Con mi novia y su hermana

Esto que están a punto de leer es una historia 100% real ocurrida el 8 de Diciembre del 2002. Bueno para empezar quiero decirles que soy un chico de 18 años que en toda mi vida ha estado el sexo presente durante toda mi vida me imaginaba como seria mi primera vez y quiero decirles que lo que me paso nunca lo imagine.

Mi novia se llama Mónica y es una chica muy seria pero muy excitante ella es morena clara, delgada, muy hermosa, pelo negro y largo, ojos cafés oscuros, con unas caderas y un trasero de 10 sus senos son pequeños pero firmes como un soldado. Mónica mi novia tiene una hermana que se llama Elena, es morena, delgada, ojos cafés oscuros, pelo negro, un trasero de campeonato, eso es lo que me llama la atención de ella.

Bueno pues el día 8 estaba en la casa de Mónica mi novia puesto que sus padres no estaban por que habían salido a ver un familiar de ellos al hospital, el caso es que nos encontrábamos solos Elena, mi novia y yo. Después de un rato de estar viendo TV los tres, Elena decide ir al baño a darse una ducha asi que Mónica y yo aprovechamos a estarnos metiendo mano los dos mutuamente; para cuando Mónica ya toda excitada me dice que si íbamos a su cuarto por que tenia que mostrarme algo yo ni tardo ni perezoso me levante y nos fuimos a su cuarto donde duermen Mónica y Elena, entonces llegamos a su cuarto y me jala de la camisa y nos tumbamos en la cama a y comenzamos a besarnos como dos locos calientes, nosotros nunca notamos que nos espiaban. Y yo ya ardiendo le digo a Mónica.

– Que te parece si lo hacemos amor.

Y ella accede con la cabeza diciendo que si. Para cuando termino de decirme que si quería yo ya estaba besándola por el cuello y mordisqueando su oreja derecha empecé a bajar la mano hasta llegar a sus piernas e introduje mi mano en su minifalda y acaricie su húmeda conchita por encima de sus pantaletas y eso me excito, mientras oía mas gemir a Mónica de pasión le quite la minifalda y empecé a acariciar su húmeda concha; para eso yo sentía que alguien nos seguia mirando pero no tome importancia.

Me sumergía ala vagina de Mónica besándola y retire sus pantaletas y empecé a darle una lamida a su conchita ya lubricada de tanto estar fajando mientras sentía que la puerta se movía lenta mente Mónica ya se habia quitado su blusa y estaba sin brassiere estrujándose los pechos por la mamada de campeonato que le estaba dando, me quito toda la ropa deprisa y continuo con mi acción para cuando le digo a Mónica:

– Mi amor de vuélveme el favor ahora.

Y oímos que nos dicen:

– Por que no me invitan a su fiesta.

Y cuando volteamos a ver, era Elena totalmente desnuda recién bañadita. Ella se integra a la cama en donde estábamos cogiendo Mónica y yo. Mira a su hermana que esta desnuda y le dice:

– Hay Mónica que bien estas.

Le empieza a mordisquear los senos mientras yo pongo al corriente a Elena dándole una mamada a su rica y estrecha vagina, mientras mamaba a Elena ella masturbaba a Mónica las dos jadeando como perras en celo.

Terminando de darle esa mamada a Elena tomo a Mónica de la mano y la pongo de frente mío y le empiezo a penetrar mi calentura era tal que no creía lo que me estaba pasando, seguia cogiendo a Mónica y Elena nos lamía los sexos a Mónica y a mí. Cuando sentía que me venia, luego me saque el pene y me vine la boca de Elena dándome una descomunal mamada de campeonato, Mónica estaba tan excitada por que su hermana y su novio estaban cogiendo con ella.

Acabe seco y rendido pero Elena no habia sido follada y tenia ganas de coger a como diera lugar entonces empieza con otra mamada en mi pene, que lo pone vivo de nuevo. Me sentí tan vigoroso, en ese momento tomo a Elena y la pongo en cuatro patas y la empiezo a penetrar por detrás ella daba unos gemidos de placer y lujuria tanto placer que Mónica le provocaba en sus labios. Las dos fajaban como buenas hermanas mientras yo cogía a Elena como un burro con una fuerza de un gorila, las dos gemían de calentura. Mientras oía que Elena le decía a Mónica:

– Sabes, este sera nuestro secreto y nadie lo sabra, por que la verdad tu novio coge de mil maravillas.

Para cuando ella termina de decir eso los dos nos encontramos en un orgasmo simultaneo, sacando mi pene echando sus chorros al culo de Elena. En medio de las dos les digo:

– Saben son buenas cogedoras las amo.

Desde ese día estamos buscando oportunidad para coger puesto que sus padres están todo el día en casa pero espero una escapada para tener esos cachondos encuentros.

Autor: papacito

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