Los pies de Elizabeth

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Conocí a Elizabeth en la universidad. Casi siempre estábamos juntos en la facultad, íbamos al gimnasio o a desayunar, ella iba a mi casa y yo a la suya. El punto es que éramos más que amigos pero no teníamos una relación formal.

Una vez teníamos que hacer un trabajo final, lo hicimos en su casa. El día que lo terminamos compramos cerveza y pizza. Nos sentamos en el sofá y pusimos una película.
—Tengo calor—. Dijo mientras se quitaba los VANS junto con los calcetines y subió sus pies en la mesita de centro. Ponía más atención a sus pies que a la película porque hasta ese día no había visto sus pies desnudos, a lo mucho la veía con flats por lo que para mí ver sus pies se había convertido en una obsesión.
—¡Deja de verme los pies! —dijo de repente—. ¡No me digas que te gustan las patas!—. Dijo riéndose.
—Esteee no… bueno, me gustan tus pies, son muy bonitos—. Respondí nervioso.
Estiró su pierna frente a mí y puso la planta de su pie en mi cara.
—Huélelo—. Me ordenó.
Acerqué mi nariz y aspiré lentamente su planta delgada y pálida, tenía un fuerte olor al interior del VANS, era delicioso.
—Ahora chúpalo—. Puso sus dedos en mi boca.
Comencé a lamer sus deditos, luego pasé a su planta calientita y rasposa, estaba extasiado con el delicioso aroma de su piel, ella solo me miraba y reía.
—Jajaja ya se te paró—. Dijo burlona.
—Jálamela con los pies.
—¿Cómo se le dice a eso?
—Footjob.
Me desabrochó el pantalón y sacó mi verga, abrió bien los ojos.
—La tienes muy grande jajaja.
—Je sí.
Empezó a masturbame con sus piecitos. No tardó mucho y se puso de rodillas y empezó a mamármela, desesperada, metiéndosela hasta el fondo de la garganta.
La puse de pie, le quité los jeans, me empujó hacia el sofá y se subió en mí, se quitó la playera y empezó a cabalgarme.
—Te mueves muy rico Eli.
—¿Sí? ¿Te gusta?—. Decía casi sin aliento.
Le chupé las tetitas y sus pezones paraditos.
—Ven, vamos a mi cuarto.
Me terminó de desvestir, la puse boca arriba, fui directamente a su conchita húmeda y con vello crecido.
—Me gusta hairy.
—Jajaja tú y tus fetiches, mejor cállate y métemela.
Me abrazó con las piernas y me jaló hacia ella.
—¿Tienes condones?
—Noup, cuando te vayas a venir sácala y córrete en mis tetas o nalgas… y aparte no me gusta coger con condón.

Entré en ella, estaba estrecha y muy lubricada. Le mordía los pezones, el cuello y los labios, Eli gritaba y apretaba muy rico.
La puse en cuatro, besé sus nalgas duras y redonditas y su culito estrecho.
—Por atrás no, de una vez te digo.
—¿Ya lo has hecho por atrás?
—No wey, ¿quién crees que soy?
—OK ya entendí jajaja.
La agarré firmemente de la cadera, me escupí en la verga y entré lentamente en ella, Eli soltó un fuerte gemido y levantó las nalgas. La agarré del cabello y lo jalaba con fuerza aumentando mis embestidas.
—¡Ayyy sí qué rico! ¡Más fuerte! ¡AAAHHHH!—. Chillaba ella.
—¿Te gusta así zorrita?
—¡Sí! ¡Nalguéame!
Le daba duro en las nalgas hasta que quedaron rojas mientras la jalaba del cabello sin detener la penetración, Eli se vino y quedó rendida en la cama.
Estaba a punto de venirme dentro de ella pero la saqué inmediatamente, solté un fuerte gemido y me corrí en sus plantas, me exprimí la verga para vaciarme todo en sus pies. Me tiré a su lado.
—Siempre pensé que había cierta tensión sexual entre nosotros.
—¿Por qué pensaste eso?—. Dijo limpiándose los pies con mi playera.
—¿No te gusto?
—¿Para novio?
—Sí.
—Sí iii pero puede haber confusión porque acabamos de tener sexo, mejor hablémoslo “sobrios”.
—Je de acuerdo.
—¿Tienes otro fetiche?
—Sí.
—¿Cuál?
—Doble footjob.
—¿Que dos morras te la jalen con los pies?—. Respondió riendo.
—Sí y que también me la chupen al mismo tiempo.
—Estás bien loco.

No llegamos a ser novios porque conocí a Karina Zago y me gustó más ella pero en un cumpleaños Eli y una de sus amigas hicieron realidad esa fantasía. Tal vez se las cuente.

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AngelDangler
AngelDangler

Nobody fucks with the Angel.

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