Mi querida novia

Cuando conocí a mi novia no imaginaba que ella iba a ser esa persona tan importante para mi vida. Voy a contar como conocí a mi novia Marta con la que sigo hoy en día. Una noche salimos dos amigos y yo a cenar, después de comer decidimos tomar una copa por los bares más concurridos. Al entrar en el bar fuimos directos hasta la barra, fui el primero abriéndome camino como pude entre la gente. Mientras intentaba conseguir que nos sirvieran unas copas mis amigos ya estaban ligando con dos chicas que tenía a mis espaldas. Cuando conseguí ser atendido y repartir las copas a mis amigos, me presente a Marta y a Berta. De ese bar fuimos a otro y luego a una discoteca con ellas.

Mis dos amigos (Juan y Pedro) casi no me daban oportunidades para hablar con ellas. Mientras yo intentaba buscar alguna chica para mí. Ellos habían conseguido su premio dos mujeres guapas. Todos mis intentos fueron negativos. En contadas ocasiones recibí ánimos de nuestras nuevas amigas.

Llegó la hora de irnos, ellas no tenían coche y el mío era el único… nos las arreglamos y todos subimos, en dirección a casa de Marta. Por el camino Marta invitó a tomar la última en su casa, al llegar pensaba marcharme pero Marta me pidió que me quedara.

Ya en casa de Marta los dejé en el salón a los cuatro y me fui a preparar unas copas, cuando regrese con la bebida Berta y Pedro en un sillón y Marta y Juan en otro estaban semi desnudos acariciándose por todas partes besándose. Me quedé contemplando las escenas dejando las copas sobre la mesa. Marta se incorporo tendiéndome su mano me dijo:

– Donde come uno comen dos.

Nos fundimos en un beso lleno de pasión.

Mientras la besaba Juan se ocupó en desnudarla, recorriendo con mis labios su cuello bajando por los hombros hasta lamer sus pezones, acariciándola tomando sus pechos en mis manos. Encantado por su cuerpo seguí besándola hasta poder lamer su coño saboreando sus flujos. Acariciando con mi lengua sus labios vaginales atendiendo especialmente su clítoris. Al volver la mirada por sus jadeos, chupaba la polla de Juan, no pares me indicó.

Marta se incorporó de rodilla sobre el sillón para que Juan la penetrara por atrás. Mientras Juan la follaba se agarró a mi polla ahogando sus jadeos chupándola. Al poco Juan se corrió en su espalda, en el otro sillón Pedro hacía igual sobre Berta.

Era el que no se había corrido, las dos fueron sobre mí como locas, lamiendo y chupando por todas partes. A Berta la penetré primero al sujetarme entre sus piernas después de haber lamido su coño, con ganas y con las fuerzas que tenía la folle entrando mi polla suavemente deleitándola con el bombeo. La presión de sus piernas fueron cediendo hasta dejarla bien a gusto relajada. Marta que estaba a mi lado era mi objetivo, sacando mi polla del coño de Berta, puse a gatas a Marta follándola por atrás.

Me agarre a las tetas de Marta follándola sin parar… nos acoplamos al mismo ritmo alargando como nunca había imaginado estar con una mujer. Berta se puso de bajo lamiendo el coño de Marta mi polla y mis huevos. Cuando no pude más me corrí sobre Marta, las dos terminaron de limpiar mis flujos.

Al otro lado mis amigos nos habían observado.

Autor: Anónimo

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