Conquistando a Raquel
Raquel es la mejor amiga de mi esposa, una mujer que me gusta mucho. Hace pocos meses que se separó de su marido y está saliendo con nosotros algunos fines de semana quedándose a dormir en nuestra casa.
Una noche que salimos con Raquel al regresar a casa nos quedamos hablando de todo un poco. Saliendo el tema del sexo y la mejor forma de disfrutar, los tres coincidimos en que el trío era la mejor. Mi esposa Ana y Raquel tenían claro que debían ser dos hombres con una mujer siempre, pero me sorprendió el comentario de Raquel:
– “Sé por Ana que tú Pedro tienes aguante suficiente como para follar a dos mujeres”.
Aquella noche nos fuimos a dormir y volvimos a salir al siguiente fin de semana, las palabras de Raquel no las había olvidado mis deseos por hacer un trío con ellas era grande pero no sabía como llegar a esa situación. Mostrarme atrevido podía molestar a mi esposa y a su amiga.
Después de cenar fuera y tomar unas copas regresamos a casa, era temprano por lo que nos quedamos hablando otra vez. Al rato Raquel se levantó y se fue a su habitación sin decir nada, a los cinco minutos Ana fue a ver como estaba Raquel yo me quedé solo, malamente escuche que estaban hablando, seguí solo en el salón.
De pronto mi esposa Ana me llamó pidiendo que fuera a dar con ellas, al entrar en la habitación Ana y Raquel estaban en la cama besándose. Ana sobre Raquel desnudas las dos de cintura para arriba frotando sus tetas al mismo tiempo lamiendo sus pezones. Me senté en la cama tocando por primera vez a Raquel disfrutando en mis manos todo su cuerpo hasta besarla en la boca intensamente y compartir luego su boca con la de Ana.
Nos quitamos la ropa entre los tres, para quitarme los calcetines me senté unos segundos, al volver Ana estaba sobre Raquel entre sus piernas lamiéndole con su boca el coño. Raquel agarró mi verga con una mano metiéndola en su boca, su mamada la puso dura. Tenía ganas de follar y mi esposa Ana estaba en posición ideal para que la follara desde a tras, le quité a Raquel mi verga de su boca y me fui a meterla a la cueva de Ana que dio unos jadeos mientras seguía lamiendo el coño de Raquel.
Mis embestidas terminaron con fuertes gritos de Ana que no pudo seguir comiéndole el coño a Raquel y teniendo varios orgasmos. Ana se tumbó en la cama ante mí estaba Raquel abierta de piernas sin dudarlo presenté mi verga en la entrada de su vagina penetrándola. Sus piernas me rodearon atrapándome como pude fui bombeándola chupando sus pechos y besándola en la boca. Sentí como se corría jadeando muy sexy disfrutando de cada embestida que le daba seguimos un rato así hasta que saqué mi verga. La tomé de la cintura y le di la vuelta dejándola a gatas metiendo mi verga nuevamente en su vagina follándola con intensidad sus jadeos se convirtieron en gritos de placer.
Ana ya recuperada a mi lado la besaba en la boca mordía sus tetas, Raquel empujaba clavando mi verga hasta el fondo. Ya no aguantaba más un chorro de semen derramé en la espalda de Raquel. Ana y Raquel se apresuraron a chuparme la verga tragando todo lo que pudieron sacar.
Dormimos unas horas y repetimos más tarde cuando la noche daba paso al día.
Hoy en día seguimos juntos los tres disfrutando de la sexualidad que nos gusta.
Autor: Anónimo
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