Vanessa: El viaje degeneración I, II
En el capítulo anterior te conté cómo Vanessa “perdió la virginidad anal” con un dildo…
Mi virginidad como niño ya la había perdido con una amigonovia de la prepa, se llama Eva, había sido casi un año antes en la casa de campo de mis padres, un fin de semana que fuimos a festejar mi cumpleaños con amigos y amigas. Con Eva no tenía una relación formal u oficial, nos buscábamos para salir y tener sexo de vez en cuando, así lo propuso ella y yo no tuve inconveniente.
Eva se graduaba de la prepa, somos de la misma edad (yo me había retrasado un semestre por temas que no vienen al caso) y como en muchas preparatorias, la generación organizó un viaje a Puerto Vallarta, y me pidió ir con ella, como despedida, ya tenía todo listo para irse al extranjero para hacer su universidad. No me pareció mala idea, Eva es súper cachonda, y pintaba para ser un viaje de verdadera lujuria y degeneración.
-Lo que pasé en Vallarta se queda en Vallarta-
Dijo al iniciar el viaje.
Al llegar a Vallarta lo primero que hicimos fué estrenar la cama, luego salimos a la alberca con el resto del grupo. Estando en la alberca, después de unos tragos, comenzamos a besarnos y fajar frente al grupo… Lorena, una chica de su grupo, comenzó a bromear con ella.
-No coman frente a los pobres, que me están antojando-
Decía. A lo que pasados unos tragos, comenzamos a subir de nivel las bromas, y juegos… llegó el punto en que entre ellas se besaron y luego yo me bese con Lorena. Hasta que bromee con hacer un trío, ellas dos y yo (yo lo sugerí) normalmente soy más tímido, pero con alcohol se me quita (y después de lo ocurrido con el dildo en el capítulo anterior, me hacía falta compensar mi “masculinidad frágil”) honestamente creí que no iban a aceptar, para mí propia sorpresa aceptaron, (Eva puso la condición que luego haríamos un trío, con otro chico) Yo como estaba borracho le dije
-Es lo que corresponde jajaja-
Así que sin perder más tiempo nos fuimos los tres a la habitación, Lorena y Eva realmente me calentaban… Era el primer día del viaje y mi primer trío!!
A la mañana siguiente Lorena ya se había ido, Eva salimos a desayunar, y caminamos por la playa, mientras caminamos sacó el tema del trío con otro chico, (creí que se le había olvidado) la conversación comenzó a girar en torno a eso, yo no opinaba mucho, no quería delatar que tenía mucha curiosidad, Eva decía que los chicos de la prepa no le gustaban, los veía muy verdes para el trío, según sus palabras, quería alguien más experimentado… y ahí caminando en la playa lo encontramos, el instructor de clases de surf.
Te lo voy a describir físicamente… Surfista, como de 28 años, pelo largo un poco menos que el mío, cuerpo fibroso, por las horas de ejercicio en la playa, de piel bronceada por el sol, una sonrisa perfecta y unos ojos azules como el mar, media 1.80 aproximadamente y más tarde pude comprobar bastante vergón. De carácter muy simpático, fumador de hierba, siempre con un chiste o broma que hacer, fue fácil entablar una conversación con él.
Eva se acercó preguntando por las clases de surf, horarios, costos… y luego le pidió fuego para prender su pipa de hierba, él le pidió unas fumadas y ahí entre pláticas y bromas fueron haciendo migas hasta que Eva le soltó el plan. Le habló sin ningún filtro sobre el trío de la noche anterior, él al escucharlo me puso el puño mientras decía
-Yeahh bro-
Ahí entre risas Eva le dijo que estábamos buscando equilibrar la balanza, si acaso él estaba interesado en participar, que le había dado buena espina desde que lo vió, él al escuchar trato de ocultar una sonrisa, creyendo que le estábamos haciendo una broma, Eva le confirmo que todo era cierto y finalmente aceptó.
Yo para no quedar sin opinar, solamente dije,
-Pero le vamos a dar a ella, nadamás!! ok??
Él sonriendo contestó
-La vamos a pasar chido bro, tú fluye.-
Y me volvió a poner el puño para chocarlo.
-Por cierto, soy Ángel.-
Dijo mientras íbamos caminando a la habitación, soltamos la carcajada, aligerando el ambiente. Pues ciertamente, ni su nombre sabíamos.
Ahí estábamos en la habitación, Eva en cuatro, recibiendo a Ángel, mientras ella me la chupaba a mí. Ángel y yo quedábamos como es lógico viendolo cara a cara, yo tenía que desviar la mirada hacia otro lado, pues solo ver las gotas de sudor resbalando por cada músculo del pecho y abdomen me estaban sacando a Vanessa.
Además Eva en cuatro gimiendo y la manera en que se movía y gozaba, que ganas de estar en su lugar… Ángel sacó su pene de la vagina de Eva, con los ojos cerrados, respirando profundamente, por lo que aproveche el momento para bajar mi mirada y verlo, tan largo y musculoso como el dildo que ya conocía, hasta sentí el calor que emanaba. Fué solo un momento, luego Angel se paró junto a mí, Eva comenzó a chupar ambos penes a la vez, por primera vez sentí el roce de otro pene directamente contra el mío, y ahí mientras Eva alternaba su lengua entre los dos, sentí la mano de Ángel tocando mis nalgas, colando un dedito por mi canal, haciendo movimientos de arriba abajo, en silencio, yo estaba con los ojos cerrados sintiendo su pene rozar con el mío y la lengua de Eva, pero abrí los ojos al instante, soltando un gemido algo agudo y femenino para ser de hombre, y ví esos ojos azules como el océano viéndome con deseo, no sé si fué la hierba, el roce de nuestros penes, su mano sobando mis nalgas o todo en conjunto, pero me acerque lo suficiente para que nuestros labios comenzarán a besarse y luego dar paso a nuestras lenguas y luego mi brazo alrededor de su cuello, y el suyo tomando mi barbilla… No pasaron más de 20 segundos cuando eyacule y al parecer él también, regrese a la realidad, Eva tenía la cara inundada de semen de ambos, quise pensar que no vió ese beso que Ángel y yo no dimos, al menos no mencionó nada cuando Ángel se fue de la habitación.
PARTE II
Relato Editado
Nota previa: Todos los personajes son adultos mayores de 25 años disfrutando de unas vacaciones consensuadas en un hotel de playa. Esta es una historia ficticia solo para mayores de 18 años.
-No tienes que hacerlo si no quieres corazón, se nota que estás cansada y recién cogida.-
Mi cara debió ser un poema, no atiné a decir nada, ninguna excusa me pareció válida.
No te preocupes cariño, se nota cuando a una persona le han dado una buena cogida-.
Lo dijo sin burla, sin reproche, expresando una gran comprensión. Me costó unos instantes abrir la boca para decir algo; alcancé a decir,
-Creo que soy bi…
Eva puso su dedo sobre mis labios, como diciendo, no hace falta.
-No deberías ponerte etiquetas corazón, la vida está para vivirla y abrirte a nuevas experiencias, disfruta cada una de ellas.
La miré a los ojos al borde de las lágrimas, nos dimos un beso, y me acosté a su lado, quitando la bermuda, y quedando solo con sus bragas, abrazadas yo siendo la cuchara pequeña.
Continúa dónde se quedó el capítulo anterior…
Eran las 5 de la tarde, cuando Ángel salió de la habitación, Eva se había metido a bañar, Ángel antes de irse solamente me dijo
-Un placer bro, espero que se repita.-
poniendo el puño, automáticamente, medio turbado con la situación, solo le dije,
-Ya veremos-.
Como era costumbre por ese tiempo, después de eyacular haciendo algo que yo consideraba fuera de lo normal, libraba una batalla en mis pensamientos.
Veía el océano desde el balcón pensando en el cuerpo de Ángel, trataba de pensar en otra cosa, y aparecía su pene, luchaba por sacarlo de mi mente, a la vez que Vanessa luchaba por salir… En eso estaba cuando llegó Eva abrazándome por detrás, envuelta en la bata de baño, dándome un beso en la mejilla, al parecer de muy buen humor.
-Has estado espectacular este viaje-.
Y no hizo ningún comentario más, a lo que agradecí internamente.
Fue al frigobar de la habitación y sacó un par de cervezas, me pasó una y cambió el tema,
-Esta noche, vamos a ir al antro con mis amigas-.
Soltó. Me disculpé, le dije que estaba muy cansado que prefería dormir. Realmente lo que necesitaba era procesar todo lo vivido.
Terminó su cerveza y se fue a cambiar, cuando terminó, sensualmente vino a mostrarme su atuendo, un mini vestido veraniego, azul marino que le quedaba pintado, unas sandalias de tacón color beige, el cabello en un chongo suelto, agarrado con una pinza, además del bronceado de la playa se había puesto una crema con brillantina en las piernas, el cuello y escote, parecía un monumento a las pajas de cualquiera…
-Seguro que no quieres venir?-.
Me dijo al momento en que se levantaba el vestido con sus manos mostrándome su calzón negro semitransparente, con unas flores bordadas sobre el pubis, el puente de tela satinada… Me sacó completamente de mis pensamientos, y mi pene despertó, la apreté contra mi cuerpo para que sintiera mi erección, mientras mi mente pensaba en como me encantaría ser mujer y poder salir así al antro.
-Me encanta tu vestido-.
Le dije mientras la apretaba a mi erección y pasaba mis manos sobre ese culo,
-Cuando quieras te lo presto, apuesto que ligarías un montón!!-.
Me contestó medio en broma, mi pene dio un respingo y ella siguió la broma,
-El vestido o cualquier cosa que quieras usar de mi equipaje corazón-.
Yo sabiendo que estábamos bromeando, contesté
-Me encantaría este calzoncito que llevas puesto-.
Mientras la acariciaba su pubis por encima.
Mientras ella me mordía el labio, sin importar correrse el maquillaje, me dijo
-¡Úsalo!!-.
Y se lo fue quitando, se volvió a acomodar el vestido, me lo dio esperando
-En serio quieres que me lo ponga?-.
Le dije con una sonrisa,
-Si tú quieres!!-.
Contestó, retando. No me dio tiempo de decir más, se fue caminando sin bragas a la puerta de la habitación, mientras caminaba alcanzó a decir,
-Solamente porque me están esperando mis amigas, si no, yo misma me quedaba a vestirte completa, sería interesante hermosa!!-.
Y me cerró el ojito mientras lanzaba un beso.
Me quedé de piedra, literalmente. Con el calzón en mi mano, cerré mis ojos y absorbí su aroma, olía a mujer cachonda, a gata en celo, a puta!! como me gustaría tener este olor. Lógicamente me lo puse.
Qué deliciosa me veía al espejo, con este cuerpo de femboy que tengo, sin rastro de pelitos, estaba pensando en tomar la oferta y vestirme con su equipaje, total, tenía su permiso… Me probé un traje de baño negro de una pieza, un shortcito de mezclilla y una blusa como para usar sobre el traje de baño, me puse espuma en mi cabello, que por el sol y el mar estaba un poco rizado, me calcé unas sandalias planas, si me hubieras visto seguramente no hubieras visto más que una chica en su hotel de playa. Incluso fantaseé en bajar a cenar así, tenía hambre, pero no fui tan audaz, me quité todo, pero me volví a poner esas bragas tan ligeritas y suaves que me prestó Eva, encima una bermuda y una playera ligera y bajé a cenar.
Me dieron ganas de caminar un poco por la arena, a pensar en todo lo sucedido, ponerle orden a mi cabeza, me gustó Ángel, me gustó muchísimo, y eso me tenía confundida, ¿acaso soy gay o bi? Quiso el destino que ocurriera lo que estaba destinado a suceder. Iba caminando cuando escuché una voz,
-Sshhht, sshhht, qué onda bro!! Adónde tan solito-,
Seguido de una inconfundible risa, era Ángel en un camastro con la cabeza apoyada en una mano y un cigarro normal en la otra,
-¿Quieres un toque?-.
Ofreciéndolo, por lo que me acerqué con mucho nervio, justo iba pensando en él, tomé el cigarro de su mano, que por cierto estaba lleno de saliva,
-Apoco no me has perdido el asco bro!! después de lo que hemos compartido.-.
Otra risa, y su puño, le di un par de fumadas y le choqué el puño… Me senté junto a él.
Transcurrió la plática con cosas casuales, mientras seguimos fumando cigarros normales, más desarrollada la plática y más profunda, quizás por el ambiente relajado de la playa, le conté que era mi primera experiencia en tríos con hombres o mujeres, y me tenía algo confundido, sobre todo por el beso que nos dimos él y yo, él me escuchaba atento con sus ojos tan azules mirándome se podría decir con amor o deseo, en ese momento no podía interpretar, pero miraba atentamente como si viera mis palabras saliendo de mi boca,
-Me encantan tus labios carnuditos-.
Fue lo primero en salir de los suyos. Realmente no me lo esperaba, me quedé mudo,
-Relájate bro, fluye jajaja-.
Me dijo para aligerar el momento. Me reí también, y seguí hablando, pero me interrumpió nuevamente como si expresara sin querer sus pensamientos
-Como me gustaría volver a sentir tus labios… sentirlos en mi verga-.
Y sin más se acercó casi violentamente contra mí y me estampó un beso cerdísimo, a la vez que con sus manos tomaba mi nuca para evitar que me alejara… y fluí debo decirte…
Nos estuvimos besando como dos minutos sin soltarnos, mis manos curiosas recorrieron todo su pecho una y otra vez, mientras las de él se pasearon por mi espalda y nalgas, por encima de la bermuda, recordé que llevaba la braguita de Eva puesta, cuando sentí su mano tratando de entrar por debajo de la bermuda, dejé de besarlo, y me separé de su rostro..
-Qué pasó?-.
Me preguntó, solo atiné a ver esos ojos azules y diciendo nada, volví a besarlo con más pasión, dándole permiso de continuar… Metió su mano sintiendo la braga, y me dijo
-Estás hermosa mamacita, qué culazo tan suavecito tienes!!-.
Y me apretó la nalga, mientras me besaba con más pasión y mis rizos se enredaban con los suyos. La playa estaba vacía según pude observar cada tanto que abría los ojos, sin separarme de sus labios, me derretía con su mano colándose entre mis calzones, y para devolver el favor (claro), metí mi mano para tocar su verga durísima que me rozaba la panza hace rato, la primera verga ajena que tocaba mi mano, comencé a jalársela, estaba húmeda, signo claro de que hacía bien mi trabajo, él hacía movimientos con sus deditos en mis labios anales, que ya boqueaban, podía sentir una urgencia palpitando entre mis carnosas nalgas, instante después dejé de besarlo, mientras nos mirábamos fijamente sin dejar de apretar mi mano alrededor de su verga, a ratos suspiraba, y gemía muy femenina, mientras él metía un dedito, hasta que le dije.
-Papi, cógeme toda, hazme tuya aquí o dónde sea por favor-.
Él mordiendo su labio me contestó,
-Conozco un lugar-.
Tomamos sus cosas, y de la mano me llevó… Una vez ahí tiramos su toalla sobre la arena, me arrodillé sobre ella, y le comencé a bajar su bermuda, su pene salió disparado contra mi cara,
-Mmm qué vergota tienes papacito-.
Tomándola entre mis manos, completamente emputecida, la comencé a mamar en celo, mientras Ángel jugaba con mi cabello rizado, el cual me llevé a un lado para verlo a los ojos mientras pasaba mi lengua por todo el tronco y me lo metía en la boca totalmente rendida.
-Espera me vas a hacer venir, quiero cogerte hermosa-.
Me dijo quitándome su fierro de la boca, se arrodilló junto a mí y me quitó mi bermuda y playera para dejarme en braguita, me comenzó a besar mi pechito plano, los pezones. Luego me hizo ponerme de costado sobre la toalla, para besarme el cuello y la orear, después me puso boca abajo se colocó sobre mí, comenzó a frotar su verga contra las bragas, pasándola por mi canalito de amor, mientras me besaba la parte trasera del cuello yo ardía en deseos,
-¡Cógeme, cógeme, cógeme!!-.
Le rogué, me quitó las bragas, me abrió las nalgas y comenzó a lamer mi ano y besarme las nalgas, me puse en cuatro para estar más abierta mientras tanto
-Hueles delicioso putita-.
Me dijo mi Ángel
-Mmhhhg-.
Atiné a contestar. Sentí su lengua entrar un poco, y ayudado con un par de deditos me dilató el ano
-¿Tienes condón?!!-.
Le pregunté desesperada, él buscó en su mochila y se lo puso, yo aproveché para voltearme boca arriba, quería verlo, mientras me cogía.
-Ya no aguanto más, cógeme, hazme tu mujer Angelito!!.
Se arrodilló frente a mí y me puso las piernas sobre sus hombros, jugó con su verga un poco en mi entradita
-Relájate hermosa, voy a hacerte completamente mujer-.
-Es lo que quiero papacito, es mi primera vez, dámela despacito!!-.
-Te va a doler cuando la meta, pero después vas a rogar porque no te la saque-.
Hizo un poco de presión
-Puja como cuando haces del baño, para que entre mejor-.
Me dijo impaciente, lo hice y sentí como se metió hasta la mitad,
-¡Puajj!! eres tragona, ya entró la mitad, vas a ser tremenda zorra!!-.
No pude evitar soltar un gemido muy mariconcito, por fin mi primer pene de carne!!
-Dejala así un poquito, deja que me acostumbre a ti-.
Lo hizo, mientras besaba mis pantorrillas, yo lo miraba ya con ojos de amor, jugando con su cabello, me miró,
-Te ves bellísima con la luz de la luna, y se acercó a besarme, esta vez con pasión, haciéndome el amor, lo cual ayudó a relajarme más, y la fue metiendo más hasta sentir sus pubis contra mis nalgas,
-Ya la tienes hasta el fondo, ¿te duele?-.
-No, al contrario, me encanta ahh ahh!!-.
Y comenzó a darme con más fuerza, sentía sus huevos rebotar con mis nalgas, y un calor profundo en mi ano, oleadas de electricidad corriendo desde la parte baja de la espalda hasta mi nuca, dando en el blanco cada vez
-mmmhhhjj qué rico papi, qué rico amor, dámela toda!!-.
Mientras me retorcía en nuestro lecho de amor, Ángel cambió el ritmo a uno más pausado, pero más firme, yo abrazaba y soltaba su verga con mi ano
-Ahhh cómo aprietas la conchita mariconcita rica-.
-Ohhh sí, mhhhjj qué rico me coges papacito rico-.
Le decía mientras apretaba sus brazos con mis manitas y su verga con mi anillito,
-Quiero ver tu culo, abierto como un corazón, mientras te atravieso-.
Me dijo, lleno de deseo
-Ok Papi!!-.
Alcanzé a decir entre jadeos muy putitos. Salió de mí y me puse en cuatro, me la volvió a meter, esta vez sin nada de dolor se deslizó hasta el fondo, algo dentro de mí lo absorbió deseosa, con sus manos en mi cadera fuimos tomando ritmo, me movía como gata en celo, buscándolo, pegándome todo lo humanamente posible a él, me levanté de la posición quedando de rodillas, y él con su fuerza abrazándome el pechito, sobando mis pezones, a los pocos segundos me vine, sin tocar mi pene, ni me acordaba que tenía uno, tan mujer me sentí en ese momento!! Con mi Ángel, abrazándome y apretándome a su cuerpo me había llevado al cielo…
-Dios, ¿qué me hiciste??-.
Giré mi cara para besarlo, él se vino dentro, provocado por mis espasmos, sentí un calorcito húmedo recorriendo mi túnel, claro a través del condón. Me acababa de dar la cogida de mi vida, y comprobé lo dicho. Una vez que pruebas la verga no la vas a querer dejar jamás!!
Nos quedamos todavía un rato, la verdad yo no me quería despegar de él, Ángel prendió otro cigarro normal y entre risas, arrumacos y besos me quedé dormida en su pecho.
Perdí el sentido del tiempo, pero cuando desperté Ángel estaba a mi lado,
-Qué tal princesa, ¿quieres más?-.
La verdad es que aunque quisiera no hubiera podido, sentía mucho dolor en mi culito,
-Es normal, fue tu primera vez, las siguientes vas a ver cómo te va a encantar!!-.
Encantada estoy, pensé…
-Necesito irme, Eva puede llegar, si no estoy en la habitación cuando llegue, no sé qué explicación le voy a tener que dar-.
Le dije preocupada.
Ángel como todo un caballero me acompañó hasta el hotel, en el camino intercambiamos números de celular y luego nos dimos discretamente un beso de piquito, sin que nadie nos viera…
Entré a la habitación y Eva ya estaba ahí, tomándose una cerveza en la cama.
No sabía qué decirle, así que no dije nada, comencé a besarla, ella todavía traía el vestido puesto, intenté quitárselo, cuando iba bajando el cierre me dijo
-No tienes que hacerlo si no quieres corazón, se nota que estás cansada y recién cogida.-.
Mi cara debió ser un poema, no atiné a decir nada, ninguna excusa me pareció válida.
-No te preocupes cariño, se nota cuando a una persona le han dado una buena cogida.-.
Lo dijo sin burla, sin reproche, expresando una gran comprensión y madurez. Me costó unos instantes abrir la boca para decir algo; alcancé a decir,
-Creo que soy bi…
Eva puso su dedo sobre mis labios, como diciendo, no hace falta.
-No deberías ponerte etiquetas corazón, la vida está para vivirla y abrirte a nuevas experiencias, disfruta cada una de ellas.
La miré a los ojos al borde de las lágrimas, nos dimos un beso con cariño, y me acosté a su lado, quitando la bermuda, y quedando solo con su calzoncito, abrazadas yo siendo la cuchara pequeña.
-Veo que triunfó mi braguita corazón-.
Me dijo antes de quedarme dormida.
Continúa…
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