Amiga de confianza
Esto sucedió con una amiga de la escuela con la cual me llevo muy bien pero en el transcurso de la carrera nunca hubo el interés por parte de los dos de poder tener sexo sin algún compromiso. Todo comenzó cuando los dos estábamos en el chat (ella en su oficina y yo en mi casa) y como nos tenemos confianza empezamos a platicar sobre parejas, sexo entre amigos, masturbación y obviamente eso fue llevando la conversación a estar mas caliente lo cual produjo que los dos nos excitáramos.
Llego el punto donde ella me decía que me quería succionar toda la leche de mi verga, jugar con ella y luego que se lo metiera hasta que ella parara de gritar de placer. Por mi parte yo ya estaba mojado y comenzaba a masturbarme la verga bien roja y parada mientras ella me decía todas las cosas que me haría si yo le mamaba la concha y dejaba caer mi leche en sus tetas. Ella me decía que le dijera mas cosas porque tenia su concha bien caliente y sus pezones bien parados para que se viniera mientras jugaba con su clítoris. Yo le decía que le iba a abrir las piernas y le iba a chupar su concha de arriba para abajo mientras le metía los dedos en su conchita y le jugaba las tetas con la otra y antes que me viniera le pondría boca arriba para que probara mi semen. Por un momento dejo de escribir y me dijo que ya se había venido y que sintió rico. Yo le comente que estaba ardiendo y le propuse un encuentro después de que ella saliera de trabajar.
Termine pasando por ella a las ocho y me dijo que si quería podríamos ir a su casa porque sus papas estaban de viaje y su hermano estaba trabajando en el restaurante. Cuando ella entro al auto enseguida vio que mi pija estaba bien parada. Sin pensarlo dos veces me abrió el pantalón y comenzó a mamármela rico haciendo unos gemidos que cada vez me hacían acumular más y más semen para soltar. Ella se subió la falda, me agarro la mano y me dijo que la jugueteara toda la concha la cual la tenia súper mojada. Me comenzó a chupar solo la cabeza donde ella veía salir el liquido lubricante de mi verga mientras yo solo sentía como su conchita se dilataba cuando le metía tres dedos en su huequito. Un poco antes de llegar a su casa ella comenzó a temblar de excitación, comenzó a chupármelo más y más rápido, detuve el auto en una esquina y nos venimos los dos al mismo tiempo; ella me chupo toda la leche hasta la ultima gota.
Por fin entramos a su casa y rumbo al cuarto ella se comenzó a desvestir en las escaleras el cual yo sin pensar me quite todo llegando los dos desnudos a su cuarto. Lo primero que ella me dijo era que quería que le metiera el pito fuerte y duro. Se acostó en la cama y abrió todas las piernas y me recordó lo que me había dicho… quiero gritar de placer hasta que me canse. Tome mi verga bien dura y se lo fui metiendo poco a poco viendo su cara de que quería más. Una vez que sintió la dureza de mi verga comencé a meter y a sacar con todas mis fuerzas. Ella se veía como disfrutaba con lujuria cada segundo que sentía mi miembro dentro de ella. Sus tetas se movían para atrás y adelante y sus pezones estaban duros y rojos. Para tomar un segundo aire le dije que se pusiera de perrito. La comencé a penetrar por atrás viendo como su trasero topaba con mi pelvis haciendo un ruido que nos excitaba más y más; con una mano le jugaba una teta, con la otra le jugaba su clítoris y con mi boca le besaba el cuello.
Cuando sentí que ella comenzaba a tener su orgasmo aumente la velocidad saque mi verga la puse de frente a mí y una segunda descarga de leche cayo sobre sus tetas. Mientras los dos estábamos cesando ella se comenzó a untar mi semen en sus pezones y a jugarme la polla. Rápidamente yo tuve otra erección. Los dos nos masturbábamos el uno al otro. Me puse boca arriba y ella se inclino sobre mí haciendo un perfecto 69. Así estuvimos como por quince minutos chupándonos. Su conchita tenia un olor y sabor rico. Cada vez que le mordía sus labios y clítoris se sentía como tenia un mini orgasmo. Yo disfrutaba como se tragaba mi polla y jugaba con mis huevos. Llenaba de saliva toda su boca y luego hacia que mi verga se mojara de ella. Terminamos viniéndonos en el suelo. Conversamos de lo sucedido, me invito a cenar y cada quien para su casa. Ahora de vez en cuando volvemos hacer lo mismo comenzando desde las platicas en el chat.
Autor: Anónimo
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