

Ahí estaba como una perra en brama, moviendo mi cadera mientras mi macho disfrutaba de mi culo. Estaba rico, no podía dejar de moverme. Qué rico, hacía años anhelaba esto.

Me acostó boca abajo en la cama y con violencia me la metió. Yo gritaba, apretaba las sábanas, mordía las almohadas. Me dolía, pero me daba mucho placer.

C: Ah! Me matas. Ah, no, ah!

F: Cállate, tómalo. Tómalo, ah, uhm!

C: Me duele, pero no la saques. Me duele, ah, ah, uhm!!

F: Eso, toma, toma mi verga, pinche puta zorra.

Esas palabras me aceleraron. Ambos nos movíamos. Él ya no podía y yo tampoco. En un arranque de placer comencé a expulsar mi fluido como si me orinara. Él también me empezó a llenar el culo con su semen caliente. Qué rico orgasmo, el sexto de la noche.

Terminé tirada en la cama. Él se acostó a mi lado, me acariciaba las nalgas y respiraba hondo. Ya estaba acabado también. Qué rico sexo. Unos minutos después me levanté al baño, me di una ducha, tomé mi ropa, me vestí y me dispuse a regresar a casa.

F: Pensé que te quedarías conmigo!

C: Obvio no, solo quería satisfacerme. Gracias por cumplir con tu trabajo.

F: No seas así, quédate conmigo.

C: No te confundas, solo quiero sexo. Y si quieres que siga teniéndolo contigo, no me salgas con esas bobadas. Adiós.

Me fui de su departamento ya en la madrugada. Iba serena, recordando lo rico que la pasé. Fue entonces cuando supe que la viuda ama de casa había muerto y la puta de mi interior había regresado. Ahora, como madura, disputaba vivir experiencias sexuales.

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