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Seduciendo al policía para evitar la multa

La aguja del cuentakilómetros marcaba 170 cuando vio la luz azul y roja.

Definitivamente Elsa no estaba de suerte. Paro a un lado de la carretera y se limito a esperar. El coche de policía se detuvo unos pocos metros detrás suya e iluminó su automóvil con los faros. El agente se aproximo al vehículo y Elsa bajo la ventanilla, una linterna ilumino su rostro cegándola momentáneamente e impidiéndola reconocer los rasgos de su interlocutor.

-Señora, documentación por favor.

-Agente, por favor, ya se que iba algo rápido, pero he tenido un día horrible, he discutido con mi marido y solo quería alejarme de casa un rato?

-Lo comprendo señora, pero si todas las parejas que tienen una discusión hicieran lo mismo que usted?

La voz del hombre sonaba compresiva, así que Elsa decidió probar suerte, haciéndose la víctima:

-Vamos, no tiene usted novia, agente, seguro que ella me comprendería.

-No, no tengo. Los papeles.

El “no” resulto seco, cortante, en contraposición con su anterior amabilidad, que problema tendría este hombre con las mujeres. Elsa decidió probar entonces por otro camino, había decidido que hoy no le iban a poner una multa y la discusión con su marido, que había descubierto una de sus infidelidades la había calentado en todos los sentidos. Decidió jugarse el todo por el todo y prescindir de las clásicas armas de mujer para pasar al ataque directo.

-No tengo papeles, pero si quiere mis bragas se las regalo.

Dicho y hecho. Elsa deslizo sus manos baja la falda, levanto el culo del asiento y se quito las bragas con un hábil movimiento. A continuación las puso sobre la mano abierta de un desconcertado policía. Ante el asombro de este, decidió seguir adelante, saco una mano por la ventanilla y la puso sobre la entrepierna del hombre.

-mmmm, bonita porra?

El policía no lo dudo mas.

-Te gusta zorra, pues cómetela venga, chúpamela.

Abrió su cremallera y dejo salir su miembro que aun estaba algo flácido, Elsa saco la cabeza por la ventanilla y con ayuda de su mano lo acerco a su boca y lo metió en ella comenzando a jugar con su lengua para hacer que la polla creciera en su boca. Cuando alcanzo lo que parecía ser su máxima expresión comenzó a masturbarlo despacio con su mano, jugueteo con su lengua en sus huevos y lamió muy despacio desde los huevos hasta el glande varias veces, humedeciéndola bien. Luego dio pequeños besos a la cabeza del pene para rematar metiéndosela completamente en la boca. De repente noto una mano en su cabeza que acompañaba sus movimientos para obligarla a meter mas carne en su boca cada vez, estuvieron así durante un rato hasta que el policía le dijo que bajase del coche, a lo que ella obedeció gustosa, había estado usando una mano para acariciare el clítoris mientras se la mamaba y ahora notaba que su coño necesitaba guerra. Al bajar del coche pudo ver en el pecho del agente una etiqueta que lo identificaba como el agente Ibáñez, luego se fijo en su cara, era bastante feo, pero la situación la tenía totalmente excitada.

Antes de que se diera cuenta el policía ya la había tumbado boca arriba sobre el capo. Ibáñez se inclino para besarla mientras se bajaba los pantalones, fue un beso violento, una lengua rugosa y húmeda invadió la boca de Elsa conquistándola por completo, las manos del guardia se dirigieron luego a sus pechos por encima de la blusa apretándolos con fuerza mientras su polla se introducía despacio pero con firmeza en su coño. Cuando llego al tope el agente de policía llevo sus manos a las caderas de Elsa y empezó a follársela sin contemplaciones. La dureza con que estaba siendo tratada, estaba excitándola mucho más de lo que se atrevería a reconocer, pero aún así gemía con fuerza tratando de alentar a su amante a que continuase con sus embestidas.

Elsa entrelazo sus piernas atrapando a a su macho entre ellas, haciendo que las penetraciones fuesen cada vez más profundas, este, a su vez, le agarro con fuerza la blusa rompiendo sus botones para poder ver sus pechos enfundados en un fino sujetador de encaje negro. Luego tiro del

sujetador hacia abajo, sin quitárselo del todo para descubrirle las tetas. Los pezones totalmente rígidos, evidenciaban el enorme estado de excitación en que se encontraba, cuando empezó a chupárselos, Elsa sólo atino a apretarle la cabeza contra si misma para que continuase, para que nunca parase de besar, lamer y mordisquear sus sensibles tetas. Se estaba volviendo loca con el trato que la estaba propinando y noto como una fuerte descarga se originaba en sus pechos para propagarse por todo su cuerpo en un tremendo orgasmo. El guardia debió percatarse de esto puesto que ceso temporalmente el vaivén de sus caderas para besarla en la boca y dejarla disfrutar su climax.

El policía se salió de ella con su pene todavía en su máximo esplendor, como una lanza desafiante brillante y húmeda a causa de los fluidos de ambos, agarro su pene con una mano y comenzó a masturbarse con fuerza, para acabar en una monumental corrida donde los chorros de semen fueron acabar sobre las barriga y los castaños pelos del pubis de Elsa.

Si alguien desea que continué esta historia, no tiene más que escribirme diciéndome por donde le gustaría que continuase la cosa. Toda crítica o comentario será bien recibido en mi mail.

Autor: CasiRocco

casirocco ( arroba ) hotmail.com

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