Una provocación que termino en sexo 10

Después de hacer el amor en el día, mi mamá se vistió como toda una señora de hogar y al mirarla así me excitaba. Esperaba que llegara la noche para volver a hacerla mía otra vez.

Por fin llegó la tarde y cenamos temprano. Nos pusimos a ver televisión y a las 10 de la noche mi mamá se metió a bañar. La esperé en su cama y salió del baño con un baby doll rojo, sin brasier ni calzón. Podía ver todos los vellos de su panocha. Nos besamos y le acaricié su pelo. Sin decir nada tomó mi verga y se la llevó a su boca. Con delicadeza comenzó a chupármela y ya lo hacía con más práctica. Sentía que me corría, pero como pude aguanté.

Ella se recostó y abrí su baby doll. Le comencé a chupar la panocha peluda y se retorcía. Sólo decía: “Oh Dios, qué rico mi niño, cómo haces gozar a tu mamá. Ummmmmmm, qué rico, sigue así, así”. Tomaba mi cabeza y tuvo un gran orgasmo.

Me dijo: “Métemelo por favor, ya lo quiero todo adentro de mi panocha”.

Aceleré y no aguanté más. Descargué mi leche adentro de su panocha.

Ella se levantó y le quité su bata. Quedó desnuda y se colocó en cuatro patas, que era su posición favorita. Se lo metí y comencé el mete y saca mientras se sobaba su clítoris y pedía más.

Como ambos éramos delgados, nuestros cuerpos se acoplaban perfectamente y mi verga se le metía hasta adentro. Del placer que le daba hasta se agarraba de la sábana y gritaba. Me veía cómo mi verga entraba y salía de su panocha peluda. Le decía groserías y mi madre se ponía más caliente, pedía más y yo la complacía aumentando el ritmo y haciendo que tuviera otro orgasmo. Yo volví a terminar adentro de su panocha peluda.

Terminamos y nos tomamos un descanso, ambos totalmente desnudos.

Me dijo que probáramos nuevas poses. Hicimos la de la estaca: ella bien doblada y con su panocha a mi entera disposición, y mi verga entrando en vertical. Así la cogí por diez minutos y terminamos juntos. Tras descansar un rato hicimos la de la carretilla: mi mamá acostada boca arriba en la orilla de la cama y yo en medio de sus piernas volviéndola bien loca. Sólo aguanté quince minutos y terminé. Nos besamos y así, desnudos, nos quedamos dormidos sin ningún temor de nada.

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Elpoblano1978
Elpoblano1978
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