Heterosexuales | 742 lecturas |

El viaje de Claudia una aventura increible

Lo más predecible de la vida es que es impredecible, han pasado ya más de 3 años desde que terminé mi relación con Claudia. La última vez que tiramos fue por su cumpleaños 15 días después de terminar nuestra relación, esa fue el regalito que quería y se lo di.

Ese día fuimos al hotel de nuestros 3 años de relación, pedimos la habitación y una vez dentro al cerrar la puerta un beso suyo con lengua incluida fue el inicio de todo.

Sus manos en mi cuello y las mías en sus nalgas, bajando su jean y jalando su tanga. ?Hoy empiezo por tu culo Claudia? se separó de mí sonrió y de inmediato se puso a 4 patas sobre la cama, aún con el jean en las rodillas y con la demás ropa.

Dejé las cosas en el piso y escupí en ese ano que tanto me gustaba, lo besaba mientras me sacaba la verga y ella suspiraba y movía de lado a lado esa cola redonda y grande. ?Ay, despacio? ahhhhhh!? No la deje terminar de hablar cuando ya estaba la cabeza de mi verga clavada y ella se dejó caer, boca a la cama y su culo levantado para mí ?aflojalo Claudia? mientras le caían fuertes palmadas en sus blancas nalgas.

Terminé de enterrarle la verga. Separando sus cachetes,como yo le llamaba a sus nalgas, le jale el cabello y ya en 4 como se debe, le subí el polo y le baje el brasier, sus tetas al aire completaban la imagen perfecta de Claudia de la que me despedía.

El ritmo empezó lento, los gemidos no tardaron en llegar, se la quería meter toda hasta los huevos, trataba de separar los cachetes lo más que pueda y de vez en cuando sacaba hasta el borde de la cabeza mi verga y luego la metía de una, la sensación era estupenda, Claudia gemía y gemía yo manoseaba luego esas tetas a las que tanto chupe en varios lugares.

Pude jalarla mientras la culeaba y nos dimos un beso con esfuerzo suyo, pero fue intenso, mi verga en su culo , mi mano izquierda en su teta izquierda y mi mano derecha en su vagina que para ese momento estaba toda húmeda y pidiendo verga. Así estuvimos dándole rienda suelta a nuestros cuerpos.

Le saqué la verga y colocándola de costado se la volví a meter por el culo, ahora podía penetrarla más fuerte y tocarle las tetas, su cara con los ojos cerrados me exitaba mucho más. Con su mano derecha se levantaba la nalga derecha y me permitía penetrarla sin piedad y tocarle las tetas con fuerza.

No pude aguantar más, por lo estrecho del culo y por su carita de niña llena de placer y lujuria, aumente el ritmo sin piedad le puse la mano izquierda en la boca para taparsela y pese a eso pequeños gemidos se escapaban lo que me prendió mucho más. Por fin el ritmo frenético dio su fruto y yo descargue mi semen dentro de su culo, no deje de moverme hasta ya no poder.

Lo que sigue es la sensación conocida luego de terminar en el culo de la enamorada, la verga se debilita y el ano empieza a ajustar para regresar a su estado natural, me tumbe sobre ella, nos besamos mientras mi verga salía de ese culo que ahora estaba adolorido y lleno de semen.

Nos quedamos 4 horas lo volvimos a hacer dos veces más, la última en la ducha luego de reventarle la vagina, la coloque de rodillas y terminé en su cara, con mi verga junte el semen que tenía en la cara y ella ávidamente lo chupaba y lo tragaba todo, de paso me limpiaba la verga, lo trago todo. Terminamos de bañarnos, nos vestimos y salimos del hotel, le dije que sería siempre mi amiga y que nos volveríamos a ver más adelante. La embarque y antes de irse se despidió con un beso…

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