Arrimandola en el autobus

Visitas: 57,868

Bueno yo tengo 22 años, t lo que les contare a continuacion es 100 por ciento real, lo sucedido en el bus el otro dia, me encontraba yo cono siemprw con ganas de arrimarle mi verga a las chicas mas cachindas pero para mi mala suerte al bus que ke subi no se encontraba muy lleno, asi que me estaba sintiendo desepcionado ya me daba ganas de bajar y subirme eb otro, pero poe alguna razon no lo hice y no paso mucho tiempo en dos paradas mas adelante se subio una chica guapa, no le vi si estaba con pantalon o lycra, yo continue con mi viaje y en la siguiente parada se lleno el bus y mw apegue donde estaba ella y con mi mano alcanze a topar su pierna y senti que llevava puesta una lycra asi que mi siguiente paso fue tomar sus nalgas y ohhh po Dios estaba puesta una tanga se sentia claramente sus nalgas bien paradas asi que como ella no desia nada segui haciebdolo, y ella como que ya se dii cuenta me miro con una cata de golosa me sonrio y se regreso a voltear, asi que entre mi dije a esta chica le gusta lo que le estoy haciendo. Pero como yo ya me encontraba muy exitado me baje la brageta de mi pantalon y cobn todas mis ganas se le comence a arrimar mi verga afuera bien parada entre sus nqlgas y ella pegaba unos saltitos como de felicidad asi que comence a mqndarle mano y arrimarle mu verga y se sentia clarito sus nalgas y como ya no faltaba mucho para llegar al estacionqmiento comence a masturbarme y terminee expylsando mi semen entre sus nalgas… y al momento de bajar se le notaba mi semen en su lycra y las demas perrsonas solo la quedaban viendo… y sigo haciendolo … pero de lo que me he dado cuenta esque algunas chicas les encanta y a otras no les gusta que se les arrimen, yo solo se les arrimo a las chicas que veo que les gusta. . Espero que les haya gustado..

Autor: hip7777

👉 ¿Te gustó este relato? ¡Compártelo! ✨

Un comentario

  1. Yo soy de Perú y soy separada desde hace más de 5 años. Desde ese tiempo no estoy con ningún hombre. Hace más de un año, en un viaje en bus del trabajo a la casa, el mentado viaje dura quizás 45 minutos. El bus es contratado por dos fábricas que son del mismo dueño. En el turno de la noche fue que me sucedió lo que quiero contarles.

    Esa noche me pasó algo que, por suerte mía, no fue la única vez. El bus venía pero llenísimo de trabajadores, tanto hombres como mujeres. Tengo ya mis años y, como les dije antes, viuda y me considero una mujer caliente. Tengo 51 años y quedé viuda con 45, así que ya son varios los años que no tengo sexo con nadie.

    Una noche sentí que alguien se me pegó atrás y se empezó a mover rico, como si estuviera culiándome. Yo rápido pensé que era un hombre que se estaba dando gusto con mi culo. Pero lo que me extrañó mucho fue que no sentí ninguna pichula parada en mis nalgas, y como venía parada en la parte trasera del bus y con las luces apagadas, no miraba nada. Sentí una mano que me atrajo más hacia atrás, y no sentí ningún bulto en el trasero. Y empecé a sentir los pechos de una mujer pegados a mi espalda. Con una mano me acariciaba la cintura y con la otra me tenía agarrada del hombro.

    A mí siempre me ha gustado usar vestidos así bien sueltecitos. Así que sentí que ella empezó a sobarme hacia adelante y sentía que ya casi me llegaba la mano a la concha. A mí en verdad siempre me han gustado los arrimones cuando un hombre se coloca detrás mío, pero con una mujer es distinta la cosa. Me empezó a dar besitos en la parte de atrás de la oreja y se me salió un pequeño suspiro que ella tiene que haberlo oído bien. Eso fue como darle permiso para avanzar a más.

    Ahí ella me empezó a tocar la concha, pero así descaradamente. Yo sentía una cosa tan rica que era algo nuevo, pero tampoco lo puedo explicar aquí. Me agarraba de la concha y se movía rico, y con las tetas de ella en mi espalda. Ella metió en medio de mis piernas una pierna y yo sabía que ella lo que quería era que me abriera de piernas. Yo así lo hice y me abrí lo más que pude. Y ahí sí me agarró bien la concha, y cuando sintió que estaba toda mojada, metió la mano adentro del calzón y me empezó a masturbar rico.

    Así fue el recorrido del bus, y al día siguiente también. Pero después cambiamos turno y ya no la vi de nuevo. Después de unos dos meses tuvimos turnos juntos de nuevo y pasó la misma cosa, pero esta vez ella me dijo que la acompañara a su apartamento, que vivía cerca de donde nos dejaba el bus. Y no me dijo dos veces. Entramos y se fue directo a besarme. Yo nunca antes había besado a una mina, pero me dejé llevar nomás y ella me desvistió y yo a ella. Le dije que era mi primera vez con una mujer y ella me dijo que me entendía bien, que me dejara hacer el amor y nada más.

    Para no aburrirlos más, les cuento que esa relación duró más de un año y siempre me acuerdo de ella. Siempre que me masturbo en las noches pienso cómo ella me hacía gozar rico. Esa es mi historia y les juro que es 100% real.

    Su amiga: Angelita

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *