Quiso follar a mi hermana mayor, terminó cogiéndose a la menor

Lo que voy a relatar comenzó hace unos años. Vivíamos en una casa compartida con otra familia: Arturo de 35 años, su esposa Toña de 25 y mi mamá. Nosotros en la parte alta, ellos abajo.

Un día sin mi mamá, solo con mis hermanas y yo, Arturo pretendió coquetear con mi hermana Mary de 24 años. La invitó a la cama y le levantó la falda en un juego consensuado, pero ella dudó y no llegaron a más, aunque él estaba listo con una erección notable. Recuerdo que llevaba una pantaleta roja.

Al poco tiempo nos mudamos. Mary se casó poco después y Lupe, desde los 18, dio de qué hablar: las vecinas la llamaban precoz por vestirse provocativa y salir con varios. A los 20 quedó embarazada, se juntó con uno, pero seguían los pleitos por sus aventuras; yo los oía y hasta le preguntaba detalles pendejos sobre tamaños y posiciones, y ella me contaba.

Ella tenía 22 y yo 20 cuando me encontré a Arturo borracho. Me confesó que sí se le hizo con Lupita: una semana de sexo intenso. Yo dudé, pero él insistió que Toña lo sabía y hasta animó; aún viene los fines de semana por lo mismo.

Fui a su casa, Toña confirmó todo: Lupita llega caliente y dispuesta, no por fuerza, sino por gusto. Quedé aturdido, pero Arturo me invitó a comprobarlo el domingo. Toña propuso esperarla afuera, ella saldría con un pretexto y entraríamos a espiar sin escándalos.

El domingo llegó a la una. Toña compró papel y refrescos, entramos sigilosos. Subió un rollo y volvió: ya le mamaba la verga a Arturo. Me dijo que era normal, las mujeres tienen necesidades.

Subimos, los oímos jadear. Desde la puerta entreabierta, vi a Lupe a cuatro patas recibiendo embestidas brutales, gritando de placer, pidiendo semen y más verga. Arturo la volteó para que yo viera su miembro grueso brillando con sus jugos.

De pronto Toña me bajó el pantalón y me la acarició mientras miraba. Lupe nos vio, se sorprendió, pero Arturo la calmó: todos cogiendo a mano limpia. Ella se excitó más y siguió pidiendo todo. Ahí cogí a Toña en una colchoneta mientras Arturo la tenía a ella; terminé primero, luego él se corrió y ella se la limpió con la boca.

Bajamos medio vestidos, platicamos y juramos secreto. Hubo más visitas: Arturo hasta me cogió a mí y yo a Lupe. Fui su tapadera; sabía cuándo iba vestida sexy con vestido amarillo de cierre o tangas provocativas.

Hoy visité a Mary, salió el tema de Arturo y Lupe y yo nos miramos sonriendo, recordando esas cogidas épicas.

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