Hija caliente, consigue que su padre se la folle
Sus padres se habían divorciado hacía 15 años y ella se quedó viviendo con su madre, hasta que a los 23 años se fue a vivir con su padre, porque su casa le caía más cerca de la universidad.
Ahora, ya con 25 años, después de tener varias relaciones y aventuras sexuales, empieza a tener la fantasía de conseguir que su próxima aventura sea su padre.
Su padre es abogado y en ese momento tenía una novia, pero su novia no vive con ellos.
Recurrí a mí para que la ayudase a conseguir hacer realidad su fantasía y esto es lo que ocurrió.
Cuando, después de intercambiar con el padre varios correos, le dije finalmente que se trataba de su hija, que quería tener sexo con él y enviarle algunas fotos que la hija me había mandado, para que se las mostrara, el padre entró en un bucle, porque, por una parte, no se podía creer que su hija quisiera tal cosa… por otra, él consideraba que eso era incesto y nunca había pensado entrar en ese terreno, pero por otra parte, el saber que su hija lo deseaba como hombre le había producido un morbo que no le dejaba dejar de considerar la posibilidad de entrar al trapo que su hija le estaba tendiendo.
Eran las 9 pm del viernes y los dos estaban en casa, cada uno en su cuarto, intercambiando correos conmigo.
Yo le dije al padre que fuera al dormitorio de su hija, que ella le estaba esperando en ropa interior y le mandé la foto que la hija me había mandado, para que viera que era verdad lo que le estaba diciendo.
Pero como el padre no se decidía, finalmente fue la hija la que se decidió a ir al dormitorio de su padre, con tan solo las braguitas y el sujetador, un conjunto de lo más sexy.
Y esto es lo que me contó al día siguiente la hija, que sucedió:
Hola Tomás…
Pasó, fue una locura, no todo, todo, pero hicimos cositas…
Lo tuve que ir a buscar yo.
Entré a su habitación, él me dijo:
“¿Entonces es verdad? Esto no puede ser, eres mi hija y yo tu papá”.
Yo, totalmente decidida y muyyy caliente, le dije:
“Sí papá, todo lo que te ha dicho Tomás es verdad, me gustas desde hace bastante y a vos algo te debe pasar ahora, porque respondiste”.
Él me dijo:
“Claro que me pasa algo, ¿y cómo no? Soy un hombre y me estimulé mucho viendo tus fotos, eres toda una mujer divina”.
A lo que yo le dije:
“Pues acá me tienes”.
Él se acercó como dudando aún, me tocó la cintura y las tetas y ahí lo besé yo.
Él se alejó y me dijo:
“¿Estás segura de esto?”
Yo le dije que sí y nos besamos ya entregados los dos, durante un rato.
Después me metió una mano en mi bombacha y me metió dos dedos dentro de mi concha.
Yo empecé a gemir y él, moviendo sus dedos, me decía:
“Esto no está bien, esto no está bien, eres mi hija”.
Yo lo besé y él me siguió el beso.
Le bajé el pantalón y el bóxer y la tenía ya al palo.
Se la agarré y lo empecé a pajear.
Nos besábamos y nos pajeamos los dos, hasta que no pudimos más y así acabamos ambos.
Él hasta me había mordido las tetas y me decía que las tenía muy ricas.
Después de que acabamos, a él le agarró la culpa, no me quería ni verme y me pedía perdón, me decía:
“Perdóname hija, solo me dejé llevar”.
Yo le dije que lo necesitaba y que podíamos hacer todo lo que quisiéramos, que vivimos solos y que dentro de casa podíamos ser nosotros…
Él me dijo que necesitaba pensarlo, que no creía que pudiéramos repetir y hacer algo más que eso…
Me dijo que ya me fuera a mi dormitorio, que él tenía que asimilar lo que había pasado.
Y así quedaron las cosas, yo hoy me voy a pasar el día con mi madre y ya te contaré si sucede algo más con mi padre.
De todas formas, muchas gracias por tu ayuda.
Luego por la tarde, sobre las 7 pm recibí este otro correo de la hija:
Hola de nuevo, Tomás.
Te escribo desde el auto de mi papá.
Papá está manejando (ahora), me fue a buscar a casa de mi mamá.
Cuando subí al auto le di un beso en la boca, ya sin importarme nada, a lo que él respondió bien.
A los cinco minutos de ir en silencio en el auto me dice:
“Lo que vaya a pasar de ahora en adelante es nuestro secreto y tienes que decirme que estás preparada, no soy ninguno de tus novios, a mí me vas a obedecer y vas a hacer lo que yo te diga que hagas”.
Eso me puso toda mojada, me mordía el labio y le decía que sí a todo.
Yo por mi parte le dije:
“¿Y tu novia?”
A lo que él me contestó:
“Eso ya lo resolveremos más adelante, ahora tengo que ver si realmente me gusta cogerte, si me gusta como me la chupas, si me gusta como te dejo toda marcada, si es así veré qué hago con Vicky, mira que ella es muy puta, tienes que superarla”.
Eso me dio muchos celos y entonces en ese momento le dije:
“Dime qué querés ahora”.
Me miró, bajó el espejo del acompañante y me dijo:
“Tócate, sacate la bombacha y tócate”.
Yo lo hice y él tenía la pija al palo, se tocaba y manejaba, yo le dije:
“¿Podés o te ayudo?”
Fue hasta un reservado de una calle y me dijo:
“Chupámela”.
Ahí me dio vergüenza porque era de día todavía…
Pero él dijo: “No te preocupes, acá no pasa nadie que pueda vernos”.
Me puse en cuatro, en una posición difícil en el auto y se la empecé a chupar.
Él me empujaba la cabeza, me decía:
“Qué puta que sos, apendeja, trágate todo”.
Ahí antes de que acabara le dije:
“Papi, ¿querés que te monte?”
Me dijo que sí, tiró el asiento para atrás y me subí a su pija, me la acomodé y lo monté.
Uffff, por fin tenía la pija de mi padre dentro de mi concha, yo pegaba cada grito y él me tapó la boca y me dijo:
“Una cosa es que no nos vean, pero no grites, pendeja”.
Él me tapaba la boca y al poco acabamos juntos.
Yo quedé llena de su leche escurriendo por mis muslos y me limpiaba con mis bombachas.
Él riéndose me dijo:
“Esto no es nada, cuando llegemos a casa te rompo en dos, mira que tengo leche para rato y ya veo que te gusta”.
Ahora estamos yendo a comprar para comer y vamos para casa…
Quiero que se separe de su novia y ocupar yo su lugar, ser yo su novia y que sea solo para mí toda su leche.
Al día siguiente recibí un nuevo correo suyo:
Hola Tomás
Ayer a la noche y hoy a la madrugada lo más morboso que viví.
De no querer nada, ahora papá ha pasado a quererlo todo y todo el tiempo.
No sé cómo hace, yo estoy muy agotada de todo lo que hicimos y él se fue a hacer ejercicio… Ufff
Ayer llegamos a casa, nos bajamos juntos y me decía:
“Todo este cuerpo es mío”.
No tenía idea que esto iba a ser así, me mandó mensaje que vaya a su habitación desnuda.
Fui y me empezó a besar como un animal y me decía:
“Ahora grita como perra, no me importa si los vecinos escuchan, me vas a entregar el orto”.
Yo le dije que no lo había hecho nunca por ahí y él me dijo que me iba a gustar, que no tenía que tener miedo.
Ahí mismo tuvimos sexo, no tenía ni idea que mi papá fuera así, como me insulta cuando me garcha y sus formas, parece un animal.
Es como que empieza dulce, pero se le va la cabeza y garcha fuerte, yo le pedía más y me daba hasta chirlos.
Acabó tres veces dentro de mi concha y yo tuve como cinco orgasmos.
Hasta las 4 am estuvimos dándole.
En un momento de la noche yo me había quedado dormida y cuando me despierto se estaba haciendo una paja en mi cara.
Yo ahí nomás me la metí en la boca y le hice el mejor oral que pude y ahora lo escuchaba gemir a él, fue increíble, nunca me había pasado algo así.
Luego más tarde, cuando regresó de su ejercicio, yo lo esperaba en casa y le dije que no se cambiara, que lo quería así todo transpirado después de hacer ejercicio.
Me agarró fuerte, me besó, nos besamos mucho, me sacó la remera en la cocina y me amasaba las tetas y me dijo:
“Hagámoslo rápido que están viniendo a almorzar tus abuelos”.
Yo le dije que cancelara la visita de los abuelos, pero papá me dijo que vienen, comen y se van.
Me besaba y me mordía las tetas, me las succionaba como si fuera a tomar de ellas y luego me dijo:
“Dilatemos un poco más ese culito”.
(Ayer yo estaba muy estrecha por mi ano, papá me dilató un poco con sus dedos y lengua, me estimuló y dijo que de a poco pero que hoy, a más tardar, me iba a dar por ahí).
Me dijo si me animaba yo a meterle uno o dos dedos míos a él.
Nunca lo había hecho, pero me dio intriga, se lo hice y parece que le gustó, también le hice una paja y se la chupé.
Después me dejó con más ganas, espero que se vayan rápido mis abuelos, porque estaba re caliente, tanto que hasta me dan ganas que me lo haga rápido con mis abuelos en la casa.
Ahora mis abuelos están hablando con él en la cocina y yo acá contándote todo a ti.
Al día siguiente recibí este otro correo suyo:
Hola Tomás
Te cuento que ayer en la tarde, en cuanto se fueron mis abuelos ya mi padre y yo estábamos ansiosos.
Nos desnudamos y ya en la cama mi padre me la metió como desesperado y me folló durante más de 20 minutos sin parar.
Me decía que era su putita y que me iba a coger sin parar durante toda la noche.
Yo me corría sin parar y él cuando se corrió lanzó un grito como desesperado.
Los dos estábamos muy excitados y ya no paramos.
En cuanto me la sacó yo empecé a chupársela y él en cuanto se le volvió a poner dura me dijo:
“Ahora ya te voy a romper el otro”.
Yo estaba muy excitada y le dije que solo fuera con cuidado.
Pero él solo me dilató con sus dedos mojados con el semen que salía de mi concha y enseguida me colocó su pija en la entrada y de dos empujones me la metió.
Yo sentí mucho dolor y aunque le dije que me dolía él ya no paró.
Me cogió por mi culo sin parar y a mí se me pasó el dolor y empezó a gustarme.
Te digo que al final hasta tuve un orgasmo cuando mi padre se corrió y yo sentí entrar su semen en mis tripas, porque fue una sensación que era la primera vez en mi vida que sentía.
Él ahí me decía:
“¿Ves como te gusta, putita?”
Ahí, cuando terminamos, los dos nos fuimos al baño a asearnos.
Yo pensé que tendría sangre en mi culo, pero no tenía y eso me quitó la preocupación.
Y bueno, después volvimos a coger otro buen rato en distintas posiciones, pero por la vagina y mi padre se corrió en mi cara y en mis tetas.
Después de cenar nos acostamos los dos rendidos, cada uno en su cama.
Y esto es lo que te puedo contar.
Mi padre es un auténtico animal cogiéndome y a mí me gusta como me lo hace.
Ya te seguiré contando…
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