Borrachera en casa de José
Hola, me llamo Carlos, soy un tío moreno, de estatura media y complexión atlética, os contaré lo que sucedió en una fiesta de un amigo. Quedamos en casa de José (un chico moreno, estatura media, un tío normal), fuimos Antonio (un tío delgado, moreno, alto y de ojos oscuros) y su novia Marta (enormes pechos, alta, algo rellenita y morena). José, el dueño de la casa, que no tenía novia. Candela (mi ex novia y hermana de Marta), una chica castaña, de preciosos pechos y ojazos verdes, Salva, su actual novio, un tío alto, de pelo largo, Mari (una chica morena, blanca de piel, ojos claros) y yo.
Quedamos para beber y luego salir a bailar y eso. Todos nos llevábamos bien, y nos lo pasamos muy bien, echando risas, contando anécdotas, etc… Cuando ya todos estábamos más que borrachos, las parejas se iban distanciando y cada pareja lo que menos hacia ya era hablar. Por lo que José, les cedió habitaciones y se marcharon. Candela y Salva se fueron a una habitación y Antonio se fue con Marta a otra. En el salón nos quedamos José, Mari y yo. Al rato, guardamos silencio y se podían oír a las parejas como follaban. Los tres entre risas nos mirábamos unos a otros.
– ¿Les espiamos? – dijo Mari.
– Por mi de acuerdo, aunque yo ire a mirar a Marta, porque a Candela ya la tengo mas vista – dije entre risas, ya que antes estuvo saliendo conmigo.
Nos levantamos y tiramos para el cuarto de Marta y Antonio. Abrimos la puerta despacio y allí estaban follando como locos. Antonio la estaba penetrando a cuatro patas y Marta gemía de placer. Marta tenia unas tetas impresionantes y era un espectáculo el verla como gozaba y como se le movían esas enormes tetas.
– Dame mas, dame mas – le decía Marta a Antonio.
Los tres nos pusimos muy calientes, y nos empezamos a masturbar. Mari se introdujo la mano en su vagina y empezó a gemir de placer. José y yo nos sacamos los penes y nos lo pajeamos, casi ofreciéndoselos a Mari con la mirada. De repente, Mari se agachó y empezó a pajearnos a José y a mí, diciendo ” Esto es lo que queríais”. Los tres estábamos muy calientes. Mari nos continuaba pajeando y de vez en cuando intercambiaba lametones para cada pene.
– Volvamos al salón – dijo José.
Los tres volvimos y empezamos a desnudarnos.
– Te la voy a chupar Carlos – me susurro Mari.
Mientras Mari me la chupaba como una posesa, José le empezó a lamer la vagina, cuando vio que estaba muy mojada, la empezó a penetrar levantándole las piernas, a la vez Mari me chupaba los huevos y el pene. Mire a José y le pedí intercambiarnos. Puse a Mari a cuatro patas y se la metí de un solo golpe, ella gemía de placer y empecé a bombearle mientras ella se la comía a José. Luego José se marcho y regreso con un bote de vaselina y me lo dio. José se tumbo al suelo y me dijo que me untara vaselina. Mari se montó encima de él y empezó a galoparle como una loca, yo me unte la vaselina en el pene y se la unte en el culo. Mientras Mari botaba encima de José, yo empecé a penetrarla analmente.
– Ahh. Ahhh. – gritaba Mari – me estas partiendo el culo – gritaba mientras la taladraba analmente.
Poco a poco su agujerito se dilato y mi pene se encontraba muy cómodo dentro de su culito. Mientras José la bombeaba por debajo en la vagina, yo la penetraba analmente y esos gritos de dolor pasaron a gritos de placer. Yo ya no podía aguantar más y me corrí en su culo, se veía como salía de su agujerito mi semen.
– Levántate – exclamo José.
Mari (con todo el culo empapado de mi leche) se levanto de encima de José y este se puso de pie delante de ella. Se pajeo en su cara y no tardo en correrse en su boca.
– Toma mi leche – decía José repetidas veces.
Mari se limitó a tragarse todo el semen de José. Los tres habíamos disfrutado mucho, nos sentamos y nos vestimos. Continuamos bebiendo, pero ya saciados de sexo.
Autor: Gaditano_sex
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