La prima pequeña de mi esposa

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Me llamo Raúl y tengo 48 años, me considero joven y lucho por mantener mi físico en forma y mis canas dicen que me dan atractivo.
Me esposa se llama Conchi tiene 50 años y es baja algo gordita morena con poco culo pero unos pechos y pezones enormes y a pesar de llevar 22 años de casados llevamos una vida alegre y plena.
En lo sexual la llama sigue encendida y ella es muy fogosa gritona y fantasiosa por lo que se excita cuando le cuento historias sobre sus fantasías sobre compañeros de trabajo y se los folla de manera imaginaria llamándolos incluso por sus nombres mientras yo le embisto con fuerza pues le encanta.

Hacemos entre parejas de todo incluido sexo anal corridas en su boca y demás, de momento nunca hemos sido infieles o eso creo.
Hasta que su prima Belen ya con 18 años empezó a entrar en nuestra vida.
Su padre es el hermano más pequeño de mi suegra para mi mujer su prima pequeña siempre ha sido su niña bonita.

Belén es una belleza morena de pelos ondulados, no es muy alta pero su cuerpo parece y tiene medidas de modelo y en esa edad todo está bien puesto.
Siempre en un salón que tenemos en casa organizamos de todas las actividades posible con mucha comida y bebidas, hasta que un día belén se unió a nuestro grupo familiar de primos y primas de mi esposa.

La verdad desde que estaba ya mujer la empecé a ver de otra manera y la verdad me llamaba la atención por su belleza inteligencia y desconocimiento.
Siempre se unía a mi cual primo mayor y le encantaba que le contase mi forma de ver la vida y mis experiencias y me decía porque los hombres de mi edad no son como tú.

Vivía con sus padres en la casa pegada a la nuestra y eso hizo que nos viéramos a diario.
Yo pasado poco tiempo la empecé a sexualizar y aunque no decía nada a mi esposa ya era fruto de mis pensamientos mientras follaba a Conchi.
Los padres le daban permiso a salir de noche e ir a playas lejanas siempre que fuera con nosotros, y eso la alegraba pues empezaba a salir del cascarón donde había vivido.

En los días de playa me recreaba con su cuerpo en esos bikinis nuevos y pequeños que le había comprado mi esposa.
Conchi me comentó que hace unos días en nuestra cama tuvo que afeitar a Belén su pubis pues estaba llena de pelos y que se puso muy nerviosa mientras rozaba esa rajita estrecha.
Esa noche me la folle con muchas ganas pensando en esas palabras.

Como decía los días de playa eran un placer a mi vista pensando en su rasurado y en esos pechos tirando a grandes que tenía.
Un dia estaba yo de pie en la orilla de la playa y ella mi mujer y otros primos jugando dentro, y en estas veo que se le sale un pecho de su bikini y yo lo miré fijo hasta que se dio cuenta y miró a todos a ver si la habían visto y nadie dijo nada ,después si mirada fue directa a mis ojos durante un buen rato, solo una leve sonrisa de ambos delató que la había visto.
Su pezon era color café ,pequeño y erecto con una aureola igual de pequeña que casi no se percibía.
Me puse malo pues era completamente distinto a lo que tenía en casa con Conchi.

En épocas de fiestas de noche con mucho tumulto en la ciudad la pegaba delante de mí con animo de protección pero es verdad que sentir esas nalguitas duras hizo que alguna vez tuviera una ereccion aunque nunca Belén me lo hizo saber.

Cuando empezó a la universidad su familia me dijo si la podía llevar y traer pues yo trabajo en un banco en la ciudad universitaria.
Y todas las mañanas estaba en su puerta esperando a que yo saliese y me alegrara el día ante tanta belleza y ganas de hacer locuras.

Y pasaron varios meses y nuestra confianza ya se notaba hasta en el ámbito familiar porque me besaba y abrazaba en las celebraciones sin timidez y lo hacía también con mi mujer como toda la vida la verdad.
Tanto hablar pues al soltarse parecía un loro hizo que las preguntas y respuestas de temas sexuales fueran la tónica.

Cogi por costumbre cual caballero al aparcar en la zona universitaria ir y abrirle su puerta porque cuando llevaba esas faldas cortas podía ver perfectamente sus muslos y sus bragitas normalmente de color blanco y rosadas.

Pues en esas conversaciones de sexo notaba como le encantaba preguntarme por mis experiencias y yo le contaba con todo lujos de detalle y notaba su silencio y su rostro colorado mientras miraba hacía mi.
Cada vez era más picante la cosa y muchas veces mi ereccion en los pantalones ajustados que llevo siempre se notase.
Y logré ver que de reojo o directamente con disimulo me miraba mi pene erecto.

Al principio le costaba el contestar a mis preguntas pero cual mujer adulta que decía ser no dejó de contestar a nada.
No había tenido relaciones sexuales y le preocupaba mucho su primera vez,estaba empezando a masturbarse y cuando llegaba a los orgasmos lo hacía en silencio con algún gemidito. Le gustaba hacerlo boca abajo con su mano dentro de la braga y el pijama y así acababa siempre.
Para mi placer por último me confesó y como secreto máximo que algun mediodía estando a solas en casa iba a su sala y pegando sus oídos a la pared nos escuchaba tener sexo.

Dice de esos momentos que le sorprendían los gritos fuerte de su prima y que pensaba y piensa que yo debo ser muy experto y bueno en la cama.

Un día jugando a fantasear con mi mujer y teniéndola de lado penetrandola desde atrás y acariciando su clitoris suavemente le incidi en su mayor fantasía que sabía era con una chica más joven y un chico dotado también más jóvenes que nosotros y al comentarle cómo sería el cuerpo de esa chica me comentó que sería parecido al de su prima Belen y terminamos sin hablarlo más.

Terminaba el curso y ya hasta muchos días la invitaba a almorzar en la zona y uno de esos días sin pensarlo le dije que antes de irnos me acompañase a ver como dejaron los obreros una casa del banco por desahucio ,y ella feliz cual mujer adulta haciendo cosas de mayor fue conmigo.
Abrí y entramos en la vivienda con la llave que tenía en un sobre con documentación y después de un rato vi que Belen se acercó y me beso en mis labios.

Nos besamos apasionadamente durante un buen rato y sabía que ya no tenía marcha atrás.
La desnude en silencio y estaba solo con sujetador rosado y bragas blancas, todavía de pie la besé por todo su cuello mientras bajaba en busca de sus pechos,ella respiraba algo agitada y yo entre caricias le quite el sujetador.
Observé durante un rato sus pechos y rompiendo el silencio solo pude decir la palabra preciosas y me entregué a ellos,los lamia y besaba con suavidad, los mordisqueaba y notaba su dureza y tomándola en mis brazos nos tumbamos en la nueva cama ya montada juntos al resto del mobiliario para la venta.

Comencé por sus muslo y después por encima de su braga mientras Belen ya si gemia algo más alto,al quitarle la braga y ver ese tesoro mi lengua lamia su sexo de arriba a abajo y me paraba en su clitoris más tiempo.

Seguí sus gemidos como guía de mis chapadas, no recordaba a ninguna mujer con tanta humedad en esa zona y mientras lamia y bebía sus flujos ella convulsiono en un intenso orgasmo acompañado de gritos y gemidos.
Después de respirar un rato me miró y sin hablar me dio otro beso y procedió a desnudame.

Al tenerme desnudo tomó y miró bastante mi polls que ya estaba como una piedra, le indiqué y comenzó a masturbarme un rato mientras yo acerqué su cabeza y de manera instintiva empezó a chupar, al principio algo torpe con los dientes pero en poco la comió de manera estupenda y me tenía a punto.

Se acostó boca arriba y me dio la mano para guiarme a ponerme entre sus piernas, yo tomando mi polla con la mano la puse a jugar en toda la entrada de su vagina estrecha.
Y cada rato entre juego de clitoris polla la penetraba solo un poco.
Así estuvimos bastante tiempo y es verdad que cada vez entraba más y mientras ella me pedía por favor la metí e inicie un mete y saca lento pero constante y entre algun grito algo de sangre en mi pene pudimos acelerar y embestir bastante hasta que me corrí en su estómago.

Entre besos me dio las gracias y que había sido como soñaba conmigo.
El mes que faltaba para acabar el curso lo aprovechamos pues íbamos a nuestro gran secreto y pasábamos horas teniendo sexo mientras Belen cada día quería experimentar más cosas y yo la enseñaba.

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Muchacho69
Muchacho69
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