Volteado por Manuel

Duración estimada de lectura: 8 minutos

Visitas: 1,486

Hola a todos mi nombre es Rodrigo.

Tenía 24 años, ya había tenido experiencias con hombres, caricias, besitos y pajas mutuas, nunca había penetrado a un hombre y aún era virgen, ningún hombre había entrado en mi ano.
Por esos días andaba con la curiosidad y la intención de estar con un hombre en el rol activo, sentía atracción por los hombres pero aún no sabía si era una definición o era solo curiosidad.

En ese tiempo estaba estudiando en la universidad y tenía una vida algo agitada. Fiestas, compartir con amigos en bares y reuniones sociales eran cosa de todos los fin de semana. Yo andaba buscando contactar con algun chico para debutar como activo y sacarme la curiosidad y ganas de estar con un hombre. En esa búsqueda conocí un chico en una fiesta, él era un poco mayor que yo (tenía 27, se llamaba Manuel). Habíamos comenzado a vernos, nos habíamos juntado unas cuantas veces a compartir una cervezas. Había atracción entre nosotros, él me coqueteaba desde el día que nos conocimos y creo que yo también. En nuestras juntas siempre había un ambiente de seducción mutua, pero solo quedaba en eso. Un día que nos juntamos me atreví a preguntarle si había estado con un hombre alguna vez, le dije que yo tenía la curiosidad, hace ya un tiempo, de poder estar con uno y que me gustaría probar la experiencia de penetrar a un hombre.
Él, cuando le dije eso, me dijo:
“¿Me estás proponiendo que vayamos a la cama?, jajaja, porque hace rato ya que tendríamos que haberlo hecho, nos hemos juntado varias veces y aún no nos decidimos… Yo si he estado con hombres y tú me gustaste desde que te conocí”

Yo: “jaja, que bueno, tú también me gustas y me gustaría ir a la cama contigo…. ¿Tú eres pasivo o activo?, le pregunté.
Manuel: “He estado en ambos roles, la cosa es pasarlo bien con un hombre, el rol para mi da lo mismo, se puede interactuar en ambos, pero si tú prefieres jugar como activo no tengo problemas, puedo ser el pasivo que buscas, jajaja”

Yo: “jajaja, me parece”
Ahí Manuel me invito a su departamento, él vivía con un primo pero andaba de viaje así que teníamos el departamento para los dos.

Nos fuimos a su dpto.
Una vez ahí nos pusimos cómodos, sin mucho preámbulo nos fuimos a su cama y nos comenzamos a besar y a dar caricias. Nos desnudamos y continuamos besándonos. Él me tomo el pene y empezó a acariciarlo, se sentía rico, yo tomé sus nalgas y empecé a jugar con mis dedos en la entrada de su ano. Él se puso encima mío mientras nos besábamos y sentíamos nuestros penes como se frotaban mutuamente, mi pene es grande, pero el de él era más grande y grueso, se sentía súper la sensación de sentir su pene junto al mio

Yo le tomaba las nalgas. Luego Manuel bajo a la altura de mi pene y comenzó a darme sexo oral. No era la primera vez que un hombre me daba sexo oral, pero sin duda está era la mejor mamada que me habían dado.
Estuvo un buen rato lamiendo mi pene hasta que luego se recostó al lado mío y me dijo:
“¿Te gustaría chuparlo?”, me decía.
Yo nunca le había chupado el pene a un hombre, solo le había dado unos besitos en el tronco del pene a un amigo en uno de esos juegos que había tenido con hombres. Mi idea era interactuar como activo no como pasivo, pero cuando me invito a darle sexo oral y vi su pene erecto, grande y grueso, debo reconocer que mi “convicción de macho activo” tambaleó.
Su pene se veía precioso y sin darme cuenta estaba tendido sobre Manuel, con su pene en mi mano y comenzando a darle mamadas y languetazos en su cabeza, que era hermosa y brillante, tenía un sabor exquisito y su aroma era penetrante. Manuel me indicaba cómo debía mamarlo y yo obedecía.

Llevaba un rato dándole sexo oral a Manuel y realmente me encantó, sentía en cada mamada que le daba como los colores subían a mi rostro, me sentía ruborizado y totalmente exitado, se me había olvidado por completo mi supuesto rol de activo, me sentía maravillado con el pene de Manuel en mi boca y en mi cara.

Manuel, cuando me mostró su pene y me invitó a chuparselo, me había indicado mi lugar. Darle placer a Manuel y sentir que le gustaba como se lo mamaba me exitaba aún más. Y en un momento pude verme, en un espejo que había a un costado de la cama, como estaba tendido sobre el pene de un hombre y supe que ese era mi rol.

Luego Manuel tomo la iniciativa y me pregunto:
Manuel: ¿Quieres que te chupe el ano?, es super rico, te va a gustar…

Yo: “yaaa, daleee, nunca me han hecho eso, debe ser rico”.
Sin pensarlo me puse de rodillas y baje la cabeza poniendo mi cara en la almohada, levanté mi cola lo más que pude. Me sentía toda una putita entregándose a su hombre.
Manuel comenzó a jugar con mi ano con sus dedos. Me acariciaba la entrada del ano y luego comenzó a meterme uno de sus dedos, luego bajo empezó a chuparme el ano, me daba besos y pasaba su lengua por la entrada de mi ano. Yo me sentía en el cielo, sentía sus labios y lengua como acariciaban mi hoyito. Sentía como Manuel saboreaba mi potito y eso me tenía vibrando de placer.

Luego de un rato Manuel se levantó y saco del velador un lubricante y comenzó a ponerme ese gel en mi ano y en su pene, se puso de rodillas detrás de mi y sentí como puso la cabeza de su pene en la entrada de mi ano. Me dijo:
“Te quiero penetrar Rodrigo, se que viniste pensando en ser tú el activo, pero tú potito me tiene hirviendo y tengo todas las ganas de ser el primero en abrirlo. No quiero dejarte escapar, te quiero para mí y quiero dejar mi marca en tu poto…. A parte, que me parece que en la posición que estás no tienes mucho que decir, tu mismo te volteaste y te ofreciste, y creo que te gusta estar así , o ¿Estoy equivocado?”

Yo: “No, no te equivocas… Dale nomás, yo estoy en la posición que me gusta”. Le dije mientras lo miraba hacia atrás y le extendía mi mano.

Manuel, tomo mi mano y con la otra mano acomodo aún más su pene en la entrada de mi poto mientras comenzó a presionar hacia dentro de mi. Tomo mis caderas con una mano mientras con la otra mantenía la mano que le había extendido tomada y empezó suavemente a hacer desaparecer su verga dentro de mi poto. Yo sentía como el pene de Manuel se hacía camino en mi ano mientras apretaba su mano aún mas.

Manuel: “ahh, Déjame acomodarme bien, que rico enterarte de a poco ”

Yo: ” hayyy, Manuel, despacio por favor, ayayaii”

M: “tranquilo, no te preocupes, relájate y dejame a mi que yo se lo que hago, no te va a doler, voy a entrar de a poco”

Yo: “aahh, estoy en tus manos, dale nomás, ay ay”

Sentía como entraba y aunque me dolía un poco , me gustaba como Manuel rompía mi virginidad. Me gustaba sentir como el pene de Manuel a medida que separaba mis cachetes iba llenando mi hoyito con su hombría.

Manuel: “tranquilo, ahí voy, aguanta ahora… Toma, toma, ahí tienes lo tuyo, ahhh”
Me decía Manuel mientras me metía de un golpe toda su verga. Sentí como un desgarro y mis cachetes separados. Manuel había comenzado a darme más duro y ya tenía toda su gran verga dentro de mi poto mientras en cada estocada le iba dando forma a mi ano.

Yo: ” Ayyy, ayayaii, Manuelll, ohh, ohhh, ay ay, me rooompess….” Ahí me entregué totalmente y luego de un rato ya no me dolía, Manuel entraba y salía a su antojo y yo solo sentía placer, sentía como su verga dibujaba mi poto. Estaba totalmente entregado, me sentía su nena. Mientras Manuel me culeaba me sentía su hembra y estaba en la posición que me gustaba.

👉 ¿Te gustó este relato? ¡Compártelo! ✨
Putitapasivo
Putitapasivo
Artículos: 1

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *