Me cogí a la amiga de Marisol y la deje preñada
Hola, mi nombre es Arturo, actualmente tengo 47 años, les voy a contar cómo me cogí a la amiga de Marisol y la dejé preñada.
Todo comenzó un día en que Marisol, a la que también me la estoy cogiendo, me dijo que si le podía prestar mi PC para hacer un trabajo con su amiga, Mirian. Yo le dije que sí. En eso, me llama Marisol como a las 2 PM que ya está en la casa, que me abra, que está con su amiga. Les abro la puerta. Mirian venía de practicar voleibol, traía puestos unas licras que se le marcaba toda la raja de su vagina. Mirian se sienta a hacer el trabajo con Marisol. En eso, ella me dice que si me gustaría ir a su fiesta de cumpleaños. Yo le digo que iría con mucho gusto. Yo aproveché que Marisol se fue a buscar algo de comer y le dije que ella me gustaba mucho. Ella, sonrojada, me dice: «Hay, Arturo, qué cosas dices, no te gustaría tener algo conmigo sin que nadie sepa». Me dijo que sí. Bueno, le agarré la cabeza y le di un buen beso en su boquita.
Llegó el dichoso día del cumple. Llegué a su casa, la fiesta era tipo piscina, mucha música, todos metidos en la piscina. En eso, me acerco por detrás y le empiezo a meter mano por su traje de baño. Ella se mordía sus labios y cerraba sus piernas. ¿Te gusta lo que te hago? Sí, Arturo, pero mira que alguien se puede dar cuenta. En eso, yo le digo que le diga a Marisol que se quede a dormir hoy en tu casa y que le diga que me quede. Te quiero dar tu regalito en la noche. Está bien, amor. Le dijo a sus padres que si Mari y yo nos podíamos quedar hoy a dormir, lo cual ellos dijeron que sí.
Ya eran como las 12:00 de la media noche, ya casi no quedaba gente. En eso, Mirian me dice que me enseñara mi cuarto, donde me voy a quedar. Llegando al cuarto, la abrazo y nos damos un beso. Yo le digo que la Voy a esperar que venga cuando Marisol esté dormida, ok. Está bien, Marisol siempre se dormía rápido. No tardo ni media hora, cuando siento que abren la puerta. Era ella. Traía puesta una bata transparente, se le marcaban sus pezones, unas tetas bien grandes. Yo la agarré y le quité la bata. Sus pezones rosados, Dios. Mirian, qué grandes tetas tienes. Te gustan. Sí, empecé a mamarle sus pezones. Dios, Arturo, mientras le metía el dedo dentro de su vagina.
Ya no aguantaba más, la tiré en la cama y le hice sexo oral hasta hacerla tener su primer orgasmo. Dios mío, me orino. Mámame la verga, Mirian. No sé hacerlo, yo le digo. Haz como si estuvieras lamiendo una paleta. Bueno, así lo estoy haciendo bien. No uses los dientes, solo tus labios y tu lengua. O sí, sí, sigue. Te gusta, amor. Sí, mi cielo, me vengo. Mirian, le acabé en su boquita. Ella se ahogó con mi semen. Trágatelo, amor. Luego la acosté boca arriba y le abrí las piernas. Le dije: Mirian, esta es tu primera vez. Sí, por favor, hazlo con mucho cuidado. Te dolerá al principio, pero luego se te pasará y lo vas a gozar.
Empecé a frotar mi verga en su clítoris. Dios, se siente rico. Me haces cosquillas. Hay, boy. Lo meteré poco a poco, mi cielo. Metí sola la punta, estaba muy cerrada. Tuve que empujar con un poco de fuerza. En eso, ella iba a gritar. La abracé y la Besé mientras lo iba metiendo más y más hasta que llegué a su himen. Ahí puse mi mano en sus caderas y empujé con toda mi fuerza. Ella gritó, yo le tapé la boca. Me duele, Arturo, me duele. Se te pasará, deja. Y me movía lento hasta que ella dijo: Muévete más rápido. Yo le dije: Está bien. Me empecé a mover más rápido y con más fuerza. Amor, ponte en cuatro. Sí, mi cielo. Se lo metí y le daba de nalgadas.
Hazme más duro, Arturo. Te amo, Arturo. Quiero montarte en eso. Ella se puso encima de mí y me cabalgó. Haci, amor. Mirian, me vengo. Si acábame dentro. Está bien, mi cielo. No estás loca. Y si quedas preñada, no importa. En eso me dijo, como a Marisol: si le acabas dentro, que dices, Mirian. De dónde sacaste eso. No te hagas el loco. Yo sé que tú y Marisol tienen algo. Estás loca, Mirian. Yo también estoy enamorada de ti. Y fue Marisol la que me contó cuando tú la desvirgaste. Hay, les dejo una foto que le tomé a sus tetas. Luego de eso, habían pasado casi una semana, cuando ella me llama que tiene un retraso de 3 días. Compramos una prueba de embarazo y, efectivamente, estaba preñada. Ya tiene 4 meses.
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