Dominaciones

Relatos Eróticos de Dominación. Son sumisos y se dejan dominar. Colección de relatos de sado, masoquismo, bdsm, Juegos eróticos pervertidos.

Un caballo para las mujeres (II)

Así es, cuando veía la situación en la que me encontraba me sentía muy mal y completamente humillado, realmente me estaban utilizando como un animal. Empecé a caminar con ella encima mío, estaba caminando a cuatro patas, veía muy de…

Mama y yo fuimos violadas

Les contare lo que me aconteció una vez, hace tiempo mi mama y yo nos dispusimos a viajar, ya que según ella no habíamos tenido mucho contacto entre nosotras asi que nos dispusimos a ir a pasear sin rumbo durante…

Solo en casa

Mi nombre es Mateo, tengo 21 años y soy Colombiano. El relato que voy a hacerles sucedió en mi casa, no hace mucho tiempo. Todo empezó un viernes cuando mis padres decidieron salir con sus amigos de fin de semana…

El harén (I)

Lo importante de elegirlas sumisas y jóvenes, es que después son más dóciles y el proceso de adaptamiento toma menos trabajo. Yo lo sé, pues así lo saben aquellos que cazamos hembras para mantenerlas en cautiverio. También hay que cerciorarse…

Un marido que consiente

Un marido que consiente cacho es un placer y un dolor a la vez, se tiene que someter uno a la voluntad ajena. Un día, al llegar del trabajo, encontré a mi esposa mamandose una verga enorme en la cocina.…

Un viejo me folla (III)

Hola, y gracias por todos sus comentarios, que me han servido de mucho. Después de ser follada y humillada por mi amo en el parque, y de haberme dicho que de seguro me vendería o me rentaría a varias personas,…

Mi primer amo

Hoy os explicaré mi primera experiencia que tuve como sumisa con mi amo, cuando yo tenia 20 años y el 28. Me lo presento una amiga, era el novio de su prima, y desde el primer momento supe que acabaría…

Fantasía para hacerla realidad

Una tarde, mi esposo me dijo que nos íbamos a Madrid. Ponte las medias negras, sin bragas, el vestido negro de tirantes y los zapatos de tacón y pulsera. Le hice caso punto por punto. En el garaje, me rogó…

Sabía que te gustaría

Sonriéndome, abre la puerta y me invita a pasar. Cuando cruzo la entrada, se aparta ligeramente y noto como sus manos, vestidas con guantes negros, me acarician por detrás y se detienen en mis nalgas. En el pasillo, me empuja…

Despertares de una siesta

Recuerdo que me había hechado la siesta en casa de mi novia, ella se había ido a currar y para cuando yo me despertase tendría tiempo suficiente para darme una ducha y esperarla viendo alguna película. Mientras dormía la puerta…