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Desde jovencita me gusta vestir con ropa muy sexy

Desde jovencita me gusta vestir con ropa muy sexy 2

Mi nombre es Elvira tengo 30 años, mido 1,68. Soy un poco rubia. Desde jovencita me gusta vestir con ropa muy sexy. Con zapatillas muy altas para moldear mis piernas. En realidad me gusta fantasear vistiéndome con ropa, muy pero que muy atrevida.

Las noches son mis favoritas para mis aventuras: me visto muy sexy y me maquillo hasta casi verme y sentirme como una prostituta, me subo a mi coche y salgo a pasear por cualquier calle y por supuesto donde sé que hay machos que, me dirán palabras que me excitan como: ¡Adiós muñeca!, ¡Qué bonitas nalgas tienen!, iQue piernotas tienes mamacita! Y una que en lo personal me gusta mucho y me vuelve loca: ¡Adiós culito!. Me gusta también que me chiflen. Sin embargo, a ninguno le doy entrón, pues no soy muy aventada. Únicamente me gusta que me vean y me digan cosas lindas y vulgares. Cuando regreso a casa hago cerebro viéndome a un espejo y recordando las palabras que me decían los “chicos” que me veían, e imaginándome todo lo que ellos podrían hacerme y lo que yo podría hacer con ellos.

El miércoles que me sentía muy excitada, me bañe, me perfume, me maquille, cada vez que me ponía una prenda me sentía muy cachonda, quería sentirme y verme como una linda “mariposita” la noche se veía muy hermosa, con un viento muy ligero y el ambiente muy caluroso. Me veo al espejo como voy transformándome; después me puse mis medias sujetándolas con unos finos ligueros, mi brasier, un vestido rojo corto como a la mitad de los muslos y muy ajustado, en esta ocasión no me puse pantaletas, pues sentía la delicia del viento como se me colaba por debajo de mi corto vestido. Entonces salí y me subí a mi coche. Paseaba por las calles con el propósito de conquistar un macho. Cada vez que veía un hombre, paraba mi coche y me bajaba a caminar con el vestido “descuidadamente” arriba de mis piernas, lo cual los volvía locos. Algunos muy atrevidos pasan y me agarran las nalgas, metiendo la mano por debajo del vestido, lo cual me excita, pero como soy una “inofensiva mujercita” no les reclamo nada. Los más tímidos únicamente me chiflan y me dicen vulgaridades “que rico culo”, “me la mamas muñeca” etc… lo cual también me gusta. Pero con ninguno me animaba.

Como mi calentura era demasiada tenia que lograr algo esa noche tan caliente. Tenia la necesidad de un macho y después de mucho tiempo buscar y con la calentura que ya no soportaba, decidí que lo haría con el siguiente tipo que viera, fuera quien fuera. Busque por las calles hasta encontrarlo. Él iba caminando cuando de repente aparecí yo; me baje del coche como si no lo hubiera visto e hice como si fuera hablar por teléfono moviéndome muy voluptuosamente haciendo sonar mis tacones en el piso, el vestido a propósito me lo subí demasiado para así poder mostrarle mis bellas piernas con mis medias negras y ligueros, parte de mis nalgas se me veían y sin prisa me acomodaba el vestido, pues supuestamente “no había nadie en la calle”. Cuando me vio se detuvo para verme detenidamente. Entonces me siguió para verme mas cerca, yo sentí sus pasos y mirada por detrás, cuando llegue al teléfono y lo sentí cerca gire una mano para tocar su verga. Se la acaricie por encima del pantalón, se la sentí dormida. Él no dijo nada, estaba sorprendido por lo que veía y sentía, no podía creer lo que le estaba sucediendo pero le gustaba, el se dejo llevar. Entonces gire completamente, le desabroche el pantalón y se lo baje; su pito seguía dormido, se sentía pequeño y no muy grueso y como mis caricias con las manos no provocaron ninguna reacción, decidí bajarme hasta que mi cara quedo frente a su verga, la pude contemplar mas cerca, seguía dormida pero se veía hermosísima.

En mi mente pasaron muchas cosas, quería huir, tenia duda de sí metérmela a la boca o no, pero también pensé que no iba a tener otra oportunidad como esa, pues el tipo se estaba prestando. Mire hacia todos lados y no había nadie, eran como las 12:30 de la madrugada; me supongo que toda la gente se encontraba dormida, pero si alguien nos estaba viendo mucho mejor. La calle era nuestra y como su verga se veía irresistiblemente deliciosa decidí finalmente metérmela en la boca. Se siente muy rico tener un miembro dormido en la boca, además sabia muy bien, le pasaba la lengua como toda una mujer experta. Su instrumento me lo pude tragar completamente pues aun seguía muy chico, pero conforme se lo iba mamando le crecía y le crecía hasta que se lo pare completamente. Sentí muy rico como creció su verga en mi boca, lo que tanto había anhelado, una verga en mi boca, parecía reventar de lo parado que estaba; me entraba todo en la boca. El afortunado macho por fin hablo y me pidió que fuéramos a coger al carro. Al escuchar su voz note que estaba tomado, me puse de pie y gire el cuerpo de tal manera que mis nalgas quedaran a la altura de su pito y pudiera penetrarme y acariciarme, el se veía calentísimo tenia la cara llena de lujuria, pero no podía clavármela, ni siquiera le atinaba, yo restregaba y movía mis nalgas en su verga, se sentía muy bien mucho mejor que cuando uno va en un vagón del metro lleno y no falta aquel tipo que por accidente pone su verga detrás de uno; para no dejar que se le durmiera seguí mamándosela, tuve que “consolarlo” con mis mamadas, ¡ni modo!. De cualquier forma, en ese momento para mi no existía otra cosa más rica que esa verga y eso me satisfacía, no podía pedir más.

Yo lamía y succionaba gozando a lo máximo aquel pito, el no pudo aguantar por mucho tiempo y eyaculo en mi boca, con unos chorros calientes y largos los cuales me fue imposible tomar todos con la boca, algunos me cayeron en el rostro, otros en el vestido y unas gotas en las medias. Me baño por completo y me mancho de blanco mi vestido y mis medias, pero no me importo, por el contrario, era muy excitante ver su espeso semen por todas partes ya que al fin había logrado mi propósito y fantasía. Él seguía aun goteando, yo estaba súper excitada, le limpie el pene completamente, seguí chupando y lamiendo para no dejar una sola gota en su verga la cual seguía parada; le deje la verga completamente limpia e inmediatamente me retire hacia mi coche, él iba tras de mí con la verga fuera del pantalón, quería mas, yo lo desaire, pues eso me calentaba aun más; encendí mi coche muy nerviosa y me retire del lugar, dejando al chico atrás. Llegue a mi casa con Los pies temblándome de la emoción, pero: ¿Que hubiera pasado si le hubiera hecho caso al tipo? ¿Me hubiera penetrado?, No lo sé, pero me hubiera encantado.

Me puse frente a un espejo orgullosa de mi misma por lo que había logrado. Me miraba encantada en el espejo, me sentía divina y además me veía muy hermosa, no lo podía creer ¡un hombre, un desconocido eyaculo en mi boca y yo trague su semen, miraba mi cara llena de semen, mis labios rojos escurriéndoles aun el espeso liquido del macho afortunado, mi vestido y mis medias también manchados de su blanco liquido. Me veía mis piernas, mi cintura, todo; todo me gustaba de mí y como ya no tenia un hombre que saciara mi sed de sexo, me masturbe frente a un espejo veía como se me marcaba mi lindo vestido, además también yo lo había mojado a causa de mi gran excitación. Me puse a masturbarme, frente al espejo pensando en lo que había pasado. Yo le daba lentamente con mi dedo gozando nuevamente “otra verga”, me imaginaba que se la acariciaba a otro macho, pensaba en lo blandita que estaba y muy pronto me vine pues no podía seguir pensando todo lo que podía hacer con ese macho.

Descanse un rato y mientras lo hacia me puse a fantasear, lo cual me excitaba aun más, quería volver a salir a la calle a buscar otro macho que me llenara y me hiciera sentir mujer de verdad, que me la metiera. Caminaba por toda la casa, exagerando el movimiento de mis nalgas, me veía muy bien me imaginaba que iba en los pasillos del metro subiendo las escaleras y todos los hombres peleándose por ponerme su pito en mis nalgas y manosearme. Caminaba hacia el espejo, me retiraba del, me veía hermosísima; Me masturbe como cinco veces, en esa calurosa y hermosa noche hasta quedar exhausta me tire a mi cama y así como estaba me dormí bañada totalmente con el semen de aquel tipo.

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