La prima de mi sobrina

Fue en un verano, estaba en la casa de mis cuñados, pasando un fin de semana como suele ser habitual, habíamos estado en la playa y ya me había dado cuenta de que esa joven que yo conociera ya estaba echa una mujercita de 18 años, además una mujercita muy hermosa y atractiva y lo pero de todo ella lo sabia y lo usaba muy bien, me refiere a mi sobrina política, sobrina por parte de mi mujer.

Estábamos disfrutando del día en la playa con juegos inocentes en el agua y revolviéndonos en la arena, sin mas importancia de la de un juego entre familia, pero cuando la roce sentí una quemazón en el cuerpo, un calor de deseo que nunca había sentido hacia ella, lo peor vino cuando por la acción del juego uno de sus pechos se salió del bikini y quedo al descubierto. Que hermosura de pecho, redondo, perfecto tamaño, un pezón que por la acción del agua fría se encontraba erecto, como se puso mi pene al contemplarlo, ”dios”, pensé que me ocurre.

Esa misma tarde cuando llegamos a casa pensando aun en la imagen de ese pecho apuntando al horizonte, tuve la necesidad de coger a mi mujer y desahogarme, pero la mala suerte quiso que a ella le acabara de subir la regla y cuando esta así no quiere nada de sexo, así que me tuve que quedar como estaba ya que me fue imposible masturbarme.

Ya a la noche, quedamos en salir de fiesta mi mujer, yo y la sobrina con una prima de ella, pero mi mujer no quiso salir así que me quede yo con ellas dos de marcha.

– A donde queréis ir – les pregunte.

– Hay una nueva discoteca que dicen que esta muy bien, podemos ir allí – me respondieron.

Allá nos fuimos no si antes no pasarnos por varios garitos donde les dimos rienda suelta a los cubatas al baile y unas risas.

Ellas iban vestidas con unas minifaldas que dejaban poco a la imaginación además de unos tops que marcaban bien las formas de sus pechos. La prima además tenia un pircing en el ombligo que le daba un aire más provocativo, que ya de por sí la tenia.

Estando en la discoteca se pusieron a bailar, seria por lo que bebieron o por el calor no sé pero empezaron con un baile muy sensual entre ellas que me estaba alterando a mí como a muchos que había alrededor.

– No vienes a bailar – me comentaron.

Me uní a ellas, mas bien me introduje en medio de ellas. Empezaron con un baile que me estaba poniendo como una verdadera moto, de lo que la prima se dio cuenta porque empezó a apretar su culo contra mi entrepierna que en ese momento estaba ya dura.

– Creo que voy un momento a tomar el aire – les comente.

– Voy contigo – me dijo la prima, saliendo los dos del local.

Comenzando a andar nos fuimos hasta una pequeña cala que hay cerca del disco donde las parejas aprovechan para dar rienda suelta al sexo, lo cual fue lo que pudimos ver.

– Ven conmigo -me dijo agarrándome de la mano.

Me llevo a una esquina donde me apoyo contra una roca y me metió su lengua dentro de mi boca con una desenfrenada pasión.

– Espera, que estas haciendo, no ves que estoy casado con la tía de tu prima.

– Eso es lo que más me excita, que estés casado.

Yo me deje llevar y parecía que el de 18 años era yo cuando ya ando por la treintena.

– Quiero que me folles, que no dejes ningún rincón de mi cuerpo sin explorar y que me hagas una mujer – me dijo.

Ese comentario me excito todavía más si cabe.

Acto seguido la tire sobre la arena, la comencé a besar, le quite él top, el sujetador, y le subí la minifalda dejándole su tanguita al descubierto, comencé a besarla bajando lentamente jugando con su pircing llegando a las ingles las cuales comencé a besar y lamer desde las rodillas por su parte interior hasta llagar a su coñito, aparte el tanga y comencé a besárselo, estaba depilado eso me excito mas, se lo lamí con suavidad a la vez que le introducía dos dedos, ella se retorcía de placer y gemía.

– Métemela por dios, fóllame, fóllame, te quiero dentro de mí.

Que me estuviera suplicando me ponía a cien entonces aumente el ritmo y se la lamí con mas energía eso hizo que ella tuviera un orgasmo que inundo mi boca, me acerque a ella y la bese para que probara sus propios fluidos.

– Ahora me toca a mí – le dije.

No hizo falta decirle mas, me giro me abrió la cremallera y me la saco, se la introdujo en su boca y comenzó a chupármela. Que manera de chuparla, parecía que estuviera acostumbrada hacerlo, la metía la sacaba, la lamía, que placer hacia tiempo que no me la chupaban así.

– Sigue así, aaahhh, me voy a correr, trágatela.

Entre la calentura y la manera de chuparla me corrí dentro de su boca, ella se lo trago todo y se relamió lo que le salió por los bordes.

– Ahora fóllame – dijo ella.

– El problema es que no tenemos protección y así no debemos – le dije muy a mi pesar.

– Pues así no me quedo, por detrás, dame por el culo.

Yo que para poder darle por culo a una mujer tuviera que pagar y ahora se me presentaba así que delicia de noche.

La puse a cuatro patas le introduje un dedo por el culo, lo lubrique con saliva, ella se quejaba pero no se apartaba, entonces se la empecé a meter despacio, ella empezó a quejarse.

– Ah, que dolor, pero que gusto, sigue metiéndola, párteme el culo.

Ella de repente hizo un movimiento extraño que provoco que se la metiera toda de un golpe con lo cual dio un grito pero quedándose apretando su culo contra mí, con mi polla en el interior. Comencé a bombear despacio.

– Dame, dame, así, fóllame, rómpeme el culo, que placer.

Al rato ya estaba dándole con ritmo y fuerza con lo que llegamos los dos a unos orgasmos que sus gritos los debieron oír hasta en el interior dela discoteca.

– No te vas a escapar de follarme bien follada por delante, te lo aseguro – me dijo mientras me besaba.

Nos vestimos y no fuimos a la disco de nuevo donde nos estaba esperando mi sobrina que con una mirada de complicidad hacia su prima se echaron a reír, ellas lo tenían todo planeado, como luego sé demostró, pero eso será otro relato.

Autor: sonambulo04

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