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Soy Adriana tengo 42 años y leo relatos en secreto, vivo con mi esposo e hijos en casa de mis padres pues al estar ambos sin trabajo y sin dinero tuve que pedir su ayuda.
Mi vida sexual siempre fue la verdad que muy normal, mi esposo quiere mas cosas pero yo me niego,por ejemplo el sexo anal y que se venga en mi boca,pero ahora con mis hijos en la habitación y mis padres en la pegada no podemos hacer nada por lo cual con todo nos lleva a muchas discusiones y tristezas .
Ambos estamos continuamente buscando trabajo pero al no tener estudios es casi imposible, el otro día fui a una entrevista para una empresa de limpieza y al llegar la secretaría después de una espera me paso al despacho de quien supe mas tarde era el dueño .
Al entrar me recibió un hombre cincuentón algo gordo y calvo .
La conversación era interesante y me iba ilusionando pues veía que podía tener trabajo.
Al final me dio el visto bueno pero estando de pie a mi lado mientras yo seguía sentada entre líneas me puso otra condición.
Abrí mi blusa y mostré mi sujetador blanco, mis pechos son grandes aunque algo caídos, a su indicación los saqué de y pudo ver mis enormes pezones negros, los acarició un rato mientras yo temblaba con la situación.
Desabrocho su pantalón y los bajó junto a sus calzones, no quería mirar pero a su indicación pude verlo,solo había visto la de mi esposo pero enseguida noté que esta era bastante mas gorda.
Tomo mi cabeza y tuve que abrir la boca y tratar,se le puso dura mientras yo chupaba y lamia como sabía pensando en el trabajo, mas tarde con dos manos apreto agarrando mi pelo y empujaba fuertemente, quería salir pero aguanté hasta que notando su semen caliente dentro casi me vomito, pero lo traque todo y limpié su rabo terminando por hoy .
Al llegar a casa con mi contrato no le dije nada a mi esposo, pero esa noche cuando los niños dormían se la chupe pero corriendose en mi mano.
No se porque pero me sentía exitada y cuando mi esposo roncaba suavemente comencé a tocarme hasta que cuando estaba a punto de terminar un ruido en la pared de mis padres me cortó por completo, lógicamente ni imaginaba lo que era hasta que la curiosidad me invadió y sali de mi habitación .
Para mi gran asombro pude ver a mi madre de cuatro patas con los grandes pechos colgando y moviéndose como campanas mientras mi padre le daba bastante fuerte por detrás, al terminar ambos con un buen gemido fui a mi habitación y terminé de tocarme con mucho placer.
Y como imaginaba la historia con mi jefe no acabaría con habérsela chupado.
