Dominaciones

Relatos Eróticos de Dominación. Son sumisos y se dejan dominar. Colección de relatos de sado, masoquismo, bdsm, Juegos eróticos pervertidos.

Humillada hasta el éxtasis

Entraron a la habitación, él vestido de traje, ella desnuda, con una mordaza en la boca y las manos atadas en la espalda. Él le ordeno sentarse en una banca de diseño muy simple, lisa, dura; la banca tenia encima…

Ser tuya a la fuerza

Yo iba por el parque corriendo , llevaba camiseta de tiro y pantalón cortito,estaba empapada en sudor . Cuando al lado pasó un hombre maduro atractivo que hacía lo mismo que yo. De repente lo tenia delante de mí, cogiendome…

LA GRAN PUTA de mi mujer

Hola amigos calientes,soy un hombre feliz mente casado desde hace 20 a?’os,soy alberto de guadalajara jalisco mexico,lo relatado no es inventado, ya que durante a?’os a?’ore cumplir distintas fatasias, pero siempre negadas por la conservadora de maria mi esposa. todo…

No queria pero me la coji por el culo

Hola amantes del sexo, aqui les traigo otra historia de deseo y satisfaccion. Tengo el enorme placer de tener una concuña buenisima, es morena, alta de pechos firmes y caderas anchas. Una hembra en toda la extension de la palabra.…

Mi primera vez a los 18 salvajemente

Soy hija única de una madre soltera que trabaja mucho para darnos comodidades. Nuestra relación es genial; hablamos de todo. Ella trabaja para que no falte nada y yo ayudo en casa sin descuidar estudios. Desde pequeña vi a mamá…

Ossimmush en Benidorm

Nunca podré olvidar aquellos cuatro días de finales de junio en los que, por aquel entonces, mi chica me invitó a un apartamento de sus padres en Benidorm. Habíamos acabado los exámenes, y buscábamos algún descanso que recompensara tanta hora…

Se lo digo o no se lo digo?

Era una noche de frío, iba camino de casa pensando en lo dulce que sería tomar un baño bien caliente, por lo que se me ocurrió la idea de llamarlo a él para decirle que me fuese preparando la bañera.…

Iniciando a su esclava

La nota era tan sencilla como autoritaria. Esa misma tarde debía dejar al niño en casa de los abuelos y acudir, a las siete en punto, a la dirección indicada. Un sencillo te quiero despedía esa hoja de papel, cuidadosamente…