Mi primer oral de una madura
Hola, aquí Mr. NNKX y hoy les contare mi primera experiencia oral con una madura. Ya saben, con el sello de calidad de que está historia es completamente real.
Esta historia empieza cuando yo tenía 21. en ese momento trabajaba en un supermercado ya que como estudiaba en la universidad, necesitaba sacar dinero.
La mayoría de mis días eran normales; cargar cajas, sacar productos, meter cajas… lo típico. Ya pasados unos 3-4 meses había algo bastante diferente, me había propuesto cambiar mi físico y de unos 94 kilos a empezar en ese empleo, había pasado a unos 75; Un cambio enorme, mi ropa me quedaba bien, las ganancias de novato me hacían ver mas atlético y tras meses de dieta, ejercicio y un trabajo en el que tenia una considerable demanda física por fin me veía bien y… no era el único que lo notaba.
Algunos compañeros de trabajo me habían señalado mi cambio y lo bien que me veía, y en particular, había alguien… se llamaba Karina (nombre real, este es bastante genérico, así que no hay problema), ciertamente, era una mujer extraña, se le notaba algo de edad pero no demasiada además de ser bastante reservada.
Karina, al tener unos kilos de más, se acercó con cierta gracia y timidez con esos típicos comentarios.
Karina: Ay, compañero, pasa la dieta para ponerme como tú.
Yo: Jaja, bueno, es que es complicado, no es igual para todos.
Karina: Bueno, tú cocinas tu comida, ¿No? ¿Qué tal si me preparas algo a mi?.
Yo: Bueno, no me daría el tiempo para ser tu cocinero personal, pero si quieres, te puedo traer algo de vez en cuando.
Así, comenzó una relación algo más cercana. Si me sobraban algunos ingredientes de cuando hacía la compra, preparaba uno o dos platillos para “Kari” (como había empezado a llamarla). Fue una sorpresa saber que vivía a tan solo un par de cuadras de donde yo vivo, así como saber que tenía en ese entonces 39 años.
Ciertamente, Kari no me parecía demasiado atractiva, si tuviera que describirla era más alta que yo (yo mido 1.60 y ella mide aproximadamente 1.70), un pecho mediano y un trasero no muy grande, pero lo suficientemente para que llamara un poco la atención a la vista; sin embargo, lo que me terminó llamando la atención era lo atrevida que era.
Un día, solos en el comedor, nos sentamos juntos a platicar y empezó a preguntar cosas del gimnasio, entre la plática y un par de comentarios tontos, termine con su mano en mi pierna y yo, tomando confianza puse mi mano en la suya, sin más intención la de aligerar el ambiente con algo “confianza”.
Ese mismo día, salimos tarde el trabajo y decidimos irnos juntos en un taxi. Nos desviamos por el camino, con el fin de dejar en casa a otra compañera que iba en el asiento de enfrente, así que había algo más de tiempo en el que regresamos a casa. Al quedar solo nosotros en el asiento de atrás rodeé su cintura con mi brazo y ella puso su mano en mi pierna mientras la empezaba a sobar. No sé si fue por los nervios o el hecho de estar cerca de ella que una erección empezó en mi pantalón. ¿Ella lo noto? No lo sé, pero lo que sí sé es que tras uno o dos minutos ella tenía su mano sobre mi verga, por encima del pantalón. Me quedé en shock, no me lo esperaba, Pero seguí el juego, subí mi mano y empecé a tocar sus tetas sobre su blusa.
El ambiente era extraño, hablando con nerviosismo por esconder ese toqueteo mutuo en la parte trasera del taxi, hasta que llegamos a la calle donde ella vivía. Nos dimos un corto beso ella se fue.
Pasaron las semanas de lanzarnos miradas en el trabajo y de regresar juntos a casa, a veces a pie, a veces en taxi sin un avance significativo, solo uno que otro beso y algún comentario subido de tono, hasta que llegó el día. Ese día, salí tarde del trabajo y ella también, había tenido un día jodido, cuando Kari me habló:
Kari: ¿Entonces qué?, ¿Nos vamos juntos?
Yo: va, va, deja tomo mis cosas.
Comenzamos a caminar cuando tomamos una ruta distinta, menos transitada al ser una subida continua; esto hizo que caminaremos un poco más lento, me agache un momento a atar el cordón de mi zapato, cuando la vi desde atrás… ¡Oh, Dios! Semejante culo se le notaba ese día, apreté el paso para alcanzarla, cuando estuve detrás de ella apreté su culo y ella se volteo rápidamente
Kari: ¡ay compañero!, que atrevido.
Me quedé callado mientras ella ponía sus manos en mis hombros y me plantaba un beso, por mi parte, voltee a ambos lados de la calle, vi un callejón algo solitario, la tomé de la muñeca y la jalé al callejón.
Cerca uno del otro, era innegable que tenía la verga dura, no sé si Kari lo notó directamente o si solamente lo hizo porque quería, pude notar su mano entrar por mi pantalón y mi boxer para sujetar mi verga, jugó un poco con ella, cuando la escuché decir:
Kari: Ya la tienes bien dura, sacatela, la quiero ver.
Yo: ¿Aquí?, estamos en la calle.
Kari: ¿Qué tiene? No me digas que te da miedo mostrarle tu verga a un aseñora.
Yo: No, no me da miedo, pero ¿Que tal si nos ven?.
Kari:Ay, pues nos movemos más a la esquina y ya.
No sé me había ocurrido, pero le hice caso, empecé a desabrochar mi pantalón mientras nos pasábamos a una parte más oscura en una esquina del callejón.
Kari empezó a jugar con mi verga ya que la había sacado, usaba su mano para sobar ligeramente haciéndome una paja mientras me abrazaba ligeramente y me daba uno que otro beso, yo, mientras tanto acariciaba su culo por encima de su pantalón, voltee a verla rápidamente y vi esa expresión que todavía tengo guardada en la cabeza, una expresión que solo puedo definir como la parte más puta de una mujer; los ojos bien abiertos clavados en los míos mientras mientras jugaba con mi verga y se mordía el labio inferior, no pasó ni un segundo cuando me dijo:
Kari: Jalatela frente a mi.
Me quedé paralizado un segundo, no esperaba esa orden, aunque he de reconocer que me gustó la idea, incluso desde ese momento desarrolle un cierto gusto hacia las mujeres dominantes (no soy un pasivo en las relaciones, Pero me gusta que las mujeres tengan cierta iniciativa).
Comencé a masturbarme mientras ella seguía con esa expresión de puta, me miraba fijamente mientras subía y bajaba la mirada entre mi cara y mi verga. Una de sus manos estaba sobre mi hombro mientras que con la otra se tocaba; nos estábamos masturbando uno frente al otro.
Kari se arrodilló frente a mí y quitó mi mano, tomó mi verga y lamió ligeramente la punta para después comenzar a chupar la punta de mi verga.
Kari: La tienes bien gruesa.
Yo: ¿Te gusta?
Kari: Sí, me gusta.
Yo: métela hasta el fondo.
Después de eso quitó la mano y movió su cabeza hacia adelante, metiendo mi verga completa en su boca y quedándose quieta unos segundos y luego echando su cabeza hacia atrás, sacándola completamente mientras daba un suspiro como si se hubiera quedado sin respirar un momento. Eso me prendió un montón, Kari seguía chupando mientras yo movía su cabeza de adelante hacia atrás
Kari comenzó a sobar mis bolas, mientras metía mi verga hasta la mitad en su boca, un delicioso sonido húmedo entre la succión y la humedad de su boca empezó a sonar, una increíble melodía entre su lengua, su saliva, mi verga y su aveces cortada respiración.
Yo: Mírate, eres bien sucia.
Kari: Si, soy una sucia, me encanta mamar verga, ademas, tu la tienes bien rica.
Yo: Se nota que ya me traías ganas, compañera.
Kari: Bueno, ya tenia ganas de probar un “colágeno”, ademas. La vez pasada bien que te dejarte agarrar la verga cuando íbamos en el taxi.
Yo: ¿Qué te digo? Supongo que yo también tenia ganas de probar con una madura.
Kari soltó una pequeña risa a la par de que se ponía de pie frente a mí a la par que tomaba mi verga y la ponía entre sus muslos, ella hacia un ligero movimiento de atrás hacia adelante mientras ponía sus manos en mis hombros.
Kari: Ahhhh, ¿te gustan mayores que tú?, ¿o es que te gusté yo?
Yo: Bueno, es la primera vez que me atrevo con alguien mayor, es que tu culo se veía bien rico
Kari: ¿si? ¿te gusto mi culo?, si quieres puedes jugar con el.
La emoción me invadió, me encantan los culos y esta era una oportunidad de oro.
Comencé a bajar un poco el leggin que tenia puesto por la parte de atrás, jugando con sus nalgas mientras ella seguía con mi verga entre sus muslos, Me atreví un poco más, bajando también su ropa interior, abría y cerraba sus nalgas y mis dedos poco a poco se acercaban a su vagina desde atrás, me despegue un poco de ella para ver su cara, tenia lis ojos cerrados mientras daba cortos gemidos lo mas bajo que le era posible.
El calor de sus muslos, la humedad de su vagina en mi verga a traves de su ropa, el tacto de mis manos con sus nalgas, y la mamada que me había dado, comenzó a pasarme factura y comencé a sentir que estaba por acabar.
Yo: ufff, ya casi me vengo.
Nada mas decir esto, Kari se agacho frente a mi y tomo mi verga, masturbándome rápidamente mientras ponía sus labios en forma de circulo en mi glande y chupaba un poco.
Kari: Echamelos en la boca, dame lechita.
Yo: Te la voy a dar para que te la tragues toda, putita.
Comencé con esos típicos espasmos y a la par de unos cortos gemidos ahogados míos, empuje mi verga mas o menos hasta la mitad de la boca de Kari, deando salir todo mi semen, fue bastante, ella se quedó quieta mientras yo terminaba de venirme y sostenía su cabeza.
Un hilo pegajoso de lo que adivino era una mezcla de la saliva y mi semen.
Yo: A ver, abre la boquita.
Kari abrió su boca, frente a mi, la casi nula luz me permitió ver un poco de blanco sobre su lengua y seguido cerrarla para tragarlo.
Kari: No manes, que rica estuvo, vamonos antes de que pase alguien por aquí.
Así termino aquel día para mi, con una enorme felicidad y cierto dolor en el estomago por los nervios acumulados, deje a Kari frente a su casa tras caminar unos 15 minutos y me despedí de ella con un beso y un azote en su culo.
Yo: Nos vemos en el trabajo compañera.
Kari: Nos vemos, compañero, a ver que día me acompañas de nuevo.
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