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Una noche con dos hombres fantásticos

La historia que les contare aconteció de la manera más espontanea posible, Soy publicista, por mi condición de mujer casada y con hijos deje de estudiar durante mucho tiempo, y olvide muchas cosas que había aprendido, pero mi esposo estaba empeñado en que las retomara, así que comencé a estudiar de nuevo. Durante mi primer semestre tuve muchas dificultades al retomar a mis clases, así que para ayudarme mi esposo decidió invitar una noche a un amigo de él, que tenía un muy buen manejo de un paquete de publicidad.

Ese día por alguna razón decidí arreglarme muy sexi, usé una minifalda de flores muy corta, pero muy linda y una blusa negra que tiene un escote profundo, sin embargo, por su configuración es necesario no use sostén, lo cual dejaba ver algo de mis senos, y finalmente unos zapatos de tacón muy bonitos. Mi esposo cito a su amigo a eso de las 8 de la noche, para que él pudiera llegar y ayudarme en cualquier cosa que yo necesitara.

Su amigo (Antonio) llego a casa a la hora indicada, cuando abrí, descubrí a un hombre muy interesante, alto, blanco, cabello crespo, corpulento y en buena forma, llevaba una camisa rosada y un pantalón de dril ajustado al cuerpo, muy sexi, lo invite a pasar y nos acomodamos en la sala; mientras esperábamos a mi esposo, le ofrecí una copa de vino, sim embargo, mi esposo tardaba, así que decidimos comenzar a revisar el programa, acerque la computadora portátil, y comenzamos a trabajar en el programa, el me iba explicando cada una de las funciones, cuando me estaba explicando el tipo de letra, oprimí sobre la barra de tareas y se abrió una carpeta de fotos, y tenía abiertas muchas fotos sexis que mi esposo me toma, así que me sentí muy avergonzada con Antonio. De inmediato cerré ese archivo y comenzamos a trabajar en el tipo de letras, como algunas eran tan pequeñas, Antonio tubo que acercarse mucho a mí, para poder verlas en el computador, fue cuando percibí un delicioso perfume que el llevaba puesto, y me sentí muy bien a su lado, más aun, cuando él me dijo que tenía el cabello muy lindo; yo me había hecho unos crespos con la pinza y mi cabello rubio lucía un poco más claro.

Mientras me explicaba sentí la sensación de querer acercarme más a él, quizás y por alguna razón el experimentaba lo mismo, así que él cada vez se acercaba más. En un momento yo pregunte pon una función del programa y el levanto su mirada hacia mí, y su cara quedo muy muy cerca de la mía, entonces sentí unas ganas irresistibles de besarlo, mi cabeza me decía que no, pero mi cuerpo y mis labios me empujaban a hacerlo, así que sin mediar palabra alguna lo bese, fue un beso muy lindo y tierno, sus labios cálidos y gruesos se enlazaron con los míos, y una sensación indiscriptible atravesó mi cuerpo, estaba jugando con fuego.

Mientras el me besaba, comencé a pensar que lo que hacía no estaba bien, así que encontré fuerzas de donde no tenía y con mis brazos lo aparte, tome la computadora, me pare, y me agache para dejar la computadora sobre la mesa de centro, sin darme cuenta que al agacharme mi colita y mi linda y diminuta tanga blanca de arandelas quedaba expuesta a los ojos de Antonio, lo sé porque cuando me voltee a mirarlo sus ojos estaban clavados en mi redonda cola, eso contrario a mi pensamiento solo me excito más, No obstante salí corriendo hacia la cocina, con mi cara muy roja entendí que estaba muy caliente, quizás muy excitada, abri la nevera, saque la botella de vino, me serví una copa y la bebí toda de un solo trago.

salí de la cocina, para hablar con Antonio, pero no percibí que durante el beso mi blusa se desacomodo, así que cuando entre en la sala uno de mis senos estaba al aire muy a la vista de Antonio, lo sé porque él no paraba de mirarlos, eso también me excito mucho más, pero rápidamente me acomode la blusa, quería decirle que todo estaba mal, que esto no podía suceder, que tenía que irse, más solo pensaba en ese beso, así que solo atine a preguntarle que si se le antojaba una copa de vino más, a lo cual él acepto.

Me acerque para levantar la copa de él, pero lo hice de tal manera que nuevamente mi hermoso culo con mi diminuta tanga quedara en sus ojos, ahora quería excitarlo, quería ponerlo a mil, cosa que creo que conseguí, pues cuando me acercaba a la nevera sentí que el caminaba justo detrás mío, y cuando alce mi mano para abrir la nevera, el tomo mi mano y comenzó a besar mi cuello, cosa que termino de excitarme, sentía una sensación muy bella, sus labios recorriendo mi cuello, todo iba demasiado rápido, pues sin que yo me diera cuenta una de sus manos acariciaba tiernamente mi seno, soy talla 34, mis senos no son enormes, pero son grandes y muy redonditos, mi esposo los adora, y creo que Antonio ahora se deleitaba con ellos, yo me sentía super caliente, quería no pensar en nada, quería dejarme llevar, y fue cuando mi mano bajo y como un acto reflejo comenzó a acariciar por encima de su pantalón su verga, se sentía muy bien, se sentía grande, se sentía deliciosa, estaba viviendo algo muy lindo.

Fue cuando sonó el celular, era mi esposo, el llamaba para avisarme que el tráfico estaba terrible y que tardaría más de lo que él pensaba, sin embargo, paso algo muy raro, no sé que dije, o como le hable, pero el noto que estaba muy excitada, así que, ¿me pregunto que como estaba? ¿Que si lo estaba disfrutando? Y fue mayor mi sorpresa cuando me dijo que me divirtiera, que pronto llegaría a completar mi felicidad. Fue cuando una sonrisa, creo yo, de perversidad apareció en mis labios.

Colgué, y ya con el permiso de mi esposo, decidí que enloquecería a Antonio, así que al ir a dejar el celular sobre la mesa de centro nuevamente me agache de tal manera que pudiese ver mi diminuta tanga y mi culo en pompa, redondito y caliente, listo para ser poseído, sé que lo excite más, porque nuevamente, más tarde en dejar el celular, que en él tomar mis caderas muy fuerte, me apretó con fuerza contra su verga, creo que quería hacérmela sentir, sonreí y me voltee para besarlo, lo bese con ímpetu, con ganas, mi lengua quería explorarlo, el me acariciaba toda, fue un beso apasionado, no se cuanto tiempo lo bese, más de repente el bajo su cabeza y comenzó a besar mis seno y a dar pequeños mordiscos a mis pezones, nuevamente pensaba que lo que hacía no estaba bien, y con mis manos quise quitar su cara de mis senos, pero mis manos hicieron justamente lo contrario, apretaban su cara contra mis senos, y acariciaban su cabello, era muy lindo sentir su lengua sobre mis pezones.

Estaba disfrutando como ninguna, cuando sentí en mi vagina, sobre mi tanga sus dedos, y apareció en su cara la sonrisa de satisfacción y acto seguido me susurro al oído ?estas mojada? y mi excitación fue mucho más cuando el metió sus dedos en su boca y luego los metió en la mía, yo los chupaba con placer cuando sentí que mi tanga fue corrida y que su lengua comenzó a acariciar mi vagina, sentí algo caliente y húmedo dentro de mí, sentí mucho placer, acariciaba su cabello, me dejaba llevar, estaba enloqueciendo estaba perdiendo totalmente el control, estaba muy mojada, estaba a punto de desfallecer, era increíble.

Era tan delicioso sentir su lengua en mi vagina, tanto que solo apretaba su cabeza contra ella, él también estaba muy excitado, de repente comencé a quitarme mi blusa, no sé dónde la arroje, solo pensaba en disfrutar, era muy lindo, él se paró un momento para susúrrame al oído que estaba deliciosa, yo aproveche para desabotonar su camisa y comencé a besar su pecho, creo que le gustaba mucho porque dejo que yo lo hiciera mucho tiempo, luego comencé a bajar lentamente, siempre rosando con mis labios y mi lengua su cuerpo, mientras lo hacía, solté su cinturón y baje sus pantalones, luego con mucha ternura baje su bóxer y pude descubrir un enorme trozo de carne, pude sentir lo duro que estaba, pude sentir su aroma a excitación, así que baje y sin decir nada tome esa enorme verga y la lleve a mi boca, y comencé a chuparla con ganas, con desesperación, creo que lo hice con demasiada fuerza por que el grito ?me vengo? yo la retire de mi boca y el descargo todo su semen sobre mis senos, quedaron totalmente mojadas, y yo solo acertaba en restregar toda esa espesa leche blanca en mi cuerpo.

Pero yo quería más, así que continúe besando todo su cuerpo, me pare para acariciarlo todo y en ese instante el bajo y me quito mi linda minifalda y mis tangas blancas de arandela, retiro su pantalón, y bóxer de sus pies, me desnudo completamente y se desnudó él, bajo sus brazos a mis piernas y me alzo, me llevo completamente desnuda a la sala, me recostó sobre el sofá, se arrodillo, y comenzó a besar mis piernas por fuera, y luego por dentro, cada vez que lo hacía, conseguía que yo abriera mis piernas y que dejara expuesta mi húmeda vagina, sus cálidos labios y lengua acariciaban mis piernas y desde la punta de mis dedos hasta muy arriba la acariciaban toda, cuando llego a mi vagina me acarició muy rico, me estremecía sentir su lengua, me estaba perdiendo en el placer, fue hermoso sentir como su lengua acariciaba todos mis labios vaginales y como sus fuertes manos apretaban mi cuerpo, era delicioso, yo cerré mis ojos y solo dejaba que el hiciera todo lo que quisiese a placer, más ocurrió que por un instante deje de sentir esa lengua, más al siguiente instante comencé a sentir que algo grueso, grande y caliente entraba em mi vagina.

Fue cuando él me penetro, era delirante sentir su verga en mi vagina, era todo un placer, la primera vez que entro su verga lo hizo suavemente, pero llegó hasta mis entrañas, cuando la tuve totalmente adentro mis brazos apretaron su culo contra mi cuerpo, yo la quería toda adentro, el comenzó lentamente a sacarla y meterla, cada vez que la metía yo presionaba su cuerpo contra el mío, sentía cada vez más, sentía venirme, y el sonido que produce cuando choca su cuerpo contra el mío me excitaba mucho más, no quería que el dejara de penetrarme, y apreté demasiado, tanto que él derramo todo su semen dentro de mí y yo sentí dentro de mi como ese chorro caliente me invadía toda por dentro, sentí como escurría, sentía ese delicioso olor a sexo sucio, me sentí toda una mujer, por la manera en que el me tomo con tantas ganas, me sentí deseada, él se quedó extasiado sobre mí, y yo sentía su cuerpo caliente sobre el mío.

Nos paramos y caminamos desnudos de la mano para el baño, más recordé que no había toallas en el baño, así que lo tome de la mano y lo lleve, al cuarto de ropas, cuando entramos el beso mi cuello y luego mis labio, creo que le gustó mucho, yo estaba feliz, continuamos hasta el fondo y creí escuchar un ruido, comenzamos a buscar la toalla en la canasta de ropa, y por fin encontré una para mí, luego seguí buscando y encontré otra para él, salimos del cuarto y nos dirigimos a la sala, mi excitación no me permitía ver nada, después entendí que el ruido que había escuchado era el de mi esposo entrando a la casa, entendí que el vio las copas de vino y que él vio toda nuestra ropa en el piso en la sala, entendí que él quería que otro hombre me poseyera, pero también entendí que él quería que disfrutara, nos dirigimos siempre de la mano hacia la habitación, más allí no lo encontré, entonces nos dirigimos a la ducha, allí estaba mi esposo, abrí la puerta y entramos, pero esa es una historia que mi esposo les contara, un besoo apasionado

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