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Holiii! este es mi primer anécdota de muchas que les voy a contar, a lo largo de mi vida he tenido varias experiencias vergonzosas y otras desafortunadas, y quiero que ustedes sean mis confidentes, en fin, aquí voy.
Me describo primeramente, soy morenita clara, mido 1.60m de altura, soy caderona, mis pechos no son muy grandes pero se compensa con mis nalgas, soy muy nalgona y piernuda, soy delgada y me encanta bailar y ser alegre.
Lo de bailar y ser alegre fue precisamente lo que me llevó a la aventura que les voy a comentar a continuación, en una de las vacaciones de verano de la universidad necesitaba un trabajo para reunir dinero para mi reinscripción del siguiente semestre, para no hacerlo muy largo una amiga me comentó que en el Pappas estaban contratando meseras, el Pappas es un bar tipo antro a lado de la playa, yo ya había trabajado de demostradora en un super así que me pareció bien ya que a mí no me da vergüenza hablar con la gente.
El caso es que agendé una entrevista y me citaron en horario activo del antro, como a las 7pm en las oficinas ahí mismo, decidí irme algo arreglada pero acorde al lugar para dar la impresión de ser responsable pero también de joven relajada, me puse un top negro de tirantes push up para que mis pechos resaltaran un poco, abajo me decidí por una minifalda de mezclilla azúl claro y unas botas largas cool, tengo el cabello largo así que me hice una semi cola de caballo.
Entonces llegué muy mona a las oficinas, y me recibió un tipo alto y fornido con cara de matón, le dije a lo que iba y el tipo solo me barrió de arriba a bajo, puso cara rara y me dijo espera aquí en una silla afuera de un ventanal de esos que por un lado es ventana y del otro es espejo, obvio yo no veía nada para el otro lado.
Después de 15 minutos me llaman a la entrevista en la oficina de adentro, paso y me recibe un tipo igual de serio que el tipo de la entrada pero este se veía mas educado, rápidamente me hace la entrevista y me pregunta cosas generales y al final me dice que el trabajo de mesera ya está ocupado pero que me ofrece el de animadora del antro por mi personalidad tan extrovertida.
Yo lo pensé y le pregunté que sería lo que tenía que hacer, él se rió y básicamente me dijo que sería como ir de party pero que esta vez me pagarían por ello, yo me reí y le dije que sí de inmediatamente, era una buena oportunidad y pues necesitaba el trabajo, firmé un contrato muy emocionada y después de firmar el tipo que se llamaba Luca me dijo que pasara por mi vestuario.
Y yo dije ah perfecto hasta ropa me van a dar, en eso me llevan a un vestidor a lado y veo el vestuario que me iba a tocar usar, se trataba de una blusita de tirantes con la imagen del antro y abajo una minifaldita que casi parecía cinturón, al ver eso casi me voy de espaldas, en eso Luca me dice que me lo pruebe y que me espera en la oficina de regreso.
Cierro la puerta y me empiezo a desvestir para ponerme el uniforme, cuando termino me quería morir, de arriba todo muy mono pero de abajo amigos… osea yo siempre he sido de tangas, siempre siempre siempre, por mis caderas y mis nalgotas no puedo usar otra cosa porque siempre se me terminaban metiendo los calzones entre las nalgas y andaba super incómoda, entonces siempre uso tanga para todo y en todo, así que esa vez obvi traía tanga, una tanga azulita claro de algodón muy cute, cosa que la falda a penas me alcanzaba a cubrir, cuando me giraba de la parte de atrás se me veía la mitad de las nalgas al aire, me intenté agachar poquito y se quedaba todo mi trasero a la vista de todo el que volteara, no sabía que hacer ni donde me había metido.
Salí del vestidor con el «uniforme» puesto, la verdad iba decidida a decirle que era imposible para mí usar eso, en eso me topo al tipo de la entrada de camino a la oficina mirándome fijamente y yo con las manos detrás para taparme un poco, cosa inútil porque de frente igual se me veía la panty y de atrás casi todo el culo de fuera, mis manos no ayudaban en nada, le tuve que dar la espalda para entrar a la oficina y obvi se llevó una generosa vista de mis carnes el susodicho.
Llego a la oficina y Luca lo primero que me dice es que bueno que me quedó el uniforme y yo queeeeee, claro que noooo, le dije no papi mira, me giro y le muestro que traigo todo de fuera, pero él no pareció inmutarse y me dijo solamente «es un culo nada más, vas a querer el jale o no?» mientras se levantaba, se dirigió hacia mí y me alzó la faldita de atrás topándose con mi culo en tanga y yo de lo mas desconcertada, se me queda viendo con carita de lujuria mirándome las nalgas a su disposición, y yo así de que ok que está pasando en este momento, en eso lo escucho decir que al pendejo del otro tipo se le olvidó poner el boxer de abajo, y yo what??.
Le habló al otro wey y en cuanto lo miro veo que el tipo trae una prenda en las manos riéndose maliciosamente, el imbécil lo había hecho a propósito para verme de seguro, Luca le quita le prenda y me la da, yo me la pongo en friega ahí frente a ellos y así cambió la cosa, no era exactamente un cambio mayúsculo pero pues ya por lo menos me tapaba más.
En eso el tipo me dice que le gustaba mas en pura tanga y los dos se rieron, yo solamente me repetí en mi cabeza que necesitaba el trabajo, me tragué el coraje y solo me reí bien fingido, ya después me dice Luca bueno entonces todo bien me da las últimas indicaciones y me dice que me fuera a cambiar y me espera mañana a la misma hora ya con el uniforme en piso.
Ya saliendo de la oficina el tipo me dice «que lastima hubieras ganado mas dinero en pura tanguita», yo ni lo voltié a ver, solo seguí caminado pero me dejó pensando eso que me dijo…
Espero les haya gustado mi primer relato amigos!! mas adelante les estaré posteando la segunda parte de esta vergonzosa historia, saludos y besos!
