Las 12 horas, hora de comer

Visitas: 28,545

joder acaso ya no estará? – llamo nuevamente

-hola, que mas¡

-hola Nick, bien, aca que me acabo de despertar

maldito, tanta espera para comerte rápido – digo para mis adentros

-haa.. ya.. este? estoy acá afuera – digo con tono de poco interés

-haa? dale ya te abro

mira esa cara de sueño, que pereza debe tener

nos reímos al tiempo y entro a uno de los tantos cuartos del hotel, paredes blancas y un ruido pueblerino me rodean

-y ¿qué has hecho, cómo te fue en el viaje? – me pregunta, casi que por obligación

-bien…no…mentiras, en realidad fue agotador

solo deseo la oportunidad de cerrar la puerta RÁPIDO¡

no presta mucha atención al tema y me dice:

-¿si te esta dando el ventilador ? – me dice mientras ve televisión acostado

– mejor, no? – corro mi silla hasta estar al costado de la cama, el me mira con sospecha

-¿me puedo acostar?

– si, claro no hay problema.. este pero se veria como raro

-entonces?¿cierro la puerta? – obviamente va decir si¡, o alguien se daría cuenta que es gay? sobre todo su mamá

-mmm…si…normal..

si claro normal – digo para mis adentros muy sarcásticamente mientras cierro la puerta y me acuesto junto a él, dirijo la mirada al televisor, cambiando una y otra vez de canal

-ya no hay películas buenas – lo digo para romper el silencio, el pone sus manos detrás de su nuca

ahora que querrá, que me duerma en él como una dulce princesa, no .. eso no es lo mio

-traje cositas – lo digo muy sorpresivamente

-¿que cositas?

ahora se hará el pendejo, él sabe que le voy a dar un masaje

– traje aceite, volteate – más tarde en decirlo que el en hacerlo

le quito la camisa, me pongo guantes de látex, unto de aceite su espalda y me quedo quieto.

joder, él cree que hago masajes para ganarme la vida, en realidad es mi primera vez, así que debo aparentar hacerlo como un profesional

ordeno mi mente y bajo mis manos por su espalda ancha y morena, sin rastro de vello hasta sujetar su pantalón, halo y veo un boxer, una pantaloneta y el jean, como si fuera un juego de sábanas

– en serio ? ? triple seguridad

ambos nos reímos sutilmente, aprovechó el momento, me quito la camisa, me acuesto, nuestras narices, pechos y pelvis se enfrentan, el eleva su pierna izquierda, dejando introducir mi dedo corazón en su organismo, mientras que en el otro polo del mismo sale un generoso e inesperado gemido.

escucho su respiración, ahora me sostiene la mirada, esperando un signo de mi debilidad, no lo niego, me pone nervioso, aun asi mi cara es una máscara de mármol, fría y serena

duplicó la presión y sus cuádriceps de tensionan, dejando atrás toda mirada desafiante e incómoda

– ¿qué es esto? – agarra muy improvisadamente con su mano izquierda mi entrepierna

– no se? es tu trabajo averiguarlo

solo una mano fue suficiente para coger, desabrochar, deslizar la cremallera y agarrar mi más vulnerable terminal nerviosa

maldito, como carajos lo hizo

– que HP eres – nos reímos, mientras un juego de miradas tomaba partida

Autor: Nick

👉 ¿Te gustó este relato? ¡Compártelo! ✨

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *