Mi compañera de trabajo
Mi nombre es Andrea, tengo 22 años, soy psicóloga, y esta historia me ocurrió cuando tenía 20 años y estaba haciendo mi último semestre de practicas de mi carrera en la Universidad.
Ya eran como las 10:00 p.m. y esta terminando mi turno, fui al vestidor de damas de la clínica donde hacía mis practicas, cuando justo antes de entrar me doy cuenta que en el primer cubículo estaba la doctora Ramírez, una hermosa mujer de 1.75 buen cuerpo, 26 años, todos los hombres de clínica la deseaban porque sencillamente esta muy buena. Senos medianos muy firmes, Nalgas grandes y levantadas, unas lindas piernas, cabello claro, ojos cafés, unos labios muy sensuales, en fin una mujer completísima, lo extraño era que esta hermosa niña nunca nos había presentado a su novio y casi de ello no hablaba.
Yo tenía la costumbre de tener sexo con mi novio casi todos los fines de semana, pero siempre sentía que algo faltaba. Un par de veces me masturbé pensando en cómo sería estar con una mujer, siempre la idea me había calentado mucho, soy una mujer de 1.71 cm vivo en Bogotá, vivo con una amiga, tengo unos senos bastante grandes, siempre son el centro de las miradas de mis amigos y me encantan los escotes, confieso que me los pongo para excitarlos a ellos mucho, buenas nalgas, piernas largas, rasurada mi chochita, y siempre utilizo ropa interior muy pequeña y sexy, casi siempre transparencias.
Bueno volviendo al relato, cuando entre en el vestidor pude ver como la doctora Ramírez se cambiaba y se agachaba para quitarse la medias mientras yo podía ver sus pequeñas tangas rosadas entre su hermoso culito, eso me empezó a excitar sobre manera y sin pensarlo cerré la puerta con llave, éramos las últimas personas que faltábamos por cambiarnos. Hice como si no hubiera vista nada y entré, ella no cerró la puerta de su cubículo y siguió cambiándose, pude verles sus hermosas tetas, su chochita también rasurada, y como me miraba fijamente mientras se terminaba de desnudar.
Yo empecé a hacer lo mismo pero, como sabía que me estaba mirando de forma descarada, me desnudé despacio y danzando suavemente, como haciendo un show para ella, cuando sentí fue a la doctora muy cerca de mí pidiéndome crema para el cuerpo, yo le di un poco y ella descaradamente dejó regar una gran cantidad en sus tetas… ooppss me ayudarías con la crema, me dijo, en ese momento mi excitación se hizo notar y mi fluidos corrieron por mis piernas, ¡claro doctora usted manda!… si las cosas son así entonces le ordeno que me untes el cuerpo de crema, dijo ella, a lo cual yo accedí de inmediato, ya esta tan excitada que no podía pensar claro, en ese punto era claro que la doctora quería hacerme suya.
Empecé por su cuello, mientras nuestras miradas se cruzaban y se mantenían, aquello me consumía aun más, después sobé sus tetas, su estómago hasta llegar a su vagina y empecé a masajear su clítoris, ella mientras tanto me tocaba el culo y la espalda, poco a poco nos empezamos a besar hasta que éramos solo una mujer, ella empezó a chuparme las tetas y luego fue directamente a mi chochita, lo hizo hasta que me hizo tener un fuerte orgasmo, luego el turno fue mío y así lo hicimos tres veces, nos vestimos y desde allí, ella es la amiga que comparte conmigo mi apartamento, ahora esta junto a mi escribiendo esta relato, ya sabrán que ahora mismo me esta empezando a quitar mi pequeñas tangas blancas y que nos dedicaremos a darnos unos buenos orgasmos.
Autor: Anónimo
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