La doble vida de Alexia
Hace unos 7 meses que le empecé a poner cuernos a mi marido, comienzo por presentarme me llamo Alexia estoy en mis 30 años, y llevo casi una doble vida, por un lado soy una profesional corporativa muy seria de traje negro y anteojos oscuros con un estilo de vida bastante burgués, y por otro lado está mi lado oscuro ya que por debajo del traje me encanta llevar lencería de puta, leer el kamasutra y practicar lo aprendido con alguien que no sea mi marido. Me excita pensar el que de todo esto la gente no tiene ni idea.
De mí debo decir que estoy bastante buena, soy castaña de ojos apenas rasgados lo cual me da un look bastante exótico, llevo una melena larga por la mitad de la espalda, labios carnosos y sensuales, todo mío nada de silicona tengo muy buenas tetas, firmes y grandes las cuales me gusta que se noten para lo cual no me privo de escotes y de sujetadores que realcen mi pecho, además una cintura estrecha y un culo insólitamente virgen. En conjunto ya os digo me sé bonita.
He de deciros que aquí no vais a encontrar nada más que la realidad ni polvos de antología ni súper pollas ni nada de eso, sólo la verdad.
Con mi marido nos llevamos bien, tenemos sexo tan frecuentemente como quiero pero no sé si por rutina o que rayos pero empecé a fantasear con la idea de follar con alguien más. Con este cuerpo y esta cara era fácil pero como vivo en una ciudad pequeña no quise correr riesgos y preferí no hacerlo con nadie que me pudiera poner en un compromiso y finalmente me decidí por mi ginecólogo, él debo de decirlo siempre fue muy profesional en su trato hacia mí y jamás me dio pie como para pensar en que podríamos hacer algo más. Tenemos una diferencia de edades importante el ronda sus 55 y a mi me daba cierto morbo y presumía que me podía enseñar un par de cosas. Y si no cuadraba daba igual y con probar no perdía nada así que empecé a ir a consulta cada vez con tangas más provocativas, transparentes en colores vivos y cuando me iba a revisar me las quitaba en frente de él mirándole fijamente a los ojos y os confieso que para cuando me tocaba ya estaba toda mojada. Lo mismo cuando me revisaba el pecho llevaba unos brassieres lo más sexys posibles y me lo quitaba despacio como en un striptease sólo para él. Para que pudiera ver lo duros que se me habían puesto los pezones.
A todo esto he de decir que el tío lo estaba pasando mal le corrían gotas de sudor por la frente y el día que me decidí a ir a por él me revisa el pecho y cuando tenía mis tetas en sus manos lo miro a los ojos y le digo tan tranquila: “He soñado contigo Juan” el traga saliva y me dice “Ah si y ¿qué has soñado?” y yo le digo “Que me hacías el amor aquí mismo, debes saber que me gustas mucho…” El vuelve a tragar saliva y me dice “Si guapa pero eres mi paciente y me encantaría hacerte de todo pero no puedo además soy un hombre casado”. Como si eso me fuera a detener. Y yo le contesté “Justamente por eso te he elegido porque no puedes decir nada de lo que pase aquí porque es secreto profesional”. A todo esto no había nadie en consulta y ahí mismo le como la boca.
El gime y ya sé que es mío con lo cual no le doy tiempo a nada y le abro el cierre de su pantalón y le empiezo a dar la mamada de su vida, debo de decir que lo hago muy bien porque me encanta estar en control de todo y me como sus huevos y me meto hasta el fondo de la garganta su pija, el no hace otra cosa que gemir y pedirme que siga que me la coma toda me toma de la cabeza y me dice: “¿Querías esto puta?” y yo mirándole de rodillas todavía con su pija en mi boca le digo: “Si papito, quiero todo contigo” se ríe me quita el bra, y se empieza a comer mis tetas, me las besa como todo un experto las coge con las 2 manos y me dice: “Siempre me las quise comer y vaya que son grandes apenas me caben en la mano” y yo a todo esto me quiero quitar el tanga y me dice: “No te lo quites muéstrame el culo que me calienta”.
Yo a todo esto estaba a mil me sentía tan puta y me encantaba así que abro las piernas y me recuesto sobre la camilla y giro la cabeza para mirarle, lo veo bajándose los pantalones y me dice: “Eso es me encanta”, y me mete un dedo en la vagina y me dice: “Estás empapada puta” yo le digo que sí y manoteo sus huevos y me doy vuelta y se los empiezo a comer y él gime yo le pregunto: “¿Te gusta papito?” y me dice “Me encanta que bien la chupas” me sube a la camilla ginecológica y me empieza a comer el coño, Uy por dios si sabe lo que está haciendo y con la lengua me lo come y con los dedos me jode. Yo estoy por explotar y le pido que me la meta, se pone sobre mí y me soba las tetas mientras me da verga sin lástima hasta el fondo y me dice: “Que rico coges puta” y yo le digo: “Si soy tu puta y te encanta cabrón” antes de acabar me da vuelta y me la vuelve a poner y con los dedos me va follando el culo y me dice: “Esta vez se salva pero la próxima te la meto por el culo que lo tienes bien apretadito y eso me gusta”. Acaba dentro de mí y yo le apreto los huevos para sacar toda su leche y me saca la pija de mi concha y yo me chupo todos nuestros jugos y le dejo la pija como nueva y me hago otro festín con sus huevos y me dice: “Ay vaya follada, que locura!”. Me dice que le encantó y me vuelve a meter los dedos en el coño los saca y con nuestros jugos me soba las tetas hasta hacerme acabar. “El me dice que esto no puede repetirse porque es una locura eres mi paciente fue debut y despedida” Yo sé que gozó como una bestia y estuvo de puta madre.
Yo obedecí fue la única vez que lo hicimos en su consultorio y le he hecho caso no hemos vuelto a follar pero cada vez que voy a consulta voy sin bragas y me le siento a horcajadas sobre él guío su mano hasta el centro de mi sexo para que vea lo mojada que estoy y le digo: ¿Estás seguro que no me vas a tocar nunca más?. Él se ríe porque sabe lo que viene, así que yo tengo lo mejor de 2 mundos, mi marido que de esto no va a saber nunca nada y mi médico con el que puedo ser tan puta como se me antoje. ¡Y vaya si se me antoja!.
Autor: Anónimo
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