FISGONEANDO A PAOLA

Paola es la sobrina de mi esposa, tiene 15 años está en el colegio aun, y un día quiso visitar a su abuela y de paso visitar a su tía, hacia un muy buen tiempo no la veía.
Cuando apareció la que era hace unos años una pequeña chica, quede asombrado porque la verdad llego rebuena, no es muy alta pero tiene unas grandes tetas redondas al igual que unas nalgas grandes y voluptuosas, propio de su juventud, cuando la vi me pasaron muchas cosas por la mente.
De otra parte en mi casa hacia no mucho tiempo se habían hecho algunas reparaciones y quedo faltando una pequeña tablilla en el baño, por la cual se podría ver hacia el interior, yo pensando en esto no la había comprado esperando una oportunidad.
La cual creo que había llegado.
Esa noche que se quedó la chica en casa pase muy inquieto imaginando lo que podría ver, e imaginándola.
A la mañana siguiente nos levantamos todos, ella se levantó con una corta pijama la cual la hacía ver muy apetitosa, estuvo dando vuelta un rato, hasta que por fin hablo de ducharse a lo cual yo sentí que mi pene creía lentamente.
Mi esposa y la demás familia estaban en una de las habitaciones muy entretenidos y yo por mi parte estaba en la sala en el computador trabajando.
Hasta que llego lo esperado aquella chica por fin entro a ducharse, demoro un poco para abrir la llave, yo de mi parte sentía esos nervios y ansiedad por lo que estaba sucediendo y el riesgo de ser descubierto por la familia de mi esposa, hasta que por fin la llave sonó, me levante suavemente a verificar que el resto de la familia estuviera en la habitación y estaban muy entretenidos.
Yo de mi parte me acerque a la pequeña rendija que permitía ver dentro del baño. Y allí estaba completamente desnuda, se veía de espalda y se le veían unas nalgas grandes y redondas, se volteo en los movimientos propios del baño y le pude ver la cuquita, tenía pequeños pelillos, y estaba toda mojadita, que espectáculo, su piel se veía suavecita y apretadita.
Saltaba de lado a lado desnudita, de mi parte mi verga estaba a reventar de ganas de meterle mi pija en medio de las piernas, no se imaginan que espectáculo es de lo mejor que he visto, provocaba chuparle ese bello coño, manosearla y demás.
Era una sensación de peligro y de emoción intensa, por el riesgo de ser descubierto, hasta que cerró la llave y yo debí retirarme de la pequeña abertura, ella salió del baño y se vistió.
Al rato pude estar a solas con mi esposa y le hice el amor como nunca, pensando en paolita. Después de esto he pensado mucho en ella en cómo estará.
Ha dicho que quiere venir a visitarnos nuevamente en vacaciones para quedarse un buen tiempo, yo de mi parte la estaré esperando.

Autor: carlos

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