Música y placer

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Para empezar este relato creo que debo describirme para que se den una idea de cómo soy, 1.74 metros, delgado y levemente marcado, no creo ser tan atractivo pero en ocasiones me dicen que soy guapo, pelo negro y corto, brazos sin tanto músculo pero bien definidos por ejercicio, ojos cafés.

Había sido un día difícil en la universidad, mi carrera es divertida pero al igual pesada; Diseño Gráfico, en ocasiones ocupa mucho de mi tiempo, pero el día fue muy cansado, láminas, entrega de trabajos, maquetas, etc., vaya, estaba mentalmente muerto, como un compañero de la escuela vive por donde yo; me trae en su carro, así hago menos tiempo, mejor que estar una hora en el camión profundamente dormido (tengo esa costumbre) y más con el sistema de transporte tan raro que tenemos en la ciudad.

En el camino platicamos de las tareas y nos gusta reírnos de lo que sea, al llegar a mi casa y para no perder la costumbre bajé junto con mis cosas, y le agradecí mientras arrancaba.

Al llegar a abrir la puerta del cancel, mi perro me saludó con ladridos y lloriqueos, pinche perro más mimado tengo, siempre quiere que lo acaricie y juegue con él, al abrir la puerta de la casa, tiré en el sillón mi maletín, encima mi mochila y al final acomode un trabajo de papel que estaba haciendo, fui por un yogurt al refri y encendí la computadora, para pasar una practica del disquete a la máquina.

Por ser gran fan de la música pesada corrí el winamp (reproductor de música) para hacer mas amena mi estancia frente al monitor, y busqué una canción de un grupo llamado Kamelot y otra de Warcry y otra más de Stratovarius y al final algo de Nightwish (nombres extraños pero buenos grupos) mi máquina esta llena de grupos así, por lo que me llegaron las ganas de cantar (otra costumbre que tengo) y para hacer mas real el numero, procedí a vestirme como todo un metalero respetado, botas negras llenas de hebillas, pantalón negro metido en las botas, camisa negra, uñas negras (para esto las tengo muy largas) y para terminar un gran collar plateado procedente de un juego de video. Me gusta como me veo así.

Empecé a cantar con voz grave y con una imaginaria guitarra eléctrica entre mis manos, pasaba una canción y otra y otra todavía, mi cuerpo empezó a responder al ejercicio y comencé a sudar, cuando me comienzo a quedar afónico es señal de que debo parar, me senté en mi silla frente a la computadora y con la excitación del momento me dieron ganas de leer alguno de los mucho relatos eróticos que bajo siempre que voy al ciber, ya estaban almacenados en la lista de word por lo que no fue difícil encontrar alguno, abrí uno sobre un chica que empezaba a conocer la masturbación (me encantan los de placer solitario y lésbicos), la música continuaba, esta vez era de un grupo llamado Ataraxia, muy tranquilo a diferencia de los demás, por lo que me ayudó a concentrarme en mi lectura.

Al poco tiempo mi pene comenzó a agrandarse por la excitación, con mi mano izquierda lo apreté de la cabeza, rozando entre el bóxer la curva en la punta y donde termina la cabeza; que bien se siente, proseguí con me educativa lectura y decidí que era tiempo de una rica jalada, desabroche el pantalón y saque de entre mis bóxer negros (para variar) que curiosamente tienen el en borde del elástico la marca play boy (la del conejito) al ver mi miembro tan grande y ancho, recordé que la ultima vez que lo medí fue algo así como del extremo de mi dedo gordo al dedo meñique (cuando jugaba basket solía agarrar los balones con un mano) y como no tengo un buen marco de referencia creo que es normal. Decorado en la parte baja con una buena cantidad de pelo rizado y negro, alguna vez he pensado rasurarlo o hacer un peinado especial pero me eh atrevido.

Seguí leyendo y mi paja se fue haciendo cada vez más rápida, entre la historia y mi imaginación me hacían volar de placer, la canción cambió sin que yo me diera cuenta, una tecno; rápida y con tonos relajantes, así que sincronicé el subir y bajar de mi mano con el compás del ritmo, jadeaba un poco y aprisa, el placer se apoderaba lentamente de mi cuerpo y casi al llegar me detuve un poco para alargar el placer, ahora acariciaba mi cabeza con unas gotas de liquido que brotaban del orificio en la parte frontal de mi garrote.

La imagen me hizo recordar que alguna vez leí sobre masturbación interna, por lo que decidí introducir la más larga de mis uñas dentro de el orificio, al principio no se sentía nada diferente pero al mover mi dedo índice admito que fue estimulante pero nada fuera de lo normal, no me preocupó que pudiera darme una infección porque lavo y limpio mis garras muy bien, ahora era una canción del Mago de oz, tranquila pero movida.

Traté de relajar mi excitación, pero recordé que aun podría hacer algo más para que esta sesión fuera un poco más placentera. Como nadie se encontraba en la casa no tuve mayor problema en salir de mi habitación con los pantalones arriba; pero sin abrocharse, al baño que se encuentra junto a mi cuarto, al buscar entre los miles de cremas, jabones y cosas que yacían en el mueble del baño encontré lo que buscaba; una crema neutra, a falta de vaselina y/o lubricante.

Al regresar a mi cuarto cerré le puerta por costumbre y me acomodé de la manera más cómoda posible y al leer donde me quede en la historia, me di cuenta que la chica había subido a su cama y con un espejo se estaba viendo hacia sus aun no descubiertos adentros.

Me apoyé hacía atrás de la silla y con mi hipnótico movimiento, mi mente divagó e imagine que la chica del relato podría ser alguna amiga o alguna conocida, esto me excitó al limite, y mi pene estaba a punto de estallar ahora lo jalaba como si quisiera arrancarlo, la hebilla del cinturón sonaba contra el metal de la silla, de mi boca salió una gota de sangre por morder tan duro mi labio, no le di importancia y seguí con mi maravilloso placer, Si?… Si?… Si! gritaba en mi mente, cuando sentí que me venia apreté mi ano junto con mis testículos para tratar de cerrar el conducto y aumentar el placer, y ese es un momento que me encanta, encorvé mi espalda y traté de arrancar la cabeza de mi juguete rozando con mi dedo gordo la parte inferior de la cabeza (soy muy sensible en esa parte) y al no aguantar más lo deje salir recostándome en la silla mientras el semen explota cual presión, el sentimiento de satisfacción y placer no se puede igualar mientras que algunas gotas caen sobre mi vientre, sudor resbala en mi frente, mi vista se torna borrosa, mi respirar era rápido y sin quererlo caí dormido con mi mano en mi amigo, al despertar un par de horas después miré el reloj, no era tan tarde por lo que entre a bañarme y listo para enfrentar las tareas que tenía que hacer.

El placer solitario es la mejor forma de liberar la presión, sea cual sea la causa, por lo que no tengan miedo de hacerla, pero todo tiene un limite, y para la chicas, no tengan miedo de disfrutar su cuerpo, recuerden que para tener un orgasmo no se debe dejar se ser virgen necesariamente, y si te gustó este relato hazte una para demostrarlo.

Autor: freefox

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