Por culpa de mi novio termine siendo puta – I, II

Duración estimada de lectura: 27 minutos

Visitas: 19,306

Hola, me llamo Carla, tengo 22 años, soy blanca, súper caderona con tremendas nalgas bien redonditas, pocas tetas, cabello castaño.

Tengo una relación con Armando, tenemos 5 años ya. Nosotros somos de Venezuela y en cierto momento se nos dio la oportunidad de emigrar a los Estados Unidos, eso ya hace dos años. El asunto es que entre él y yo, y 2 amigos más de nosotros, Andrés y Carlos, nos fuimos a Estados Unidos. Alquilamos un apartamento y ahí vivíamos los 4. Como ven, yo soy algo voluptuosa, como dicen por ahí una gordibuena, jaja, y siempre me ha gustado andar en casa con shorts de pijama cortos o blusas cortas de tiras que dejaban ver mucho, jajaja. Y mi novio, como no es nada celoso, de hecho le gusta que me exhiba, que me vista sexy, que me digan cosas; eso lo excita, hasta creo que le sube el autoestima por tenerme a su lado, jaja. Yo la verdad, como me gusta vestirme sexy siempre, nunca le vi el problema hasta que llegamos a ese apartamento hace dos años.

Al llegar, mi novio me dijo que siguiera usando mi ropa sexy y no me corté solo porque ahora vivíamos con sus amigos. La verdad, a mí no me importaba tampoco, jaja. Los primeros días que salía así, no dejaban de verme y quedarse hipnotizados viéndome, jaja. Yo solo los ignoraba, era divertido hacerlos sufrir. Y parece que mi novio también se dio cuenta y le parecía divertido, porque una vez estaba lavando los platos y todos estaban en el comedor viendo sus teléfonos. Como la cocina estaba al frente del comedor, tenía a los 3 chicos atrás de mí. Yo andaba con mi pijama cuando de repente siento una buena nalgada y mi novio dice:

Armando: ¡Qué buen culo!

Yo: Ay, amor, me dolió.

Me sobé la nalga, pero sabía que lo hizo para provocar a nuestros amigos, jajaja. Me imagino que quedarían como piedras al ver mis nalgas rebotar por esa tremenda nalgada. Mi novio estaba como loco provocándolos a todo momento: nalgueándome siempre en presencia de ellos, me agarraba el culo mientras me daba un beso, me hacía agachar para buscarle cosas y nuestros amigos vieran todo mi culo. Hasta empezamos a tener más relaciones, ya que mientras me cogía hacía que gimiera duro para que pudieran escucharme, y hacía que sonaran mis nalgas así: ¡plaf, plaf, plaf, plaf! de cuando me daba embestidas.

Ya habían pasado unos 5 meses y mi novio no se calmaba, solo aumentaba su perversión y me compraba ropa cada vez más pequeña. Y un día yo estaba cocinando, les daba la espalda a los muchachos mientras hablaba con ellos. Ese día cargaba una bata de seda algo corta, pero me tapaba lo justo, y debajo solo llevaba un hilo rojo. Bueno, resulta ser que mientras yo estaba concentrada cocinando, mi novio se acercó por detrás y me subió la bata dejando mis nalgas en hilo al desnudo y me dio una buena nalgada. ¡No lo podía creer! Y nuestros amigos menos, casi que se vinieron de solo ver mis nalgas. Mi novio había subido su perversión aún más, ya no le importó que me vieran casi desnuda. Me molesté mucho. En la habitación tuvimos una discusión y al muy cínico ni le importaba, hasta me dijo que lo volvería a hacer si pudiera.

Y yo: ah, con que esas tenemos, ¿no?. A la mañana siguiente, luego de que todos se alistaran para ir a trabajar, los 3 estaban desayunando en el comedor cuando yo salí con una blusa corta sin sostén y con el hilo más pequeño que tenía; se me desapareció entre mis nalgas de lo diminuto que era. Los 3 casi que se morían al verme, jaja. Mi novio casi le dio algo, pero no me dijo absolutamente nada, no tenía moral para decirme algo. Yo me hice algo mientras los 3 me miraban, agarré mi comida y me fui al cuarto. Al rato escuché la puerta y supuse que se habían ido. Salgo a la cocina a buscar agua y vaya sorpresa: estaban Andrés y Carlos sentados en la sala.

Yo: ¿Y ustedes no van a trabajar?

Andrés: No, pedimos el día libre porque tenemos una entrevista de trabajo en la tarde.

Carlos: Por cierto, queremos hablar contigo.

Yo: Esperen, voy, me pongo algo de ropa y vuelvo.

Andrés: No, tranquila, quédate así.

Carlos: De eso trata lo que queremos hablar.

Yo: ¿Cómo así? No entiendo.

Andrés: Bueno, como debes saber, desde que llegamos has estado con poca ropa.

Carlos: Y Armando te ha nalgueado y manoseado en nuestra presencia.

Andrés: Y como sabes, han pasado 5 meses y nosotros solo trabajamos y trabajamos.

Carlos: Y cuando llegamos aquí estás vestida de infarto y Armando provocándonos porque él te tiene a ti y nosotros ya 5 meses que no sabemos qué es descargar.

Andrés: Además de que los escuchamos teniendo sexo y ustedes lo saben.

Carlos: Y bueno, ya no aguantamos más. Así que queremos pedirte si puedes hacerlo con nosotros para que no nos exploten las vergas.

Yo: Dios, chicos, lo siento mucho, todo fue idea de Armando, pero de verdad no pueden pedirme eso, Armando es su amigo.

Andrés: Sí, pero él lo causó. Entiendo si no quieres hacerlo. Ya la última opción que nos queda es mudarnos a fin de mes.

Yo: Chicos, vamos, no se pueden ir así, no quiero perderlos como amigos.

Carlos: Tranquila, no romperemos nuestra amistad, solo queremos algo de tranquilidad hasta buscar con quién desahogarnos.

Yo: Ay, chicos, de verdad lo siento, me siento muy mal por ustedes… Bueno, está bien.

Andrés: ¿Está bien qué?

Yo: Lo haré con ustedes, pero solo una vez, así que desahóguense todo lo que puedan y ni una palabra después de esto.

Carlos: ¡Hecho!

Los muchachos se levantaron, yo también me levanté y se me acercaron rodeándome. Me comencé a besar con Andrés mientras Carlos besaba mi cuello y me quitaba el hilo dejando mis tetas al aire, agarrándomelas y pellizcando mis pezones. Luego besé a Carlos mientras Andrés se ponía a chuparme las tetas. Luego me arrodillaron y se sacaron sus vergas. ¡Y vaya vergas tenían! Grandes y gordas, parecía que fueran a explotar. De verdad necesitaban de mi ayuda, jaja. Así que se las agarré y los comencé a masturbar para luego meterme en la boca la verga de Carlos y mamarla bien rico mientras los veía. Luego cambié a la de Andrés mientras masturbaba a Carlos. Les chupaba las cabezas, les pasaba la lengua por el tronco, les lamía las bolas mientras los masturbaba. Luego les hice garganta profunda una y otra vez hasta que Andrés no aguantó y, en una de las veces que me lo metí hasta la garganta, me agarró de la cabeza y se vino a todo dar. Vaya que estaba cargado, casi no pude tragarme todo, tosí un poco y luego se lo agarré y se lo dejé bien limpio con mi boca.

Carlos luego me levantó, se sentó y me hizo sentarme encima de su vergota. Me la metí toda lentamente para sentirla completita. Yo comencé a cabalgar a Carlos, que estaba chupando mis tetas, y vi a Andrés descansando bien como me estaba cogiendo nuestro amigo. Carlos me agarraba y apretaba las nalgas mientras yo me metía y sacaba su verga de mi vagina y él mamaba mis tetas. ¡Dios, qué bien me estaba sintiendo! Lo estaba gozando demasiado. Estaba tan concentrada disfrutando de la verga de Carlos que no me di cuenta cuando Andrés se puso atrás de mí y, con su verga ensalivada, me la clavó por el culo. Ufff, tuve el mejor orgasmo de mi vida en ese momento. Ellos ya sabían que a Armando le encantaba darme por el culo, así que no hubo problemas en metérmelo de golpe. Uff, podía sentir esas vergas dentro de mí, como me partían. Yo solo gemía como perra en celo.

En eso Carlos no pudo más y se vino dentro de mí. Entonces Andrés me puso en 4 en el suelo, me siguió dando por el culo mientras me agarraba de los brazos. Uff, qué maravilla, esos malditos sí que sabían coger. Como sonaban mis nalgas chocando con la pelvis de Andrés, divino. Luego cambió y me la metió por la vagina hasta que Carlos se recuperó y me puso a mamarla mientras Andrés me daba verga. Andrés, luego de una hora, se vino en mi culo y Carlos se vino en mi boca también. Los dos ya no podían más, además que tenían que ir a su entrevista de trabajo dentro de un rato. Yo me fui a bañar, me puse un hilo, un short corto y una blusa sin sostén. No podía creer que le había sido infiel a Armando y más con sus amigos, pero él se lo buscó por estar jugando con fuego.

A eso de las 6 llegó mi novio, yo estaba en nuestra habitación.

Yo: Hola, ¿cómo te fue?

Armando: Bien.

Yo: ¿Te molestó lo que hice esta mañana? Jaja.

Armando: No.

Yo: Dilo, sabes que te molestó, quise darte una lección.

Armando: En serio no me molestó, de hecho me encantó.

Yo: ¿Quéeeee? Jajajaja.

Armando: Estuve pensando en eso todo el día.

Yo: Definitivamente estás loco, amor.

Armando: Lo sé, jaja, pero si quieres darme más lecciones yo encantado, jaja.

Yo: ¿Quéeee? ¿Quieres que ande en lencería frente a los muchachos?

Armando: Sí, no es mucho pedir.

Yo: Estás loco. Está bien, dios, lo que hago por amor.

Armando: Eres la mejor, amor.

Yo: Lo sé.

Armando se fue a dar una ducha, luego se vistió y fue a hablar con Carlos y Andrés que ya habían llegado. Yo me puse esta lencería y salí. Carlos y Andrés me miraban con deseo y Armando súper excitado por yo mostrarme a nuestros amigos. Carlos y Andrés me contaron que los contrataron y estábamos todos súper contentos. Los abracé a los dos y podía sentir sus vergas duras en mi estómago, jaja. Me puse a hacer la cena mientras los chicos “hablaban conmigo”, jaja. Toda esta situación me tenía excitada a pesar de que me dieron doble ración de verga.

Armando en un momento fue al baño y Carlos, sin yo darme cuenta, se acercó por atrás y me agarró una nalga y me dijo al oído que me quería coger. Yo solo sonreí y lo ignoré. Luego vino Andrés y me agarró las tetas, todo súper rápido antes de que volviera Armando. Pasó una semana donde yo cada vez usaba lencería más pequeña o más sexy, y Carlos y Andrés me nalgueaban, besaban o manoseaban todo sin que Armando se diera cuenta, mientras Armando hacía lo mismo al frente de ellos. Toda esa situación me tenía loca de la excitación.

Que una mañana, mientras los 3 estaban desayunando, yo tenía puesto un hilo pero no tenía nada más puesto. Así mismo salí a hacerme un desayuno con las tetas al aire. Los 3, al verme, casi escupen la comida. Yo le eché una sonrisa a mi novio que este me respondió con otra sonrisa. Me la jugué a que se pusiera como un toro, pero parece que le gustó mi idea. Yo me hice mi desayuno mientras hablaba con ellos con mis tetas bien desnudas. Luego me fui a mi cuarto, me vestí y me fui al trabajo como todos.

En la noche mi novio me pegó tremenda cogida que me escucharía todo el edificio, jaja. Luego de eso se durmió a eso de las 9, ya que estaba muy cansado y más después del sexo. Y cuando él se duerme, solo se levanta en la mañana, jaja. Así que yo tenía algo de sed y, así solo con el hilo puesto, fui por agua y en la sala estaban Andrés y Carlos.

Andrés: ¡Muchacha!

Yo: ¿Qué? Jajaja.

Carlos: Te dieron bastante verga, ¿no? Jaja.

Yo: Bastante, jajaja. Parece que le excita lo que hice esta mañana.

Andrés: No fue al único.

Yo: Me imagino.

Carlos: Deberías hacerte responsable de estos también.

Antes que pudiera decir algo, ambos chicos se levantaron y se sacaron sus vergotas y me las pegaban en las caderas mientras me miraban. Luego Andrés me puso su mano en la nuca y me hizo presión hacia abajo para que me arrodillara. Me resistí un poco, pero cedí y me arrodillé. Los chicos me golpeaban con sus vergas súper duras. Abrí un poco la boca y Carlos fue el más rápido y me la metió en la boca mientras yo ya llevaba mi mano a la verga de Andrés para masturbarlo. Ya Carlos me cogía por la boca, luego cambió con Andrés mientras Carlos buscaba ponerme en 4 para luego meterme la verga hasta el fondo. Comenzaron a cogerme súper rico: Andrés dándome verga por la boca y Carlos por mi vagina. Luego Andrés se sentó en el sofá, yo me monté encima de él y me metí su verga, y Carlos se paró atrás de mí y me la metió por el culo. Uff, qué divino. Me cogieron como una hora hasta que se vinieron al mismo tiempo. Ya yo estaba muerta, estaba súper satisfecha. Me fui a dormir.

A la mañana siguiente me levanto a desayunar como siempre, con las tetas al aire y en hilo. Los chicos ya estaban desayunando. Yo llegué, todos me vieron. Me estaba haciendo mi desayuno cuando de repente siento una tremenda nalgada y pensé que había sido Armando, pero cuando volteo era Carlos.

Carlos: Disculpa, bebé, tenías un bicho en la nalga.

Yo: Gracias, bebé, aunque me dolió, jaja.

Volteo a ver a Armando y se le notaba que le gustó eso. Yo seguí en lo mío y al ratito siento otra nalgada y esta vez era Andrés.

Andrés: Lo siento, otro bicho.

Yo: Gracias, bebé. Siempre que vean un bicho mátenlo rápido, así me tengan que dar durísimo para que no se escape.

Jajaja, los tres quedaron como locos cuando dije eso. Apenas me fui al cuarto, Armando entró, me puso en 4 en la cama y me la metió de golpe. Me dio tan duro y rápido que nos vinimos a los 15 minutos. Luego se fue rápido porque iba tarde, jajaja.

En el transcurso del día le mandaba mensajes a mi novio:

Yo: Veo que te gustó que tus amigos me nalguearan.

Yo: Voy a tener que pedirles que me caigan a nalgadas.

Yo: ¿Quieres, papi?

Yo: ¿Quieres llegar y ver a tu mujer en 4 siendo nalgada por tus dos amigos?

Yo: Hoy antes que llegues me verás con las nalgas bien rojitas gracias a tus amigos.

No me respondía, los leía pero no me decía nada. Sabía que estaba súper excitado porque si estuviera molesto me habría llamado; siempre me llama cuando se molesta por algo. En la noche, antes que llegara, me di unas cuantas nalgadas yo misma hasta dejármelas bien rojas y, como soy muy blanca, no me costó mucho. Me acosté boca abajo revisando mi teléfono hasta que llegó Armando y entró en el cuarto. Yo volteé la cara para ver su reacción al ver mis nalgas y apenas me vio las nalgas se puso como un toro. Se desnudó y se lanzó sobre mí y me comenzó a besar y manosearme, y yo a él. Luego me la metió y me cogió demasiado rico, súper violento. Nos vinimos a los 30 minutos, caímos rendidos.

Yo: Veo que te gustaron los mensajes que te mandé, jaja.

Armando: Demasiado, amor, ufff.

Yo: Pero veo más que te gustó ver mis nalgas rojitas, jajajaja.

Armando: Me terminó de volver loco, jajaja. ¿En serio lo hicieron los muchachos?

Yo: No lo sé, no te lo diré, jaja. Lo dejaré a tu imaginación.

Armando: Qué cruel, jajaja.

Esa noche fue del resto tranquila. A la mañana siguiente hice lo mismo de todos los días, me nalguearon los 3 de nuevo. Andrés y Carlos ya se dieron cuenta que Armando no les dirá nada por nalguearme, así que no se limitan. En la tarde, mientras trabajaba, le mandaba mensajes a Armando:

Yo: Dios, Andrés y Carlos me nalguearon demasiado duro ayer.

Yo: Y pensar que me nalguearan de nuevo hoy.

Yo: Ayer me pidieron si podían cachetearme la cara con sus vergas.

Armando: Amooor.

Yo: ¿Qué?

Armando: Nada, amor.

Yo: Okey, ya que no es nada, seguramente hoy los dejé cachetearme con sus vergas.

Yo: Trata de llegar tarde hoy, porque no creo que se conforme con cachetearme con sus vergas.

Armando: ¿A qué hora llego?

Yo: A las 10 pm, será suficiente tiempo para que se las mame hasta dejarles esas vergas secas sin leche.

Yo: Ya quiero comerme esas vergas, quiero tenerlas en mi garganta.

No le escribí más para no hacerlo sufrir más. Seguramente estaba que explotaba de la excitación, jajaja. Dudo mucho que me fuera a hacer caso, así que seguí con mi día normal en el trabajo. Llegué a las 5 a la casa, me duché, preparé café. Luego me fui a mi cuarto. A eso de las 6 llegaron Andrés y Carlos. Luego de que se ducharan y se pusieran cómodos, salí a hablar un rato con ellos. Andaba desnuda. Hablamos un rato, ya eran las 8 y Armando no llegaba; él siempre llega a las 7. Supongo que me hizo caso, eso me excitó un poco. Así que diciéndoles un par de cosas sexys a los chicos ya los tenía excitados y les dije:

Yo: ¿Ya los excité tan rápido? Jajaja. Bueno, se las mamaré, solamente hoy pueden usar mi boca todo lo que quieran.

Ni cortos ni perezosos se desnudaron y yo, sentada en el sofá, se las comencé a mamar una por una. Luego comenzaron a cogerme la boca, me hacían garganta profunda hasta que por fin se vinieron ambos en mi garganta. Me lo tragué todo, se las limpié. Luego me fui a limpiar yo al baño y volví a la sala. Hablamos otro rato. Luego vi que se excitaron de nuevo. Esta vez me puse en 4, les dije que podían nalguearme pero no penetrarme, solo usar mi boca. Así que mientras se la mamaba a uno, otro me nalgueaba. Y así por una hora hasta que se vinieron ambos de nuevo. Tenía las nalgas súper rojas, más que ayer. Me fui a limpiar, luego volví a la cocina, me puse a hacer la cena así desnuda. Ya eran las 10 y pico. En eso entra Armando y me ve desnuda en la cocina, con el pelo despelucado, las nalgas rojísimas. No dice nada, saluda a los muchachos y se va al cuarto. Yo les digo a los muchachos que estén pendientes de la cena y voy al cuarto.

Yo: Hola, amor, ¿cómo te fue?

Armando: Bien, amor. ¿Qué haces desnuda?

Yo: ¿Qué tiene? Ya me vieron las tetas, me nalguean a su antojo, me cachetearon con sus vergas, además que me pusieron a tragarlas hasta la garganta y beberme su leche. ¿Qué más da que me vean totalmente desnuda?

Armando: ¿En serio lo hiciste?

Yo: ¿No era lo que querías? ¿Por eso llegaste a esta hora, no?

Armando: Pero ¿lo hiciste?

Yo: Tú qué crees. ¿Me vas a coger o tengo que ir a decirle a los chicos que me cojan?

Mientras decía eso me acerqué a la cama, puse mi cara en la cama y levanté mi culo dejando mis piernas estiradas y abriéndome las nalgas con mis manos y lo miraba. Él se puso como loco y se desnudó, ya la tenía durísima y comenzó a cogerme bien fuerte sin piedad. Yo lo disfrutaba demasiado, además que estaba súper excitada por las mamadas que les di a los chicos y toda la situación me tenía extasiada de placer. No tardamos en venirnos juntos y caer agotados en la cama. Luego fuimos a comer y nos acostamos.

En la mañana siguiente ya los chicos estaban desayunando. Yo, como siempre de última, salí desnuda. Fui a hacerme unos panes mientras los chicos me miraban. Me encantaba toda esta situación, jaja, me sentía putísima. Luego de hacerme los panes, fui al refri por leche pero sabía que no había y dije:

Yo: Ay, ¡no hay leche! Bueno, tendré que ordeñar.

Los chicos se quedaron como confundidos. Caminé hacia el comedor donde estaban ellos, me agaché, me metí debajo de la mesa y me podrá imaginar sus caras cuando hice eso, jaja. Le saqué la verga a Andrés y se la comencé a mamar haciendo todo el ruido posible de una mamada, jajaja. No tardó en venirse y seguí con la verga de Carlos. En 10 minutos me dio su lechita y seguí con la de Armando que estaba como piedra. Se la mamé y en 5 minutos ya tenía su lechita en mi boca. Salí de la mesa, me lamí los labios, me puse a comer y me fui a vestir. Los chicos quedaron como locos, jajaja, más mi novio.

En el trabajo ya le mandaba mensajes a mi novio tipo:

Yo: Me encantó esa lechita de los 3 hoy.

Yo: Esa será mi lechita diaria para desayunar.

Yo: Hoy seguro los chicos me cogen, jajajaja.

Yo: Hoy no podrás cogerme a menos que no te importe usar mis agujeros llenos de leche de tus amigos.

Armando: No me importa.

Yo: Excelente, llega a tiempo a la casa. Estaré en nuestro cuarto con Andrés y Carlos así podrás escuchar cómo me revientan a vergazos.

Armando: Ok.

Lo dejé tranquilo y seguí mi turno. Ya en la noche ya estaba en casa al igual que Andrés y Carlos. A media hora que llegara Armando, los llamé a mi cuarto, les dije que cerraran la puerta y me cogieran. Ellos obedecieron felices y comenzaron a besarme y manosearme. Me pusieron a mamarles las vergas, luego me comenzaron a coger uno por uno mientras se la mamaba al otro y luego me daban verga los dos. Me dieron en 4, los cabalgué, me cargaron, me pegaron a la pared, me dieron como quisieron. Armando se vino dos veces en mi culo y Carlos dos veces en mi vagina. Ya había pasado como hora y media, me quedé muerta de placer en la cama acostada abierta mientras la leche se me salía de los agujeros. Los chicos se fueron y en unos minutos entró Armando y me vio. Yo le sonreí y él ya andaba con la verga como piedra. Se desnudó y se montó encima de mí y me la metió en la vagina, me comenzó a coger bien rico. Yo lo abracé con mis piernas y en unos 20 o 30 minutos se vino dentro de mí. El hombre estaba súper feliz, y yo más de tanta verga que me daban. Y ahí entendí que esa era mi nueva vida: me había vuelto puta de esos 3 hombres y ellos felices de la vida.

Bueno, hasta acá lo dejo, hasta la próxima.

PARTE II

Luego de lo ocurrido en el anterior relato, mi vida paso a tener sexo con mi novio y sus dos amigos, aveces lo hacía con un, aveces con dos, y aveces con los 3, pero todos los días tenía sexo asegurado jaja yo era feliz y los chicos también, eso mejoró muchísimo mi relación con Armando, me volví muy ninfómana y muy puta en el proceso de mi nueva vida, ya habían pasado unos 6 meses, hasta que un día a Carlos y Andrés le salió una gran oportunidad de trabajo en NY y se mudaron, armando y yo obviamente estábamos felices por ellos ya que estaban teniendo éxito, en ese momento no pensé en nada más que estar feliz por ellos, cuando se mudaron, la situación volvió a la normalidad, vivíamos armando y yo solo ahora, nuestra vida volvió a ser la de antes, y fue duro por que pase a tener sexo intenso todos los días a hacer solo con Armando, aún que me satisfacía extrañaba que me dieran más verga y leche, hasta que un día armando me habló

Armando: amor tengo algo que decirte

Yo: si dime amor que pasó?

Armando: extraño cuando llegaba y tú estabas cogiendo con los chicos o nos la mamabas en el desayuno, o que te manosearan adelante de mi, o verte mamarselas en mi presencia

Yo: ay amor yo también extraño todo eso, me hace mucha falta comer tanta verga pero que podemos hacer los chicos se fueron

Armando: bueno se me ocurrió algo

Yo: que cosa?

Armando: hay una app para conocer gente que vive cerca puedes intentar eso

Yo: ay no sé amor y si son unos locos?

Armando: bueno primero hablar con esos tipos y vas viendo

Yo: bueno está bien amor

Descargue la app, me registre, llené mi perfil, puse está foto

Y listo apenas termine ví a todos los tipos que estaban cerca y estaba medio edificio en esa app jajajaja ay dios mío ahora todo el edificio sabrá que ando buscando tipos, bueno ya que dije jaja casi todos mis vecinos al verme en la app comenzaron a escribirme, yo le respondí a los que me llamaban la atención eran como 6, algunos estaban casados y otros solteros, hablé con esos 6 por varios días casi como 2 semanas mi novio estaba desesperado por saber cuándo me cogerían jajaja pero yo no sería así de fácil, con Carlos y Andrés fue más fácil por qué tenía muchísimo tiempo conociéndonos pero estos tipos eran extraños para mí, hasta que un día armando doblo turno y no volvería en toda la noche y yo andaba muy caliente así que le escribí a uno de los vecinos a eso de las 8 de la noche para que viniera a la casa a hablar un rato, el me respondió que se duchaba y bajaba, yo me puse está ropita y le escribí a armando

Yo: invite al vecino del quinto piso, a ver qué pasa

Armando: ojalá te coja

Me causo risa su comentario, deje el teléfono, al ratico sonó mi puerta abrí y era mi vecino Joel al que había invitado, apenas me vio casi me viola con la mirada jajaja entro y nos pusimos a hablar, en un momento yo me levanto a buscar unas bebidas y de repente Joel me voltea y me planta un tremendo besó agarrándome de las nalgas bien duro, la verdad me gustó su confianza así que le respondí el beso abrazándolo mientras el me apretaba las nalgas a su antojo, luego paso su mano adelante y comenzó a dedearme mientras nos besabamos, ya yo de tanto dedo estaba excitadisima, me desnude y el se desnudo, se sentó en el sofá y yo me monte encima de él, me metí su vergota y lo comencé a cabalgar mientras el chupaba mis tetas y mordisqueaba mis pezones Dios que rico se sentía necesitaba ser cogida por otro hombre, yo le daba buenas sentadas a esa vergota luego el me levanto un poquito y comenzó a meter y sacar su vergota bien duro y rápido uff en eso me vine bien rico hasta que el se canso, me arrodilló y me puso a mamarsela hasta que se vino en mi cara y boca, luego el se vistió y se fue yo quedé acostada en el sofá bien cogida y feliz jajaja en los días posteriores me terminaron de coger los otros 5 vecinos con los que hablaba, dos de esos vecinos me daban dinero y los otros me daban muchos regalos jaja y de los que me daban dinero aveces me quedaba en sus casas a “dormir” pues me cogían toda la noche y luego en la mañana me daban dinero como regalo, al principio me sentí como prostituta pero luego ya no me importó por qué aparte de que lo gozaba ganaba dinero, así que se me ocurrió una idea termine de verme con los otros vecinos que solo me daban regalos y solo me veía con los dos que me daban dinero y les dije a los otros 4 que si querían seguir cogiendo conmigo me tenían que dan tal cantidad de dinero, los 4 aceptaron obviamente y hasta me dijeron que si me conseguían más clientes les podía hacer una pequeña rebaja, yo acepte y al final termine con 12 clientes, al principio no le había dicho nada a mi novio hasta que un día le escribí por ws

Yo: *le mando una foto en lencería* esperando en casa a un cliente

Armando: a un cliente? No entiendo

Yo: que no entiendes papi? Me van a dar plata por romperme las nalgas jaja

Armando: te estás prostituyendo?

Yo: si papi desde hace una semana, tengo 12 clientes y cada uno me da xxx por polvo 😊 ahora sí me disculpa está prostituta se va a trabajar

No me respondió y yo ese día ví a 4 clientes, de echo estaba cogiendo con el cuarto tipo me tenía en 4 dándome por el culo cuando escuché que llegó armando, tardó una hora en venirse mi cliente luego se fue y armando entro, me vio yo estaba acostada con las piernas abiertas y varios condones llenos de leche en el piso, armando se desnudo me puso en 4 y me metió su verga bien duro me comenzó a insultar y yo le decía sii me encanta ser una puta, cogeré a la prostituta de tu novia, todo el que tenga dinero se cogerá a tu novia, eso como que le encantaba por qué me daba durísimo hasta que me lleno de leche y caímos agotados en la cama, hablamos un rato el encantado por todo lo que hacía, y yo le dije que me encanta hacer esto, lo disfrutaba y ganaba dinero, y la verdad es que ganaba muy bien 4 o 5 veces más de lo que ganaba en mi trabajo anterior, al poco tiempo nos mudamos a una casa, conseguí clientes que pagarán más y me volví una puta algo costosa, algunas veces esos clientes pagaban mucho dinero por quedarse en mi casa y usarme a su antojo en presencia de mi novio, cogerme en nuestra habitación y mandar a mi novio a otra habitación, y como a él le gustaba no sentía culpa, al final vivía siendo cogida y feliz y así termine siento puta por culpa de mi novio jaja salu2.

👉 ¿Te gustó este relato? ¡Compártelo! ✨
Yporinga
Yporinga

Los espero en mi canal de Telegram
https://t.me/Yporinga
O si lo desean pueden suscribirse a mi Patreon para relatos mas exclusivos
https://www.patreon.com/Yoliipovee?utm_campaign=creatorshare_creator

Artículos: 29

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *