Un grupo de chicos (+18) gorditos en la playa nudista…
Pues bien, de esto hace ya algunos años, pero es una de mis historias eróticas homo totalmente verídicas que más me pone recordar con el plug o el consolador en el culo…No os hago esperar más…
Pues para entrar en contexto, normalmente los sábados me gusta tomar el sol desnudo bien depiladito en una playa remota del sureste donde yo vivo, no digo donde por motivos de discreción, no para mi, que soy una voyeur y me la pela, sino para el lugar más que nada, ahora que todo parece que quieren prohibirlo, casi hasta que respiremos (ya lo intentaron el 20-20)…Vaya manera de hacer bajaros el líbido jaja, pero seamos realistas coño, vayamos al turrón….Nos habíamos quedado en depiladito…
Normalmente el lugar suele ser frecuentado por hombres que les apetece echar “una canita al aire” detrás de una duna o en alguna ruina de las que se encentran más adentro, incluso alguna pareja hetero “swinger”….No todos son mariquitas femeninos como yo, ni siquiera se consideran homo, solamente es que los hombres, a pesar de lo que las mujeres piensan a veces, necesitamos descargar los huevos de leche de alguna manera y pajéandonos como los monos pues, la verdad, aburre todos los días…
Y bajo esa necesidad entramos en juego las “nenas” culeras y mamonas como servidora.
El lugar es un sitio tranquilo, con buenas horas de sol, bastante apartado de urbanizaciones, familias y otra gente que pueda molestar (y ser molestada, respeto ante todo) cuando una se despelota y se tuesta al sol durante horas y en otros menesteres, de los cuales os cuento una de tantas durante los 30 años que llevo visitando ese lugar….
Era un día de agosto, nada de particular, de hecho un día aburrido en el cual aparte de tomarme dos baños, echarme unas fotos para exhibirme en bragas y con el rimel puesto en algún chat de Insta o Xvideos con el móvil en mano, nada que sea reseñable, lo normal hasta que, cuando ya procedía a marcharme a casa, sobre las 7 de la tarde, colocándome el bañador (de “hombre”, al acercarme a las urbanizaciones no me gusta “dar el cante”)….
Tres chicos gruesitos, desnudos, de unos 20 años, también depilados como yo, jugaban en las dunas juntos, besuqueándose, tocándose las pollas…Estaban se ve, comenzando la tarde…
Yo pasé a su lado mirando descaradamente, como corresponde a una “cruisera” veterana, cuando ellos , ya de pasada, me hicieron señas sonriendo que me acercara….Upsss, se me puso el corazón a mil, con lo que me molan los chicos gorditos…
Me senté al lado de sus toallas, quitándome el bañador, a lo que uno, descaradamente me puso su polla flácida casi pegada a mi cara…Los otros sonreían pero nadie decía nada….
Automáticamente me metí su caracolito totalmente rasurado todo en mi boca lamiéndolo, chupándolo y buscando su puntita con la punta de mi lengua, como suelo hacer habitualmente con el miembro de los hombres, buscando el delicioso sabor a macho, a polla del líquido preseminal.
El sabor a polla no se hizo esperar y, dados los gemidos de placer que emitía el chico, habría mucho…Que delicia sentir de nuevo invadir mi lengua y mis carrillos de sabor a hombre, me vuelve loca la verdad, no hay nada que me guste más, que me atraiga más, manjar más exquisito…Bueno si, ahora os cuento, no todo de golpe….
Los otros dos se pajeaban de pie también a mi lado, besándose entre si, dándose espadazos con sus pollas ya erectas y de un tamaño considerable, mientras la polla del tercero se ponía más y más gorda en mi boca, en dos minutos estaba dura como una piedra, como es natural en aquellos chicos jóvenes…
En sólo tres minutos mi boca mamona tenía aquella polla hermosa a punto de caramelo para eyacularme todo el semen dentro…
-Me voy a correr tío -me dijo-, y yo sacando por un segundo su polla excitadísima pajeándome a la vez como una simia, le dije susurrando en voz baja:
-Si, ¡¡¡córrete, léfame toda la boca!!!, siiii….
-¡¡Ahhh, ahhhhh, me corro joder!!
Fue increíble el lefazo que escupió aquella polla, delicioso y abundante…pero…apenas el chico retiraba su pene de mi boca los otros dos pajeándose rápidamente dijeron:
-¡Cómete la nuestra también, mamona!
Los dos pusieron su polla en mis labios abiertos y yo, mintiéndome sus copullos hinchados encima de la lengua, sin tragar el lefote del primero aún, recibí, casi al unísono la eyaculación salvaje de aquellos dos chicos que rellenaron como nunca mi boca de semen, incluso mi cara y labios, aquello fue brutal, como nunca…
Pero los chicos, que se besaban entre ellos, me hicieron levantarme de mis rodillas desgastadas de mamadora de la toalla y comenzaron, los tres a la vez a besarse conmigo en un delicioso beso blanco, metiendo sus lenguas buscando y el preciado manjar espeso y oloroso que contenía mi cavidad bucal, hasta arriba de esperma, que nos pasábamos unos a otros, no parábamos de besarnos durante un buen rato hasta que, entres los tres succionaron y tragaron todo el semen mezclado con mi saliva….
Nos sentamos a hablar de cosas sin sustancia durante un buen rato. Al parecer, eran de Valencia, amigos que pasaban unos días de fiesta y vacaciones en Almería, condiciendo con la Feria antes de volver a sus estudios en su ciudad natal.
Y nada, os prometí alguna historia de vez en cuando de mis andanzas de mariquita de playa y he aquí una, hasta la próxima, chao, un besote a todos y todas…
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Hermoso y jugoso relato. Me encantó. Besos.