La esposa de mi amigo
Este relato fue en Puebla.
Yo casado, 17 cm gordita, complexión atlética.
Mi amigo 1.80, algo gordo, mujeriego.
Ella, 1.70, chichona, sin trasero, guapa.
Este relato fue porque me invitaron a tomar a su casa y acepté.
Cuando fue su noviazgo ella me tiraba el can, pero me hacía el tonto, cuando saludaba con abrazo y sentía sus enormes pechos y con beso bien plantado.
Ya tomando mi amigo se emborrachó al grado que lo llevamos a acostar a su cama y aún quedaba cerveza y le dije pues ya me voy a retirar y dijo vamos a tomarnos otra cerveza pero con una sonrisa pícara.
Me dijo me voy a poner más cómoda, se fue a su habitación y salió con un short y camiseta sin bra y con las altas puestas y mi cabeza empezó a imaginar muchas cosas y empecé con una erección cañona, me dijo te incomoda que esté así, no estás en tu casa, es que se nota tu nerviosismo y le dije jaja no.
Estaba la música y sonó una de Romeo y Julieta y dijo bailamos y mi erección ya había bajado y bailando se me pegó mucho y bailaba muy sexy que no aguanté y se me paró y se dio cuenta y dijo qué te pasa y dije perdón y con risa pícara dijo cuál perdón, te excita al oído me lo dijo y sin pensar le doy un beso y me lo corresponde y nos besamos muy rico que nos empezamos a desnudar, esperaba esto desde hace mucho tiempo y sin pensarlo le seguí el juego, por fin pude ver esas tetotas, le toqué su puchita y estaba peluda y mojada y soltó un gemido de placer.
Nos fuimos al sillón y se sentó encima de mí y me dijo chúpalas, las lamí de una manera que se prendía más y más, ya no aguanto métela, se la fui clavando y empezó a cabalgar muy rico, se bajó y la puse en 4 y veía como se salían loteando esos enormes pechos, la acosté le puse piernas al hombro y me decía que iba a terminar, sentí como explotaba ella, me dijo aún no vayas a terminar porque quiero subirme de nuevo, nos acostamos en el piso y se subió y empezó a cabalgar y me dijo quiero sentir tu lechita adentro y empecé a vaciarme dentro de ella, estaba riquísima apretadita.
Terminamos exhaustos y me dijo esto será un secreto y eso dependerá si volveremos a tener otro encuentro, no podía creer que me acababa de comer a la pareja de mi amigo pero al decirme ella que lo hacía porque él era muy mujeriego y la tenía desatendida, yo lo sabía porque mi amigo me contaba de que andaba de canijo.
Nos cambiamos y nos tomamos otra cerveza y le dije me retiro, quería ella otra vez pero tenía temor que mi amigo despertara y le dije que mejor un día que estuviéramos solos así que aceptó, me despidió con un riquísimo beso y dijo gracias.
Volvimos a tener más encuentros pero ya será otra ocasión, espero y les haya gustado.
¿Te gustó este relato? descubre más relatos para disfrutar solo en nuestra página principal.

Lindo y sencillo tu relato Manuel. Ella quiso hacerlo con vos. Te eligió antes de que tu pensaras en cogerla.
Siempre somos las mujeres las que elegimos con quien.
y cuando
Quizás ella ya haya pensado en como darte el culo, aunque tu digas que no es bonito.
Muchas gracias Belu por tu comentario
Momento disfruta la vida es corta las casadas a esos hombres las atendemos y son las más sabrosas más cachondas