La profesora sustituta

Era la hora de ingles y la profesora no estaba y fue a sustituirla otra profesora que tenia hora libre al cabo de 10 minutos pidió voluntarios para ayudarla a colgar unas cosas en un pasillo y yo fui con ella. Los demás compañeros míos se quedaron en clase estudiando o haciendo lo que ellos quisieran. Voy a hacer primero una descripción de la profesora sustituta es una mujer de unos 35 años con unos pechos buenos y un culo excelente además yo ya la conocía porque el año anterior me habia dado clase. Yo soy un chico de 18 años que estoy haciendo 2º de Bachillerato.

Siguiendo con la historia, llevamos los cuadros que teníamos que poner en el pasillo mas escondido del Instituto, ella cargaba con dos cuadros y yo con una escalera que pesaba como un demonio. Llegamos al pasillo y coloque la escalera para subirme (porque no iba a dejar que se cayera semejante mujer) me subí a la escalera quedando mi polla a la altura de su boca, yo dije para mis adentros “Que situación me la podía chupar”. A continuación coloque el primer cuadro y no paso nada raro. Mi sorpresa llego cuando fui a colocar el segundo cuadro, moví la escalera de lado y la situé en el sitio que le correspondía esta vez y ocurrió lo mismo otra vez ella tenia mi polla a la altura de su boca y esta vez si dijimos algo:

– Vaya situación mas comprometida – dije yo.

– Yo no la encuentro tan comprometida, tu estas poniendo un cuadro y yo sujetando la escalera nada más – replicó ella.

Pero cuando acabe de colocar el cuadro sin previo aviso me baja la bragueta, mete la mano y comenzó a juguetear con mi miembro, cuando este ya estuvo bien erecto y duro me bajo los pantalones y los calzoncillos, retiro la piel de mi polla dejando al descubierto mi glande y se llevo la boca asta mi miembro y comenzó a chupármela. Yo estaba gozando era la primera vez que alguien me la chupaba y estaba a mil por hora. Después de estar un rato chupándomela paro y me dijo:

– Te gusta esta nueva situación ¿A qué esta es más embarazosa pudiéndonos ver todo el mundo?.

– Es más embarazosa pero me gusta más – le conteste.

– Bájate de la escalera para estar más cómodos.

Yo obedecí en el acto, cuando llegué al suelo nos dimos un beso con lengua (También era la primera vez que me besaba con una mujer que me dobla en edad). Ese beso no lo olvidare jamás como me calentó. Al acabar el beso comencé a quitarle la ropa y a comerle el cuello y los pezones. Ella se sentó en uno de los bancos que hay en el pasillo, yo me puse de rodillas y comencé a comerle toda su peluda y gran concha, mi lengua se movía más rápido que mi cabeza intentando darle placer a esa profesora que me habia enseñado tantas matemáticas. Después de su primer orgasmo con mi lengua en su concha yo me senté en el banco, ella captó la indirecta y se sentó encima de mi con mi pene dentro de ella, cuando esta acción termino comenzó un sube y baja constante con el que ella llego al siguiente orgasmo y con el que se levanto para seguir chupándome la polla, de esta mamada salió mi primera corrida que fue a parar a su garganta.

Después del morreo seguíamos los dos desnudos mirándonos fijamente hasta que se puso a cuatro patas en el suelo y dijo “Dame por culo y cuidado que es virgen” y yo que iba hacer pues obedecí a la primera, empecé metiendo un dedo para que su culo se fuera abriendo, continuación le metí dos y cuando el culo ya estaba algo dilatado, yo incruste mi glande en ese agujero, por un momento se quiso echar a atrás pero ya era demasiado tarde puesto que yo no estaba dispuesto a parar en ese momento. Aun que asi es como se llama no paraba de decir “Despacio que duele”.

Después de un buen rato diciendo eso y yo con el mete saca pasaron por el pasillo una clase entera con su correspondiente profesora y nosotros ni cortos ni perezosos seguimos a lo nuestro como si estuviésemos solos. Después de un rato de mete y saca y después de que su dolor se convirtiera en puro placer mi pene estaba que no podía mas y se lo comunique a ella quien no tuvo ningún inconveniente en darse la vuelta y pajearme hasta que me corrí en su cara por segunda o tercera vez.

Al finalizar recogimos todo, nos vestimos y nos despedimos con un beso de los guapos. Desde entonces cada semana o menos tiempo quedamos en el mismo pasillo para hacer lo mismo “Echar un polvo” y por supuesto con el morbo añadido de que nos vean otra vez como ya ocurriera en la primera vez que lo hicimos.

Ya os seguiré contando mas polvos que eche con esta profesora tan maciza adiós adictos al porno.

Autor: Anónimo

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